Peronistas y cobistas siguen sin entenderse por la Ley de Vivienda

Se reunieron ayer, pero no hubo acuerdo. Para hoy el oficialismo no tiene los votos para aprobar su proyecto y tambalea la sesión.

Es difícil que hoy en la sesión de la Cámara de Senadores se trate el proyecto de ley para la construcción de 7.700 viviendas, que tiene media sanción de Diputados. Es que en la víspera, los senadores justicialistas no llegaron a ningún acuerdo con la oposición para cambiar algunos aspectos de la iniciativa y así darle vía libre para su tratamiento en la cámara alta.

El inconveniente del oficialismo, apoyado por los demócratas para tratar la propuesta, es que no tiene quórum propio, ya que Elizabeth Fernández Merino también se encuentra esta semana de vacaciones en Buzios, Brasil, y el demócrata Aldo Giordano está enfermo.

El vicegobernador Cristian Racconto presidirá la sesión, es decir que los justicialistas tendrán un voto más que la semana pasada cuando Miriam Gallardo, la presidenta provisional, estuvo al frente de la sesión. Pero con ello tampoco alcanza.

Los números no dan señales positivas anoche al presidente del bloque justicialista, Luis Ruso, quien también se refería al fracaso de la reunión mantenida con cobistas, radicales y peronistas disidentes en la tarde de ayer para tratar de consensuar una propuesta.

"Hubo una reunión con la oposición pero no hubo humo blanco. Vamos a ver si podemos tratar el proyecto mañana (por hoy) pero no hay certeza. Veremos si les podemos tocar el corazón sino habrá que esperar hasta que podamos tener quórum propio", sostuvo Ruso.

Mientras tanto, desde la oposición se insistía en que a la reunión fueron ayer los justicialistas con el paquete enlatado.

"No plantearon modificaciones. Aparentemente no vieron si nuestra propuesta podía acercarse a la de ellos. Todo sigue igual. No hay posibilidades de avance. Nosotros vamos a continuar con nuestra postura", afirmó el radical Leopoldo Cairone.

El proyecto aprobado por Diputados dispone la construcción de 7.700 casas de 50 m2 con dinero facilitado por el Gobierno Nacional y la devolución se garantizará con el recupero de las cuotas pagadas por los beneficiarios y la constitución de un fideicomiso.

Pero además para lograr el apoyo demócrata, el justicialismo aceptó que se le agregara un artículo que prevé la construcción de viviendas sociales y rurales financiadas con hasta el 5 por ciento de las regalías petrolíferas del presupuesto 2010.

Dichos fondos serán distribuidos a los municipios y deberán usarse sólo para la construcción de dichas casas.

La oposición radical insiste con su proyecto propio "porque de convertirse en ley el proyecto oficial, implicaría un empréstito que la Provincia deberá pagar durante los próximos 20 años", tal como explicó el más férreo opositor a la política habitacional peronista, el lasherino Guillermo Amstutz, quien tiene su propio proyecto.

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