El peronismo que viene.

El peronismo de la provincia de Santa Fe seguirá sujeto a los vaivenes de los últimos 18 años. Esto es, Carlos Reutemann liderando un espacio personalista que desdeña el armado político. Un partido que confía en la intuición de un hombre que a la vez desconfía de todo y de todos. Un puñado de hombres clave que encabeza el ingeniero Jorge Obeid y un grupo de senadores provinciales que ejercen su porción de poder.
Otra forma posible de peronismo salió debilitada en la elección de ayer. Y no solamente porque el peronismo santafesino nunca fue y ya no será kirchnerista; sino porque la representación que pretendió ejercer Agustín Rossi necesitaba en esta oportunidad de una cosecha de votos que consolide su peso específico en la "conversación provincial". Porque si bien Rossi y todos sabían que podía ser fuertemente esmerilado por la polarización; también se apostaba a consolidar por un lado un porcentaje de apoyo al gobierno nacional pero también a su propia figura de cara al 2011 en Santa Fe. El propio Rossi ya había admitido sus aspiraciones en ese sentido.

El jefe de la bancada de Diputados nacionales del Frente para la Victoria ha luchado denodadamente para conseguir ese espacio, el de dirigente provincial. Por eso rechazaba las versiones que lo sindicaban como jefe de Gabinete nacional, y hasta de embajador lo mandaban los rumores para sacarlo de carrera. Pasó con Rafael Bielsa en 2007 y volvió a pasar en esta oportunidad, con Reutemann que le negó la interna y hasta último momento se hablaba de que Néstor Kirchner se lo iba a "sacar de encima" a Lole. Nada de eso pasó y Rossi siguió luchando por recortar su espacio.

Pero si bien las expectativas de los comicios de anoche pasaban porque el Chivo pudiera renovar su banca, está claro que había esperanzas cifradas un poco más allá. Por ejemplo, una mejor elección en la ciudad de Santa Fe y también un par de puntos más en Rosario que lo pongan, no ya en la posibilidad de ubicar al segundo de su lista, pero sí en el marco y análisis de una buena elección.

El contrapeso de ser representante del oficialismo en la provincia de Santa Fe ya estaba descontado entre sus posibilidades, pero aún así el sector confiaba en otro resultado y hasta en la posibilidad de un corte de boleta que le sumara a Rossi muchos más votos que los de su candidato a senador Claudio Leoni. Eso no pasó, no al menos en la medida que se especulaba y el voto a Rossi quedó compuesto en gran medida de un voto peronista y en menor proporción, de un sector de independientes que no vota al socialismo.

El PJ que viene en Santa Fe tendrá que ver nuevamente, con las posibilidades y decisiones de quien sigue siendo su hombre más votado en la historia provincial.

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