El peronismo porteño también se rebela contra el kirchnerismo

El peronismo porteño también se rebela contra el kirchnerismo
En una reunión anoche en Olivos, la conducción del partido le dijo a Kirchner que no acompañará la candidatura de Heller como primer diputado por la Ciudad. Y reclamó ese lugar para un peronista. Filmus aparece como pieza de unidad.
Otro peronismo se resiste a al dedo de Néstor Kirchner y le pone condiciones. Ahora es el de Capital Federal, que anoche le planteó al ex presidente en Olivos su resistencia a acompañar a Carlos Heller, el hombre que en la noche del lunes había sido bendecido por Kirchner como primer candidato a diputado.

Fue una reunión de más de dos horas, en la que participaron los integrantes de la Comisión de Acción Política, (CAP) que tomó las riendas del PJ la semana pasada, desplazando al presidente formal, Alberto Fernández.

Víctor Santa María, Juan Manuel Olmos, Andrés Rodríguez, Inés Iribarne, Héctor Fernández, Guillermo Oliveri y Julio Vitobello le plantearon a Kirchner lo que vienen repitiendo hace meses: "Queremos un peronista como cabeza de lista. Después, sumemos todo lo que podamos".

El hombre que proponen como pieza de unidad es Daniel Filmus. Los peronistas porteños confían en que detrás de él o en la lista de legisladores porteños podrían ubicarse Jorge Telerman o Heller y otros representantes del progresismo que supo acompañar a Kirchner en la Capital.

Hasta ahora, Filmus resistió las presiones para ser candidato y dijo que prefiere cumplir su mandato como senador que vence en 2011. La misma noche del lunes, el ex ministro de educación acompañó a Heller a Olivos a la reunión del lunes con Kirchner y ofreció apoyar con todas sus fuerzas como coordinador de la campaña. Pero nada de poner su nombre en las listas de candidatos.

"Si yo me juego todo, no entiendo porque Daniel no se juega igual", admitió anoche Kirchner, que mandó a los peronistas a reunirse con Filmus para tratar de convencerlo de que revea su postura y sea convierta en candidato para lograr la unidad. Sea cual fuere el resultado de ese encuentro, los integrantes de la CAP se comprometieron a volver a hablar con Kirchner. "Es el presidente de nuestro partido y corresponde conversar con él antes de tomar cualquier decisión", admitió uno de los participantes del encuentro.

Así se prolonga la incógnita sobre cómo se presentará el kirchnerismo en la Capital Federal, donde todas las encuestas lo ubican en un lejano tercer lugar, detrás de PRO y del Acuerdo de la Coalición Cívica y la UCR.

Hasta la reunión de anoche, el espacio del peronismo y los aliados progresistas que supieron encolumnarse detrás de Kirchner en el pasado, se encaminaban a encarar las elecciones porteñas separados en tres: el Encuentro Popular para la Victoria de Heller, bendecido por Kirchner en Olivos; el Encuentro Progresista de Telerman, detrás del que se alinearía el grueso de la tropa peronista de la Ciudad y el Frente por la Ciudad de Aníbal Ibarra, que anoche regresó de Europa y comenzó a negociar los lugares en su lista, donde se sumarían kirchneristas críticos que responden al ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Kirchner sigue intentando una unidad que hoy parece improbable. Aunque en política siempre son posibles las cabriolas en el aire, Heller, Telerman e Ibarra se han disparado demasiada munición en las últimas semanas para que el electorado porteño no les pase factura si deciden acercar posiciones. Y en el caso de Telerman e Ibarra, han rechazado reiteradas veces la posibilidad de aparecer asociados con el kirchnerismo.

Una alternativa que le acercaron ayer a Kirchner a Olivos fue cerrar un acuerdo con Aníbal Ibarra como primer candidato a diputado, correrlo a Heller a cabeza de lista de legisladores y colocar detrás suyo a Silvia La Ruffa, una fiel albertista. Pero fue rechazada.

Hasta antes de recibir a la CAP, el ex presidente había reafirmado que la lista K de Capital la encabezaría Heller como candidato a diputado y detrás suyo iría la viceministra de Trabajo y mujer de confianza de la CGT, Noemí Rial, y el jefe gremial de los judiciales, Julio Piumato. Un doble gesto para Hugo Moyano, después del acto del jueves pasado en el que el camionero dio un respaldo contundente al Gobierno.

También habría quedado en el camino la versión que indicaba que el cupo femenino lo podría integrar la actriz Andrea del Boca.

Pero anoche Kirchner se vio forzado a volver a abrir las puertas para que no se le escape el peronismo en otro distrito. Córdoba y Santa Fe ya se le rebelaron. En muchas otras provincias tuvo que otorgar total autonomía a los jefes locales para que no sacaran los pies del plato.

Perder también al PJ porteño sería otra señal de debilidad.

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