El peronismo intenta abroquelarse, ante un Lunghi que echará mano a sus funcionarios.

El justicialismo es pura incertidumbre, por los movimientos que se producen arriba. El lunghismo, en tanto, se ve tranquilo pero a la vez obligado a hacer jugar al entorno del Intendente para mantener mayoría legislativa. cionarios
En política la matemática manda y la necesidad tiene cara de hereje. Muchos de los acuerdos que se pergeñan con más celeridad desde este verano, nos mostrarán en pocos meses juntos a algunos nombres que hasta antes de la guerra gaucha era impensado.

Primero están los que culminan su mandato legislativo, con pronóstico reservado a la hora de pensar en una revalidación de lo realizado en el Concejo Deliberante, ingresando en las listas.

En la oposición, culminan Raúl Escudero y Dora Scafoglio del Partido Justicialista, además de María Rosa Toncovich, Facundo Llano y Carlos Mansilla, del Frente para la Victoria.

Por el lado del oficialismo, terminan María Condino, Marina Santos, Luciano Grasso, Esteban Risso y Luján Britos, estos dos últimos reemplazos de Héctor Equiza, hoy director del Hospital de Niños, y de Ernesto Palacios, que ocupa la Dirección de Turismo.

Como siempre, los esfuerzos de radicales y peronistas pasarán por encontrar la cabeza de lista para la contienda, donde no todos los nombres tienen el mismo peso específico ni redituarán de la misma manera en las urnas.

En política todos tienen pretensiones, pero a algunos el escenario les puede resultar más llano.

Las posibilidades

Desde esa lógica, si Escudero quisiera intentar revalidar lo que le deparó la interna del PJ de noviembre pasado podría intentarlo, apoyado en un presente que lo tiene siempre en la mutual de los municipales y desde el año pasado en Deportivo Santamarina.

Del mismo modo, si Roberto Mouillerón intenta un armado felipista-macrista en la ciudad tendría en el propio Mansilla un nombre natural, para una eventual lista del peronismo disidente a los K. Fue, el abogado cooperativista, uno de los que más capitalizó la discusión con el lunghismo.

Hoy no se descarta nada y nadie descarta a nadie.

Por eso, otro que podría verse casi obligado a jugar sus ropas en una lista de concejales es el senador del FPV Néstor Auza, que también culmina mandato como senador provincial este año. Si al veterinario las puertas no se abren en La Plata, su futuro deberá estar en Tandil, al menos si quiere permanecer en la palestra.

La política tiene poco de experimento y mucho de ir a confirmar lo que se sabe o al menos se presiente en términos electorales.

Eso lo saben en el radicalismo, que en las legislativas de 2007 no lograron convencer a Hugo Escribano para que jugara arriba de la nómina en esta contienda que se avecina, y no en aquella.

Ahora el mecánico al que le reconocen llegada a sectores populares, que otros no tienen, no estará disponible y por eso en el seno del lunghismo ven un escenario que obligará a jugar con algún funcionario de fuste.

En su momento le tocó a Juan Pablo Frolik caminar junto al pediatra. Ahora, y considerando que octubre será termómetro de la Intendencia que se juega en el 2011, apelarán a los hombres visibles.

El secretario de Desarrollo Social Julio Elichiribehety, con su esquema de centros barriales en la mochila, y el titular de Planeamiento Mario Civalleri, con las obras que están en marcha, son los primeros nombres que empiezan a barajar.

Como sea, en política la matemática manda y la necesidad tiene cara de hereje. Nada se descarta, nadie se baja, y nadie se retira.

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