El peronismo disidente fustigó al gobierno

En la sede de FOTIA, los principales referentes del justicialismo refractario local cargaron contra las gestiones nacional y provincial. La necesidad de retomar las riendas del "verdadero peronismo y castigar a los traidores", ejes del cónclave.
Toda la liturgia y parafernalia del peronismo disidente tucumano estuvo a la orden de los principales dirigentes justicialistas que no comulgan con la gestión de gobierno alperovichista y kirchnerista.

Esta vez, la conmemoración por el "Día de la Militancia" (se evoca el retorno de Juan Domingo Perón al país en 1974 luego de 18 años de exilio) fue el motivo suficiente para expresar su total desacuerdo con las políticas actuales.

El salón de actos de FOTIA (Federación Obrera Tucumana de la Industria Azucarera) fue el escenario desde donde se impartieron los dardos argumentativos y, además, el lugar que cobijó a referentes como Jesús Pellasio, Jesús Soria, Enrique Romero, Alejandro Sangenis, Julio Díaz Lozano, Martín Rodríguez, entre otras figuras justicialistas locales.

El enemigo en casa

La reunión estuvo enmarcada en la consolidación de un "Congreso de la Militancia y Resistencia Peronista", donde el primero en tomar la palabra fue Jesús Soria (Secretario General de las 62 Organizaciones) que se preguntó con un tono de decepción: "Adónde estuvo el peronismo todos estos años que hemos permitido que se produzca una infiltración ideológica que usurpó nuestro movimiento y nuestro programa electoral", en clara referencia a los liderazgos provincial y nacional.

Soria además postuló que es necesario reencauzar al movimiento en los preceptos de Perón y Evita, en tanto que manifestó: "Nuestra bandera se encuentra en manos del enemigo. Quien no entiende de la Justicia Social y mucho menos de la soberanía económica, que debe ser para todos y no para unos cuantos", precisó.

Otro de los que alzó los estandartes del "auténtico peronismo" fue Luis Romano de la Juventud Peronista quien se descargó contra las líneas de acción política implementadas en la provincia, al sostener que el principal problema del peronismo no es el Gobierno, sino el hambre y la pobreza que éste produjo y que se oculta con números que no son reales "pero la realidad lo está desbordando", sentenció.

Uno de los momentos de mayor exaltación fue cuando adoptó el papel de orador el médico Autoconvocado Hugo Almirón, quien resaltó la necesidad de bregar por una mayor unidad de los "compañeros refractarios" y destacó que cuando comenzó el conflicto sanitario "éramos cinco locos, de los cuales cuatro éramos peronistas, por eso es hora de que saquemos la bandera del justicialismo para evitar que empresarios se enriquezcan a costa de nuestro partido y de nuestro pueblo".

"Imberbes traidores"

En una entrevista con EL SIGLO, el dirigente Enrique Romero, al ser consultado por su evaluación de las administraciones nacional y provincial fue categórico: "No hay preceptos peronistas en las gestiones provincial y nacional, sino hay consignas de aquellos que Perón expulsó en el 74, son los imberbes que creen que pueden expropiarlo al partido, son los que mataron a Rucci, son aquellos que pasaron al terrorismo de la clandestinidad, estos son los que están gobernando. Los que crean golpes, disocian a la nación, ocultan la inflación, los índices de mortalidad infantil, de desnutrición y la pobreza que hay en la República. No tienen nada que ver con el peronismo, son traidores", espetó. Además, hizo alusión a las chances del partido de cara al próximo turno electoral de 2011 y consideró: "Estimo que tendremos que tener un tránsito de reordenamiento que posibilite superar satisfactoriamente, para el peronismo, el 2011. Para nosotros la alternativa a nivel nacional es Duhalde, no hay otro".

Finalmente, Romero sostuvo que, pese a la imagen negativa del movimiento tras las "macanas" que se están cometiendo, hay que recuperar al partido puesto que: "Dos frascos de tintas no manchan al océano", recalcó.

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