El perito que analizó los bienes K tenía antecedentes irregulares

El perito que analizó los bienes K tenía antecedentes irregulares
Alfredo Peralta sufrió problemas en casos resonantes, pero desde 1994 está al frente de los expertos de la Corte.
A Alfredo Antonio Peralta le gusta mucho el poder. Eso explica que a los 73 años todavía esté al frente del cuerpo de peritos contables de la Corte. Es el decano. El jefe. Pero tiene el futuro marcado: los ministros del máximo tribunal lo desplazarán del cargo en febrero, por una auditoría que revela numerosas irregularidades en el grupo que se encarga de hacer los peritajes, y que él comanda.

Pese a esto, el juez federal Norberto Oyarbide le encargó a Peralta el informe sobre la evolución patrimonial del matrimonio presidencial en el año 2008, período en el que los bienes de la pareja aumentaron en 28 millones de pesos. Con el informe final en la mano, el juez resolvió sobreseer a Néstor y Cristina Kirchner.

"En su dictamen, los peritos concluyen, a la luz de todas las pruebas, que el enriquecimiento patrimonial cuestionado resulta justificado, ante lo cual dispuse sobreseer al matrimonio", dijo Oyarbide al momento de argumentar su decisión.

Menemismo puro. Más allá de las objeciones a la pericia, la historia de Peralta es interesante. Entró al cuerpo de peritos contables en 1990. En el apogeo de la Corte menemista hizo el lobby necesario para quebrar una tradición dentro de la corporación. Los decanos eran rotativos y duraban en el cargo un año. Se elegían por antigüedad. Pero Peralta se alzó con el cargo en 1994 y lo mantuvo hasta 2002. "No se destaca por ser un invesigador profundo. Es superficial. Le gusta sacarse las causas de encima", explicó a PERFIL una alta fuente judicial.

Peralta se volvió a apoderar del sillón cuando la cúpula del cuerpo fue sacudida por un escándalo en el peritaje de la fusión entre el Exxel Group y Carrefour. En aquel escándalo quedó seriamente involucrado en una supuesta manipulación de pruebas en peritajes Fernando Robles, contador que estaba en la misma ala que Peralta (había en ese entonces dos facciones enfrentadas dentro del cuerpo).

María del Carmen Penedo, la otra perito que intervino en el informe del patrimonio K, era secretaria del cuerpo de peritos. Ingresó como perito contable en 2007 y tuvo que sortear un examen y una entrevista personal con el comité de selección, que integraba el decano Peralta.

Peritaje cuestionado. Según un relevamiento de PERFIL, Peralta realizó un análisis superficial del patrimonio K, por falta de documentación, que no concluye en que el enriquecimiento es legítimo. Sobre la evolución patrimonial de Cristina Kirchner, Peralta y Penedo no hicieron mayores objeciones. Sobre los números de Néstor, en cambio, los contadores hicieron 12 observaciones y concluyeron en que "la evolución patrimonial concilia con los movimientos bancarios". Que concilia, aunque no parece, no significa que coincide sino que se hicieron las comparaciones necesarias y se entrecruzaron las diferencias. El juez interpretó que la palabra conciliar le allanaba el camino para desligar a los K de una acusación por enriquecimiento ilícito.

Pero esta causa no es la única pericia que le trajo dolores de cabeza al decano. También intervino hace poco en la pericia que debía determinar el monto que tendría que reintegrar al Estado María Julia Alsogaray por haberse enriquecido ilícitamente. En ese caso, según fuentes judiciales, Peralta habría intentado favorecer a la defensa de la ex funcionaria actualizando la cifra con un índice técnicamente inaceptable, que arrojaba una suma mucho más baja que la que proponía la fiscalía.

El tribunal oral finalmente no aceptó ese mecanismo sino el que proponía la fiscalía, pero en la sentencia el secretario del juzgado dejó constancia de que Peralta fue hasta el tribunal a sondear si se podía aplicar ese método, lo que lo compromete en una actitud poco conveniente. Quizá por esta y otras desprolijidades es que el perito tiene los días contados.

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