Perilago de Potrerillos: Peligra el contrato

Perilago de Potrerillos: Peligra el contrato
Hace más de un año que está frenado un tramo de esta ruta turística que financió el BID. La empresa dice que el proyecto está mal hecho. También estudian hacer otra traza que sale millones.
Antes de fin de año –promete el Gobierno– se resolverá cómo salir de lo que hasta ahora aparece como un papelón internacional caro, muy caro para la provincia, y que además mantiene paralizada desde hace 14 meses una obra turística clave.

El secretario de Gestión Pública, Alberto Gurruchaga, se comprometió a mediados de esta semana ante la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados a resolver "en un plazo de 20 días" de qué manera seguirá la construcción de la ruta 82, conocida como perilago de Potrerillos.

Esta obra que vincula Cacheuta con la villa tiene uno de sus tramos centrales paralizados desde el 22 de setiembre del 2008 y ya ocasionó pérdidas para la Provincia por más de $2.000.000, según las mismas estimaciones oficiales.

La UTE que resultó adjudicataria –conformada por Homaq SA, Rovella Carranza SA y Panedile SA– paralizó los trabajos argumentando, entre otros motivos, que el proyecto realizado por la Provincia está mal hecho.

Gurruchaga aseguró ante los legisladores –y luego lo ratificó ante Diario UNO– que se está evaluando la recisión del contrato o bien la adecuación del proyecto para continuar adelante con la obra.

"El nivel de análisis es difícil –aseguró el funcionario a este diario– y el tema es complejo de resolver. Aunque no imposible. La diferencia de costos es muy grande, y estamos en la realización de nuevos estudios para determinar cuáles son los problemas y cuáles las soluciones que se adoptan. Antes de fin de año habrá una respuesta".

Roberto Blanco, titular de la Comisión de Obras Públicas de la Cámara Baja, anticipa que " cualquiera de las dos soluciones que se adopte le va a costar mucha plata a Mendoza. Se habla de que ya hay consultoras de Buenos Aires trabajando en un nuevo proyecto. Si es así, no saldrá menos de $40 millones".

"Aunque la alternativa de rescisión tampoco es la mejor. Estas empresas seguramente terminarán entablándole un juicio a la Provincia", especuló el legislador del PJ disidente.

Una obra internacional

La ruta del perilago fue proyectada y licitada en el 2006 por el gobierno de Julio Cobos, y la pagó el BID con un costo inicial de $63 millones (ya va por los $76,9 millones).

Para hacerla se dividió la construcción en tres tramos. Ya están terminados y en uso el primero (entre Cacheuta y el coronamiento del dique), que costó $6 millones, y el tercero (abarca desde el hotel hasta la villa), que finalmente salió $24,9 millones.

Es la segunda sección la que está generando problemas, que tenía un presupuesto de $45 millones y quedó estancada cuando el avance de obra había llegado al 42%.

El proyecto establecía un camino de 4.809 metros desde el coronamiento del dique hasta la Ruta Nacional Nº7 e incluía un túnel de 265 metros a través del cerro Cacheuta.

Los problemas esgrimidos son varios. El primero es una advertencia del Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP) en cuanto a los trabajos a realizar en el primer sector de la segunda sección.

Pero el inconveniente central es otro. A la salida del túnel, en las laderas del cerro, el tipo de roca encontrado hace imposible el avance de la ruta, con lo cual está descartado que un camino pase por allí.

Uno de los temas a tratar con la empresa es que, a pesar de que habría estado al tanto de esta situación desde el principio, perforó la montaña y avanzó con la construcción del túnel que ahora conduce hacia ningún lado. Eso sí, la UTE certificó ese trabajo y ya lo habría cobrado.

En otra cuestión, la empresa que hizo el dique, CEMPPSA, recomendó no permitir el tránsito por sobre el coronamiento del dique por motivos de seguridad y porque allí están instalados los sensores electrónicos de la presa, que podrían ser robados o dañados.

Si esto se toma en cuenta, para llegar a la entrada del túnel se debería estudiar una subida directa sin pasar por la presa.

Este "atajo" , tanto como el resto de las correcciones, costará plata.

–¿Quién pagará todas estas modificaciones de proyecto? –le consultó UNO a Gurruchaga.

–Vamos a tratar de que sea el BID –contestó el funcionario, aunque no sonó demasiado convencido.

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