Peres pretende apelar la destitución

Natalio Peres, el destituido presidente del Tribunal de Cuentas, anticipó que apelará el fallo del Jurado de Enjuiciamiento que lo encontró responsable políticamente de la falta de controles de las cuentas del IPAV. Además, deslizó que lo echaron porque él, al frente del TdC, descubrió un desvío de dinero en el Superior Tribunal de Justicia.

En declaraciones periodísticas, el ahora ex funcionario dijo que el juicio fue "una parodia" y disparó munición gruesa contra los integrantes del jury. "Es un grupo de negligentes que me acusa de negligente, porque dejaron vencer los plazos para juzgarme de 90 días y violaron la ley", sostuvo.

Advirtió que "no pido que no me condenen" sino "que me juzguen bien". Para Perés, los 90 días de plazo para enjuiciarlo empezaron a correr desde que se admitió la denuncia el 28 de septiembre. El jurado adhirió el argumento del procurador general Mario Bongianino que dijo que los plazos corrían desde la lectura de la acusación, el 24 de febrero. Y que los días deben contarse como hábiles y no corridos.

Peres incluso le apuntó indirectamente al presidente del jurado, el ministro del STJ Víctor Menéndez. "Me apartaron no por no controlar, sino por controlar. Nosotros fuimos los que encontramos el faltante de dinero en el Superior Tribunal". La referencia es al caso donde fue condenado el ex tesorero del STJ, Guido Paviolo, por haber sustraído 100 mil pesos de las arcas. El STJ tuvo que devolver 350 mil pesos de la tesorería. "El STJ no quería entregar la documentación porque aducía que había una investigación penal", dijo ayer.

Sobre el descontrol sobre la cuenta 10.313/6 del Banco de La Pampa, por la que se desviaron miles de pesos en el IPAV, dijo que el Tribunal "controla gastos, no las cuentas. Hay error humano, pero no dolo". "La cuenta no había sido declarada, nosotros cumplimos con el sistema renditivo. Ahora, si no les gusta el sistema renditivo... Yo no hago las normas".

También dijo que no fue a ninguna de las audiencias del jury porque "no se puede creer que haya un proceso donde se violan los derechos de semejante manera". "El jury no es Dios, vamos a apelar. Seguramente el jurado lo va a rechazar y en ese momento, vamos a ir en queja al STJ", adelantó.

Próximos pasos

Entre el domingo y ayer lunes, el Jurado de Enjuiciamiento notificó al Poder Ejecutivo provincial, al Poder Legislativo y al Poder Judicial de la decisión tomada con Natalio Peres y Rubén Rivero. Informados los tres poderes de la destitución de ambos funcionarios, ahora es el Poder Ejecutivo el que debe dar el próximo paso. Deberá comunicar tal situación al Consejo de la Magistratura, para que este órgano comience el proceso para designar a sus reemplazantes. Si bien lo habitual es que lo haga en cuestión de días, lo cierto es que el PEP no tiene plazos que cumplir para notificar estas vacantes al Consejo de la Magistratura.

"Es incumplimiento de deberes, que es una figura culposa"

"A lo mejor estos hechos venían produciéndose desde mucho antes", reflexionó el diputado radical Martín Berhongaray, integrante del jurado de enjuiciamiento que destituyó a las autoridades del Tribunal de Cuentas.

Martín Berhongaray fue el único de los jurados que planteó elevar las actuaciones a la justicia para que evaluara si Natalio Perés y Rubén Rivero habían cometido delitos en sus funciones. "Fue un poco reiterar el planteo que hice al aceptar la denuncia, porque entiendo que el jurado de enjuiciamiento es un órgano que tiene una competencia de tipo administrativa y se dedica a analizar la responsabilidad de los funcionarios desde un punto de vista político, no tiene atribuciones para dictar sentencia con contenido penal", explicó el legislador en diálogo con Radio Noticias.

Recordó que la Constitución Provincial no le otorga fueros a los funcionarios del Tribunal de Cuentas "lo único que les otorga es inamovilidad en el cargo y entiendo que sólo a los efectos de remover ese obstáculo es la intervención del jurado de enjuiciamiento".

Afirmó que "la justicia ordinaria no tienen ningún impedimento para juzgarlos y algún fiscal puede actuar de oficio, o que alguien promueva una denuncia".

-Uno puede asociar que el mal desempeño argumentado por el jurado de enjuiciamiento tendría su correlato penal con la figura de mal desempeño de los deberes de funcionario.

-Es un hecho que tiene que ser investigado y encuadrado en alguna figura penal. Lo que resolvió el jurado es destituirlos (a Perés y Rivero) por mal desempeño en el ejercicio del cargo, la subespecie es incompetencia o negligencia reiterada e incumplimiento de los deberes inherentes al cargo, que son figuras culposas. Cuando se habla de incumplimiento de los deberes, es un delito contemplado en al artículo 148 del Código Penal que exige dolo, conocimiento y voluntad.

-Bueno, el dolo se produjo.

-El jurado de enjuiciamiento no se expidió al respecto.

-¿Cuáles son los mecanismos que se activan para elegir a las nuevas autoridades del Tribunal de Cuentas?

-A través del Consejo de la Magistratura, que deberá proponer las respectivas ternas, el gobernador elegir uno (para cada cargo) y luego ser ratificados por la Cámara de Diputados.

-Berhongaray, ¿qué lectura hace de los efectos que genera lo resuelto por el jurado de enjuiciamiento?

-Había un gran reclamo en la sociedad, y sigue existiendo, por la transparencia en el funcionamiento de las instituciones y en alguna medida este procedimiento le ha brindado una respuesta en lo que hace al Tribunal que es el encargado de controlar la eficiencia y transparencia en la administración pública.

-¿Finaliza una etapa o habrá que extremar los recaudos para que los órganos de control efectivamente cumplan su cometido?

-No me animaría a calificarlo de esa manera, sí que se han demostrado irregularidades sumamente graves que merecían ser corregidas y esa fue la decisión adoptada. Como mensaje es que deben extremarse los recaudos para que las instituciones funcionen en esta provincia como deben hacerlo. La justicia que llega tarde a veces no es justicia y el período investigado es de 1999 a 2003, a lo mejor estos hechos se venían produciendo desde mucho antes. Y aún así cuando el período investigado finaliza en 2003, bueno, estamos en 2009. Han habido años donde quedó demostrado que pese a las reformas introducidas en el Tribunal de Cuentas no se han subsanado ni mínimamente las deficiencias de control. Hay que ajustar cuestiones referidas al funcionamiento de las instituciones para responder con las exigencias del caso.

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