Peres defendió la guerra de Gaza

Según el jefe de Estado israelí, la parcialidad del informe de Naciones Unidas radica en que la investigación no hace referencia alguna al accionar del grupo islamista Hamas, que controla la Franja.
El presidente israelí, Shimon Peres, fustigó ayer las conclusiones de un informe de la ONU que criticó el comportamiento de las tropas israelíes durante la última invasión a Gaza. Tras señalar que Israel no tiene que pedir perdón por nada, Peres acusó al informe de estar sesgado en contra de su país. "El informe es vergonzoso y absolutamente parcial. No aceptaremos una sola palabra del mismo y no debemos pedir disculpa alguna. Tenemos todo el derecho a defender la vida de nuestras mujeres y de nuestros hijos", señaló el mandatario en conferencia de prensa.

Según el jefe de Estado israelí, la parcialidad del informe radica en que la investigación no hace referencia alguna al accionar del movimiento radical islamista Hamas. "Estamos indignados ya que el informe no hace ninguna mención al grupo terrorista Hamas", precisó.

Asimismo, Peres arremetió contra los miembros de la comisión responsable del informe, encabezada por el británico Ian Martin, ex presidente de Amnistía Internacional.

De acuerdo con el israelí, los autores de la investigación sólo habrían analizado una parte del conflicto. "¿Acaso nunca supieron acerca de los cuatro mil cohetes lanzados contra los civiles israelíes? ¿Por qué no los mencionan? ¿Qué se piensan, que somos niños, que Israel se levantó un día por la mañana y empezó a abrir fuego?", se preguntó el viejo líder visiblemente indignado.

El informe, entregado el martes al Consejo de Seguridad, confirmó la responsabilidad del ejército de Tel Aviv en el bombardeo de seis instalaciones de la ONU ocupadas por civiles palestinos; denunció, además, la culpa de Israel por el ataque contra un convoy humanitario del organismo mundial que causó la muerte de agentes al servicio de la ONU.

El documento atribuye los bombardeos israelíes a sus instalaciones a la negligencia e imprudencia de los militares israelíes, niega que los inmuebles bombardeados fueran empleados por Hamas para atacar a las tropas de este país y acusa al ejército israelí de ser indiferente a la seguridad de la población civil.

Frente a estas conclusiones, Shimon Peres admitió que sus fuerzas pudieron haber cometido errores, pero negó categóricamente que se hubiera bombardeado intencionadamente las propiedades de la ONU. "No hay ninguna guerra en la que no se cometan errores. No quisiéramos que muriera ningún civil, pero la guerra es terrible. También murieron algunos de nuestros soldados por fuego amigo", remarcó.

A su vez, Peres aseguró que su gobierno está considerando la posibilidad de pagar reparaciones a la ONU por los daños causados a sus propiedades en la Franja de Gaza, que el informe valora en unos 10,5 millones de dólares. La investigación fue elaborada por una comisión nombrada por el propio secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

A pesar de ello, el israelí no estuvo falto de reflejos y excluyó por completo de sus críticas al máximo funcionario del organismo, señalando que las conclusiones no eran responsabilidad suya. "Tengo en mi más alta estima al secretario general", aclaró.

De todas maneras, Michele Montes, vocero del organismo, se encargó de señalar ayer que Ban Ki-moon mantiene su respaldo a las conclusiones del informe; rechaza las acusaciones de Shimon Peres que cuestionan a la comisión por haberse desviado de su mandato en el transcurso de su trabajo y reafirma que el documento se ciñó al encargo de indagar los nueve ataques sufridos por personal o inmuebles de la ONU durante las hostilidades.

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