Peregrinación, pobreza y desmayos

Casi 70 mil personas desfilaron por la Gruta de Alta Gracia. Hubo desvanecimientos por la falta de alimentación.
Alta Gracia. Los peregrinos de la Virgen de Lourdes en Alta Gracia llegaron más temprano este año. Para sorpresa de los organizadores la gente comenzó su visita desde la medianoche del día anterior. En horarios pico, la fila para alcanzar la imagen de la Virgen se extendía por casi 600 metros. El padre Antonio, quien se ocupa de los oficios en la gruta, señaló que la peregrinación se llevó a cabo de manera pacífica.

En este marco ayer se conmemoró el 151º aniversario de la aparición de la Virgen de Lourdes en Francia. Según la Policía, ayer desfilaron 70 mil personas por el santuario. Los voluntarios de la gruta señalaron que la festividad se desarrolló de manera tranquila, sin alcohol y sin enfrentamientos.

"Lo que sí se nota es mucha pobreza y mucho dolor. Vienen sin comer, prácticamente. Entonces la carpa sanitaria está a full, pero más que todo con personas que necesitan algo de alimento", explicó, preocupada, María Paula Arisa, una de las ayudantes.

Al respecto, Eduardo Rodríguez, médico y colaborador desde hace 24 años en la carpa sanitaria, señaló que mucha gente llega caminando y no tiene dinero para comprar la comida necesaria para recuperar la energía perdida. "Lo único que tienen es el pasaje de regreso. Obviamente, la poca ingesta y el gasto de energía los lleva a cuadros de hipotensión", explicó Rodríguez.

Los voluntarios preparan una recepción en la que ofrecen algo de comer a los primeros peregrinos, alrededor de las 6. Pero la cantidad de gente supera sus posibilidades.

El padre Antonio comentó que "algunos se desmayaban, teníamos que llevarlos a la carpa donde tenemos el médico y la enfermera", explicó. También señaló que hubo gente que permaneció toda la noche y sufría mareos.

La carpa al ingreso del predio contaba con médico, enfermeras y paramédicos.

La Virgencita. "¿Y la otra Virgencita de nosotros va a venir? ¿La que tenemos en casa, la que está en el Cielo?", preguntaba un niño de 5 años a su padre, mientras caminaban hacia la gruta. Los fieles formaron un flujo constante. Algunos rezaban el rosario, prendían velas, traían flores, y pedían bendiciones a los casi 15 curas que ayudaban en las misas.

Los pedidos para la recuperación de la salud son los que más se escuchan. "Tengo una nieta que está operada de cáncer, tiene 19 años y tres criaturas", indicó Cristina (68). Desde un banco en el interior, Gabriela Molina (34) pidió por su embarazo, pero también por su madre con cáncer.

En Alta Gracia la réplica de la imagen llegó en 1916, de la mano de dos mujeres que quisieron agradecer un milagro. Sobre cuándo comenzaron las peregrinaciones, no hay datos certeros. Sin embargo, el padre Antonio apeló a su memoria y narró que fue el padre Carlos Burón, junto con un grupo de jóvenes universitarios, quienes comenzaron las caminatas. "Fue también como una cuestión deportiva, venían cantando y hablando", relató. Con los años, el flujo de peregrinos creció con variaciones, según los ciclos de crisis y bonanza de la economía.

Comentá la nota