Peralta: "No voy a renunciar por esta crisis"

La crisis económica provincial podría tener consecuencias políticas si en los próximos días el paro petrolero que lleva diez días no encontrara una solución. Según el gobierno, cada día sin producción la provincia pierde 800.000 dólares por regalías.
El gobernador Daniel Peralta decidió involucrarse personalmente en el conflicto y pararse del lado de los trabajadores, actitud que alarmó a Olivos y a las operadoras petroleras.

"De ninguna manera voy a renunciar por esta crisis", aseguró anoche el gobernador santacruceño, y afirmó que la postura del gobierno se mantendrá firme: "No debe haber despidos y las empresas tienen que concretar las inversiones prometidas". Reiteró que no habrá ninguna movilidad institucional en Santa Cruz.

No es la primera protesta petrolera que enfrenta la gestión de Peralta, el año pasado 32 días de paro complicaron las arcas provinciales. "El año pasado ya lo soportamos y lo vamos a soportar ahora, Santa Cruz esta complicada como lo están otras provincias en el país, lo que pasa es que lo que ocurre aquí siempre tiene especial relevancia", aseguró Peralta.

El gobernador de Santa Cruz tratará hoy de destrabar este conflicto económico con las herramientas aprendidas en su pasado gremialista, por eso no dudó en subirse a una camioneta y respaldar al Sindicato de Petroleros y Gas Privado en una asamblea de trabajadores. "Este es un mensaje para las operadoras, les pedimos que no jueguen, nosotros somos los dueños del destino de Santa Cruz y no vamos a permitir ningún tipo de presión sobre los trabajadores y mucho menos sobre la provincia", afirmó.

Con la iniciativa se ganó el respaldo de las bases gremiales, una fuerte alerta en las operadoras y una llamada desde la residencia de Olivos. La advertencia a Peralta fue que si la situación persistía, las operadoras podrían retirarse de la provincia.

La comunicación entre el ex presidente Néstor Kirchner y Peralta no está cortada, pero no se puede decir que goza de buena salud.

Los Kirchner le recriminaron haber perdido las elecciones de junio en manos del radicalismo. Peralta les devolvió la estocada y se quejó porque referentes del Frente para la Victoria santacruceño no hicieron campaña por sus candidatos.

Datos de la realidad indican que Peralta no abrió ninguna licitación de obra pública para la provincia: de las 4000 viviendas anunciadas por Cristina Kirchner en enero para Santa Cruz, todavía no se concretó ninguna. Ni la Presidenta ni su esposo estuvieron en la campaña y Peralta se puso al hombro una elección y perdió.

La orfandad kirchnerista y la crisis financiera lo llevaron a encabezar la protesta petrolera.

Reuniones clave

Peralta viaja hoy a Buenos Aires, donde participará de las reuniones entre sindicatos y petroleras para destrabar el conflicto.

Pasado mañana, Peralta estará en la mesa del diálogo institucional con la presidenta Cristina Kirchner.

Desde que perdió las elecciones, el gobernador santacruceño puso en el primer lugar de su agenda un reclamo repetido y sistemático a las empresas operadoras para que cumplan con las inversiones prometidas en Santa Cruz, incluidos los compromisos de la frustrada mesa de concertación petrolera.

Al reclamo salarial, Peralta le suma su propio objetivo: lograr las inversiones prometidas. Entre quienes se molestaron por la actitud combativa de Peralta se encuentra YPF, la operadora que cuenta con la mayor cantidad de yacimientos en Santa Cruz, cuyo 25% de acciones esta en manos del grupo Eskenazi, dueños de Petersen Thiele & Cruz, una de las principales constructoras que trabajan en Santa Cruz.

El grupo es también propietario del 51% del Banco Santa Cruz. Se trata de la misma entidad bancaria que se desligó del salvataje financiero a través de un fideicomiso por 1400 millones, lo que colocó al gobernador Peralta en una difícil situación para poder hacer frente al actual déficit provincial.

El viernes a la noche empezaron a llegar telegramas de despido a trabajadores de las localidades de la zona norte provincial.

En Las Heras, Caleta Olivia y Pico Truncado las asambleas de delegados le advirtieron a Héctor Segovia, titular del sindicato petrolero, que no volviera a la provincia sin el aumento prometido del 25%.

Desde las operadoras temen que si otorgan esta mejora a los trabajadores santacruceños, deberán luego replicar el aumento en las demás provincias petroleras.

La preocupación por la merma de los ingresos llevó al nuevo ministro de Economía, Diego Robles, a aplicar ajustes. Por medio del decreto 1742 se establecieron fuertes recortes en la administración pública: se prohibió la compra de vehículos, la locación de inmuebles, se estableció un uso estricto de autos oficiales y se redujeron los viajes de los agentes públicos al resto del país. También se restringieron los gastos en combustibles, celulares y hasta el envío de los mensajes de texto.

Los números

25%

El reclamo

* Los trabajadores petroleros de Santa Cruz piden un aumento del 25%, es decir, más del 5% de lo acordado en otras provincias.

800.000

Dólares

* La provincia pierde esa cifra por regalías petroleras por cada día de paro.

10 días

El paro

* Es lo que llevan de protestas. En 2008 el paro fue de 32 días.

Claves

* La negociación. El gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, se puso del lado de los trabajadores petroleros y exige a las empresas que no haya despidos y les paguen los aumentos reclamados.

* Reunión crucial. Entre hoy y mañana el gobernador de Santa Cruz se reunirá con la presidenta Cristina Kirchner para tratar de destrabar el conflicto y solucionar además el problema de déficit presupuestario de 2000 millones de pesos que tiene la provincia.

* Los petroleros. Los empresarios petroleros se niegan a dar un aumento del 25% en los salarios porque temen que esto tenga un efecto cascada en otras provincias petroleras donde el aumento fue del 20%.

* Situación provincial. Se estima que unos 6000 trabajadores de Santa Cruz dependen de la actividad petrolera.

* El déficit. El déficit de Santa Cruz es de 2042 millones de pesos. La provincia espera un salvataje de $ 200 millones de la Nación. Hay $ 460 millones que se saldarán con la cooptación de una deuda aprobada por la Legislatura. Todavía falta saber de dónde sacará Peralta los $ 1400 millones restantes para cubrir el rojo financiero.

* Fuente La Nación

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