Peralta compartió festejo por quinto aniversario

Hace cinco años, cuando YPF cedió en comodato a la Fundación Pibes de la Patagonia la estancia Los Claveles – a 10 kilómetros de Cañadón Seco- para fundar Valdocco, llegaron el padre Juan Carlos Molina y unos 15 chicos, junto a algunos docentes, para erigir este “oasis educativo” en medio del desierto afectivo de muchas familias santacruceñas.
En aquel entonces había sólo alguna construcción derruida y mucho por hacer. Las primeras noches dormían en carpas y de a poco fueron levantando lo que hoy es una estructura que cuenta con seis casas, talleres, un gimnasio, un tambo, un invernadero y una capilla, entre otras habitaciones.

Así lo recordó el sacerdote, antes del acto que empezó a las 16:30 y que tuvo poco y nada de protocolar y sí mucho de conmovedor.

Las autoridades ingresaron por la boca de un león, cuya “lengua” rojiza hacía las veces de alfombra para todos los invitados, como el intendente Fernando Cotillo; el comisionado de Fomento de Cañadón, Claudio Dalle Mura; Mariano Ferrari y Eduardo Lipszcyc, directivos de YPF; el jefe de Gabinete provincial, Pablo González, la jueza de menores de Caleta, Silvia Silva; y la ex ministra de Desarrollo Social del Chaco, Cristina Magnazo, entre otros.

También, entre el público, estaban familiares de los chicos internos en esta institución, llegada de distintos lugares.

Artistas de Necochea enseñaron durante meses malabarismos, técnicas de clown y acrobacias a los niños y jóvenes de esta Casa y esta fue la oportunidad para mostrar lo aprendido.

“Tenemos chicos con situaciones especiales, algunos con padres abandónicos, y por eso vinieron con desnutrición. La recuperación necesita mucho tiempo, pero sobre todo queremos recuperar lo que ellos son”, explicó Molina, quien hace poco estuvo en El Vaticano donde el mismo Papa Benedicto XVI le pidió que instalara lugares similares en Sudán y Palestina.

Los presentes vieron maravillas. El caso del simpático Nino, un pibe que ingresó hace más de 18 meses, cuando tenía 7 años de edad y que ni siquiera podía sostenerse sobre sus piernas por la falta de alimentación y cuidados, y al que ayer se lo pudo ver montado en un trapecio, con una sonrisa grande.

“YPF ayuda mucho y también recibimos un subsidio mensual del Estado provincial y mucha ayuda de la Nación”, contó Molina, al tiempo de lamentar que no haya podido asistir la ministro Alicia Kirchner “una de las fundadoras”.

El plantel docente, así como las construcciones, va incrementándose. En las seis casas que hay en la estancia, más otra instaurada en Río Gallegos, trabajan 40 profesores para atender a 70 internos de dos a 25 años de edad.

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