Pequeños consumidores no pagarán más cara la luz

Son aquellos que están por debajo de los 300 kw bimestrales. El resto percibirá un alza de entre 10 y 20%. El 12 se realizará la audiencia pública.
Esta semana empezó la cuenta regresiva que terminará con los nuevos aumentos de la tarifa eléctrica en Mendoza para el período 2009-2010.

El lunes pasado, el Ente Provincial de Regulación Eléctrica (EPRE) culminó el informe con la evaluación de costos y posterior recomendación técnica que ya está en manos del Ejecutivo, de donde saldrá la decisión para llamar a audiencia pública el próximo 12 de diciembre.

Para eso, el poder concedente readecuó su propuesta inicial a los pedidos de las distribuidoras, con lo cual se estima que el impacto final en las facturas sea de entre 10% y 20%, aunque quedarán exceptuados los pequeños consumidores que no sobrepasen los 300 kilovatios bimestrales.

En principio, el criterio oficial es exceptuar del aumento a ese segmento del T1 (demanda residencial), y aplicar en forma progresiva y escalonada ajustes al resto de la categoría y al T2, es decir, grandes demandas. Esto implica alrededor de 10% para quienes consumen desde 300 hasta 600 kw, y no más de 20% para el sector con más requerimiento.

Sin embargo, en el Ministerio de Infraestructura harán un estudio sobre la situación de las pymes, con el fin, según trascendió, de morigerar al máximo el impacto en sus costos. Para llegar a ese nivel de proyección, que aún tiene que oficializarse, hubo (y hay) un tira y afloje entre el Estado y los concesionarios en torno del VAD (Valor Agregado de Distribución), un monto que define cada ajuste tarifario en función de costos operativos, activos eléctricos, salarios y proyección de demanda.

Los números del VAD cambiaron respecto de los considerados en noviembre, con el análisis de los técnicos del EPRE aún en proceso. Las "readecuaciones", como se las llama, que permitieron achicar la brecha entre lo pretendido por las distribuidoras y lo reconocido por el Estado, van de $2 a $10 millones en relación a los valores originales.

Con Edemsa, la mayor distribuidora provincial con 350 mil clientes, la diferencia estaba entre un pedido de $320 millones y los $260 millones propuestos. Actualmente, el poder concedente le asigna cerca de $275 millones.

Sobre los $60 millones expuestos por Edeste como VAD para 2009, en cambio, la respuesta fue $48 millones, que ahora treparon a $50 millones.

La menos favorecida, en este contexto, es la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz, para la que no hubo cambios: su nuevo VAD, según el Gobierno, no debe superar los $32 millones, pese a que solicitó $48 millones. Esto, en compensación por el ajuste concedido en 2006, que fue mayor a otros.

En el caso de las cooperativas rurales la diferencia es aún mayor: Alto Verde, que provee a 16.000 clientes en la Zona Este, pretende 111% de ajuste (alrededor de $64 millones), que, según el dictamen del EPRE no debería superar los $34 millones por su nivel de costos operativos. Algo similar sucede con Cecsagal en General Alvear, a cuyo pedido de 70% de aumento la contrapropuesta fue la de mantener el valor actual del VAD.

Para hacer frente a los nuevos cuadros tarifarios, el Gobierno dispone del Fondo Compensador de Tarifas. Desde el Ejecutivo consideran que el actual de $54 millones debería llevarse como mínimo a $60 millones para adecuarlo a los próximos cuadros tarifarios.

Todo: estudio, propuestas y contrapropuestas, son parte de un voluminoso expediente de 32 cuerpos resumido en un informe de no más de 30 páginas. Ahora el Gobierno deberá definir los incrementos antes del llamado a audiencia pública, previsto para el 12 de diciembre.

La vigencia de los mismos será de 4 años y medio, con una actualización en 2010 a solicitud de las empresas, en carácter de "revisión tarifaria por costos". No obstante, en el Ejecutivo remarcan que se evaluará oportunamente, ya que posee la potestad de otorgarla o no.

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