Se fue Pepe Albistur

El secretario de Medios del gobierno K ayer presentó la renuncia y dijo que se dedicará "a hacer lobby" como empresario a favor del kirchenrismo. Extensa lista de escándalos.
El polémico publicista Enrique Albistur renunció ayer a la secretaría de Medios de la Presidencia, un cargo al que había llegado cuando Néstor Kirchner asumió el Gobierno en mayo de 2003.

Investigado por la Justicia en causas por presunto enriquecimiento ilícito y "negociaciones incompatibles con la función pública", Albistur enfrentó desde la derrota electoral del oficialismo en las últimas elecciones legislativas embates en su contra desde adentro mismo de la Casa Rosada.

El cerco comenzó a ser cerrado, primero, por el ex jefe de Gabinete Sergio Massa y reforzado por su sucesor, Aníbal Fernández. Con la llegada de Alfredo Scoccimarro al área de la Comunicación presidencial, al día siguiente del comicio, la suerte de Albistur estuvo echada.

Precisamente, Scoccimarro será el encargado de reemplazar al publicista y, aunque se sabe que ya está decidida la nueva estructura en el sector que se ocupará de aquí en más de la difusión oficial, no hay información concreta por el momento.

En sus primeras declaraciones ya fuera del Ejecutivo, el publicista adelantó que a partir de ahora su tarea será "hacer lobby para este Gobierno". Luego de aclarar que no abandonó el cargo "enojado" con el matrimonio Kirchner, afirmó que "en lo político estoy totalmente identificado" con la gestión oficial y remarcó que colaborará "como empresario y haciendo lobby en el buen sentido de esa palabra para este Gobierno".

En la carta de renuncia, Albistur utilizó una frase de Eva Perón, con la cual dijo sentirse identificado: "Renuncio a los honores pero no a mi puesto de lucha", destacó.

Albistur asumió el cargo el 6 de junio de 2003, pocos días después de que Kirchner juró como presidente y fue ratificado por Cristina Fernández el 25 de mayo de 2007. Durante ese tiempo, el ahora ex funcionario recibió innumerables críticas por su gestión y se iniciaron causas ante la Justicia como la realizada en abril de 2008 por el entonces titular de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, que lo acusó de distribuir publicidad oficial a empresas "amigas" o a cargo de "familiares".

Además, Albistur tiene otro expediente abierto por presunto enriquecimiento ilícito.

El ahora ex secretario de Medios también será recordado por truchar una solicitada de actores e intelectuales en apoyo al Gobierno durante el conflicto con el campo en 2008. Sin consultarlos, sumó las firmas de la actriz Soledad Silveyra y del actor Gastón Pauls a una carta titulada Una amenaza del pasado que agrede nuestro futuro, en la que se hacia referencia a la radicalización de la protesta de los ruralistas.

Además, su gestión quedó salpicada por la poca transparencia en la distribución de la pauta oficial, sobre todo por la desviación de fondos públicos a empresas publicitarias vinculadas a su familia, de las que se desprendió antes de asumir en 2003, transfiriéndoselas a sus hijos.

Eso no fue todo. Pepe Albistur fue el autor intelectual de un polémico aviso para celebrar el Día del Periodista. "Hoy, estamos apretando a los periodistas (con un fuerte abrazo)", decía el mensaje publicado a página completa en los principales diarios del país, con la firma de la secretaria de Medios de la Nación. "Adhiero a las críticas. No estoy de acuerdo. Creo que tuvo las mejores intenciones, pero yo no las comparto", lo desautorizó Kirchner.

Albistur, además, era uno de los funcionarios más ricos del Gabinete K, con una fortuna valuada en 10.715.169 pesos, hasta la última declaración jurada del matrimonio presidencial, cuya riqueza supera los 46 millones de pesos. Hace poco terminó de construir su nueva mansión de 700 mil dólares en un exclusivo country de City Bell.

Pepe también protagonizó un auténtico papelón cuando en la noche del 28 de junio se subió al escenario junto al vicejefe de Gabinete, Juan Abal Medina, y anunció que Néstor Kirchner había obtenido una "clara victoria" en las elecciones legislativas. Las urnas, horas más tarde, le darían un cachetazo de "realidad" que lo dejó en la cuerda floja durante varios meses, hasta su renuncia.

Aprovechó como pocos su buena relación con los artistas para hacer campañas a favor del oficialismo. También hubo escándalos vinculados al pago de astronómicos cachés por presentarse en actos kirchneristas. Teresa Parodi, León Gieco, Adriana Varela y la fallecida Mercedes Sosa fueron los artistas populares que cobraron amplias sumas en concepto de recitales.

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