En la peor crisis desde su nacimiento, la Unión Europea ya entró en recesión.

En la peor crisis desde su nacimiento, la Unión Europea ya entró en recesión.
Se confirmó la fuerte caída del PBI en Alemania, España, Francia, Italia, Holanda y otros países del bloque. El caso de la economía alemana, la primera de la Unión Europea, es alarmante: evidencia la mayor caída de su PBI en dos décadas. Mientras que España alcanzó su nivel más bajo de inflación en cuarenta años. Ayer también se supo que el euro se contrajo un 1,5% en el cuarto trimestre de 2008, las más grandes empresas anunciaron planes de despidos para este año y la venta de automóviles es la más baja en dos décadas. El peor panorama “en varias generaciones” no se detiene. Y va por más.
El panorama económico mundial se tornó ayer definitivamente más oscuro. Las potencias europeas anunciaron que sus cuentas naufragan, mientras que Estados Unidos buscaba salvarse con el plan de estímulo exigido por el presidente Barack Obama.

Un aluvión de indicadores económicos mostró ayer el pésimo estado de salud de las potencias europeas, cuya recesión podría profundizarse este año, al tiempo que en Estados Unidos se conocía el desplome del índice de confianza del consumidor, elaborado y difundido por la Universidad de Michigan.

El traslado de la crisis financiera internacional a la economía real en los últimos meses de 2008 llevó a la economía de los 27 países de la Unión Europea (UE) a comenzar 2009 en recesión, mientras la Eurozona profundizaba su retroceso. Según publicó ayer Eurostat, la oficina de estadísticas de Europa, tanto el PBI de la UE como el de los países que comparten la moneda única, el euro, se contrajo un 1,5% en el cuarto trimestre de 2008. Desde el jueves, una decena de países europeos confirmó un fuerte retroceso de su PBI: Alemania, España, Francia, Italia, Holanda, Portugal, Austria, Estonia. Se trata de una caída histórica desde la creación del bloque.

Alemania, motor económico de Europa, se hundió un poco más en la recesión en el cuarto trimestre, con una caída de su PBI de 2,1% respecto al trimestre anterior, debido principalmente a una disminución de las exportaciones de la primera potencia europea. Es la peor caída trimestral de la producción germana en 19 años.

Por su parte, el PBI de Italia, que entró en recesión en el tercer trimestre de 2008, se contrajo 1,8% en el cuarto trimestre respecto al anterior, y un 0,9% de promedio en todo 2008, según una primera estimación publicada ayer. La noticia se sumó al malestar con el gobierno del conservador Silvio Berlusconi y decenas de miles de trabajadores italianos marcharon ayer por las calles de Roma.

Holanda, en cambio, “entró oficialmente en recesión” ayer, al conocerse una contracción de 0,9% de su PBI en el cuarto trimestre respecto al anterior. Más hacia el oeste, la inflación española alcanzó en enero su nivel más bajo desde 1969, 0,8% con respecto a enero de 2008.

Para 2009, las previsiones en el Viejo Continente se anuncian todavía más sombrías, en particular para España, con una contracción del crecimiento de 1,6% en 2009. Pero la situación se anuncia peor en Japón, que el lunes develará las cifras de su PBI en el último trimestre: los economistas pronostican una caída del 3% con respecto al tercer trimestre y del 11,6% a ritmo anual.

La industria europea seguía por su parte sufriendo estragos. Las ventas de automóviles nuevos en Europa sufrieron en enero su peor mes en dos décadas, con una caída interanual de 27%. La aerolínea franco-holandesa Air France-KLM anunció que este año eliminará hasta 1.200 empleos. Y el grupo bancario británico LBG, fruto de la fusión de Lloyds TSB y HBOS, advirtió ayer que sus pérdidas para 2008 sumarán aproximadamente 14.500 millones de dólares debido a la crisis del crédito.

En Estados Unidos, la contracción del PBI fue de 3,8% en los últimos tres meses del año, las peores desde 1982. Pese a la perspectiva del plan de reactivación económica de Obama, el fin de la crisis mundial se vislumbra lejos. La hipótesis oficial de un retorno al crecimiento en Estados Unidos durante 2009 parece cada vez más improbable, como reconoció el consejero económico de Obama, Lawrence Summers, para quien la recuperación no llegará hasta comienzos de 2010.

A pesar de los datos negativos, las bolsas mundiales soportaron ayer el temblor. Tokio cerró en alza de 0,96%, mientras en Europa, Londres terminó perdiendo 0,50%, Francfort subió 0,13% y París 1,13%. Wall Street abrió en equilibrio, con el Dow Jones retrocediendo 0,03% y el Nasdaq, 0,12%. Consecuencia de la “depresión económica” de los países industrializados, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) estimó por su parte ayer que la demanda mundial de crudo se contraerá más de lo previsto en 2009, hasta un 0,67%.

Club de países. A pesar de la catástrofe económica, los gobiernos de las naciones industrializadas del mundo tratan de mantener el control de la situación. Los ministros de Finanzas del club de los países más ricos, el G7 (Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá), se reunieron ayer y volverán a hacerlo hoy en Roma para evaluar el pulso a la economía mundial y tratar de limitar el recurso al proteccionismo.

La primera jornada de la cumbre estuvo marcada por el temor de que muchos países opten por aplicar el proteccionismo económico, entre ellos Estados Unidos. El director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, dijo que teme que el “proteccionismo se meta por la puerta trasera, sobre todo en el sector bancario”. El funcionario agregó que es altamente probable que la economía global siga empeorando, antes de repuntar.

Strauss-Kahn destacó que no cree en el regreso de manifestaciones más tradicionales del proteccionismo, como la imposición de derechos de aduana elevados sobre los productos importados. Pero en el sector financiero, “cuando los gobiernos brindan recursos nuevos o recapitalizan bancos, pueden agregar un comentario diciendo que este dinero debe permanecer en casa”, afirmó el director del FMI en un comunicado. Además, el funcionario subrayó que ante una crisis mundial, no existen soluciones nacionales: “debemos encontrar una respuesta global”. Los efectos devastadores de la crisis sobre las economías reales “todavía están por venir”, destacó.

El mismo tono fue empleado por los ministros de Gran Bretaña y Alemania, Alistair Darling y Peer Steinbrück, quienes estiman que la economía mundial sufre una grave recesión. Para Darling, la economía global atraviesa “el cambio más grave de las últimas generaciones”.

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