Penitenciarios enfrentados con el juez Carniel por la remoción de un jefe a causa de una requisa

Oficiales y suboficiales penitenciarios presentaron en gran número partes médicos para ausentarse de esta manera a prestar servicio en la Unidad de Detención Nº1, disconformes con la actitud adoptada por el juez de Ejecución de Penas, Federico Carniel.
Este magistrado tomó las denuncias presentadas por tres reclusos tras la última requisa previa a la Navidad, y por ende decidió solicitar la remoción del jefe a cargo de la unidad, así como también accedió al pedido de dos presos para ser trasladados a Ushuaia, y finalmente ordenó ampliar el horario de visitas para Navidad. Los penitenciarios reclaman a sus jefes que denuncien a Carniel por “abuso de autoridad”, asegurando que excedió sus facultades y que es un juez “anti penitenciario” y que “siempre está del lado de los presos”.

Tras la requisa realizada en la Unidad de Detención Nº1 el pasado lunes, hubo denuncias de tres reclusos por supuestos apremios ilegales, a la par de versiones de agentes penitenciarios que indican que estos sujetos -que cuentan con antecedentes por mal comportamiento- debieron ser reducidos por la fuerza pública ante su resistencia a la medida de control.

Tras la requisa que dejó al descubierto una gran cantidad de elementos prohibidos en la unidad carcelaria, los reclusos Castro Moya, Tejada Leiva y Cardozo; presentaron sus respectivas denuncias ante el juez de Ejecución de Penas, Dr. Federico Carniel; quien rápidamente adoptó medidas que generaron gran disconformidad en el personal penitenciario.

Como primera medida, el juez ordenó relevar del mando al Subcomisario Ricardo Héctor Rivero, quien estaba a cargo de la unidad de forma interina, todo en base a los habeas corpus presentados por los reclusos Castro Moya, Tejada Leiva y Alejandro Omar Cardozo.

Asimismo es de destacar que Castro Moya tiene una sanción de tres meses en la Unidad de Detención de Río Grande, a causa de haber golpeado a un cabo en el anexo II de la unidad de Ushuaia, lo cual sin embargo no impidió que Carniel resolviera poner punto final a esa sanción y acceder al pedido de este sujeto de volver a Ushuaia. La misma medida adoptó a pedido del recluso Cardozo, quien aseguró que corría riesgo de muerte.

Los penitenciarios aseguran que el médico de la unidad, el Dr. Figueroa, revisó y no constató lesiones en los denunciantes, y que Castro Moya también se negó a ser llevado al Hospital Regional. Luego fue devuelto al pabellón, del cual salió con un ojo irritado, denunciando que había sido torturado, indican fuentes extraoficiales de la penitenciaría.

Finalmente Carniel permitió también ampliar el horario de visitas para los días 25 y 1º, tal cual lo habían solicitado los reclusos, medida que resulta llamativa ya que es potestad exclusiva de las autoridades del penal.

Atentos a ello, los penitenciarios comenzaron con la presentación de partes médicos para generar un faltazo en la jornada de Navidad, como muestra de disconformidad con lo resuelto por este magistrado, de quien aseguran que hubo “un abuso de autoridad” y una “medida antijurídica” de parte del Dr. Federico Carniel.

Asimismo los penitenciarios reclaman al Director de Policía Penitenciaria, José Ojeda, y al jefe de Policía Walter Papa; que se denuncie en la Fiscalía de Estado al juez Carniel por intromisión de poderes, ya que de acuerdo con la ley de pena privativa de la libertad, la ley 24660, estas modificaciones solo las podría realizar el jefe de la Policía Penitenciaria, entendiendo que Carniel “se excedió en sus facultades”.

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