La pelota se metió en la cancha de Goriletti

Las eliminatorias del Mundial de Fútbol interrumpieron el diálogo entre los golpistas y los representantes de Manuel Zelaya. Se reanudará el martes.
Honduras se detuvo ayer durante 24 horas. El partido que la selección nacional disputó anoche contra Estados Unidos por las eliminatorias del Mundial abrió un paréntesis a tres meses de tensiones políticas y los hondureños sólo hablaron de fútbol. Las negociaciones que mantienen los representantes del gobierno de facto y del presidente depuesto, Manuel Zelaya, se retomarán recién el martes, mientras las partes aseguran un avance "del 60%" en la agenda de reconciliación. Un integrante zelayista del grupo de diálogo, el líder sindical Juan Barahona, reveló que ya se acordó "la formación de un gobierno de unidad y que no habrá amnistía para los golpistas". El punto que aún está en discusión, y que no parece negociable para ninguna de las partes, es la restitución de Zelaya en el poder. Al mismo tiempo, el gobernante de facto, Roberto Micheletti, negó que se estén reclutando ex paramilitares colombianos para enfrentar a la resistencia al golpe, como denunció el viernes el Grupo de Trabajo de la ONU sobre el empleo de mercenarios.

Los hondureños deberán esperar hasta este martes para medir el avance real de las negociaciones. A la jornada mundialista, las partes decidieron celebrar el feriado de este lunes. El diario El Heraldo, alineado abiertamente con el golpe, escribió ayer que el paréntesis "les vendrá bien a todos, para olvidar las tensiones propias de un problema que dura más de tres meses, y que ha mantenido polarizada a la sociedad".

Esperanzado, el propio Micheletti dijo ayer que disfrutaría "mucho" con un resultado de 4 a 0 sobre Estados Unidos, país al que acusa de apoyar a Zelaya en contra de los intereses de la democracia del país caribeño.

El Frente Nacional de Resistencia contra el golpe, en tanto, dedicó el sábado a actividades culturales en un barrio de Tegucigalpa. Este domingo celebrarán una asamblea popular con "todos los coordinadores" del Frente para "determinar las acciones de la próxima semana".

En todo caso, los zelayistas saben que enfrentan días de definiciones. El jueves 15 vence el "plazo fatal" impuesto por Zelaya para lograr un acuerdo que incluya su restitución en el cargo. Pasada esa fecha, el mandatario depuesto considera que no habrá tiempo suficiente para organizar las elecciones presidenciales del 29 de noviembre. "Esperamos que el resultado definitivo se dé el martes o miércoles", dijo el dirigente campesino Rafael Alegría, uno de los líderes de la resistencia.

Los negociadores cerraron tres días de diálogo el viernes sin dar detalles de eventuales avances. Sin embargo, Barahona confirmó que se había acordado un gabinete con ministros de ambos gobiernos, al tiempo que se descartaba la amnistía propuesta por el costarricence Óscar Arias en el Acuerdo de San José.

Ese documento, que las partes toman como base para lograr una salida negociada a la crisis, incluye además el regreso condicionado de Zelaya. "Si al final ellos (los tres delegados del régimen de facto) dicen que no hay restitución, ¿de qué nos sirvió haber avanzado en lo otro? El martes vamos a entrarle en serio a ese punto central", dijo el sindicalista.

El presidente más gay

Si Bill Clinton pudo ser llamado figurativamente por los afroamericanos "el primer presidente negro de Estados Unidos", algunos militantes por la igualdad sexual pudieron decir que Barack Obama es "el presidente más gay". En la cena anual de la Campaña Pro Derechos Humanos, que precede a la gran Marcha de la Igualdad de hoy en Washington, el presidente demócrata prometió poner fin a la prohibición para que los militares practiquen la homosexualidad abiertamente. Esto terminaría con centenares de expulsiones que ocurren todos los años y que debilitan al país: el Pentágono perdió así a algunos de los mejores especialistas en árabe. También recordó que había pedido al Congreso que revisara la ley que define al matrimonio como la unión de un hombre y de una mujer. Admitió, sin embargo, que todo esto tardará en llegar.

Comentá la nota