Las peligrosas fuerzas de choque del bruerismo

Son patotas cuya función es reprimir a la oposición y a sectores sociales que critican el accionar municipal. Participarían barrabravas del fútbol y militantes rentados, con cargos en la Comuna. Protagonizaron numerosos hechos de violencia en los últimos meses. Todos los partidos no oficialistas hoy realizarán una declaración pública de repudio
Son patotas cuya función es reprimir a la oposición y a sectores sociales que critican el accionar municipal. Participarían barrabravas del fútbol y militantes rentados, con cargos en la Comuna. Protagonizaron numerosos hechos de violencia en los últimos meses. Todos los partidos no oficialistas hoy realizarán una declaración pública de repudio

Las nefastas SS hicieron su irrupción en Alemania, en 1923, como una guardia personal armada para custodiar a Adolf Hitler. Y en sus comienzos actuaba como una milicia política a imitación casi perfecta de las escuadras de "camisas negras" que operaban en la Italia de Benito Mussolini.

El final de la historia ya se conoce: Italia y Alemania perdieron la guerra, Hitler supuestamente se suicidó y Mussolini fue colgado por partisanos. Pero muchas de las prácticas de violencia política que ellos impusieron para perseguir y acallar a los opositores aún tienen plena vigencia: autoridades de la municipalidad de La Plata estarían recurriendo a mecanismos muy similares. El intendente Pablo Bruera tiene sus propias SS.

En la actualidad, el Municipio gasta alrededor de 11 millones de pesos por año para pagar seguridad privada en distintas dependencias. Pero esos recursos no se estarían destinando precisamente a combatir el flagelo de la inseguridad, sino a financiar grupos de choque que en los últimos meses habrían participado en distintos hechos de violencia y cuya función sería la "de disciplinar a la oposición" y a sectores sociales que critican la gestión comunal.

Los hechos de violencia incluyeron, en los últimos meses, golpizas propinadas por patotas, amenazas y hasta episodios con armas de fuego. Todo el espectro opositor coincide al afirmar que no fueron hechos aislados, sino que se trata de una "práctica sistemática". Por ello, representantes de casi todos los partidos no oficialistas de la ciudad realizarán hoy, a las 10.30, un encuentro en el Senado bonaerense para elaborar una declaración pública repudiando y pidiendo el cese inmediato de las prácticas de violencia política que estaría llevando a cabo el bruerismo. En el encuentro, participarán referentes de la Coalición Cívica, el GEN, la UCR, el socialismo, Unión- Pro y partidos de izquierda.

En los grupos de choque estarían participando reconocidos barrabravas de Gimnasia y Estudiantes que, según pudo saber Hoy, mantendrían vínculos con Mariano Bruera, uno de los hermanos del intendente, y con varios funcionarios comunales.

"Es evidente que con esos 11 millones el Municipio está pagando a grupos de choque, dado que la Municipalidad lo único que tiene que cuidar es el Palacio Municipal, el Zoológico y la República de los Niños. Y para ello sólo se necesitan 600 mil pesos", le dijo a Hoy el concejal Oscar Negrelli, de la Coalición Cívica. También se estaría reclutando gente para las patotas mediante la entrega de contratos de personal mensualizado y puestos en cooperativas que trabajan para la Comuna.

Estos grupos violentos hicieron su aparición el año pasado, cuando reprimieron a un grupo de vecinos que quería realizar un corte en la ruta 2 oponiéndose a la instalación de un parque industrial, que escondería negocios inmobiliarios de sectores ligados al poder.

La represión luego se trasladó a Villa Elisa, cuando este año una patota reprimió a otro grupo de vecinos que había concurrido al acto por el aniversario de esa localidad platense para mostrarle al intedente unas camisas negras con inscripciones en contra de la construcción de la bajada de la autopista en una zona que, según denuncian, generaría importantes accidentes.

Las patotas volvieron a irrumpir días después cuando destrozaron más de 30 taxis, y golpearon a choferes, mujeres y niños. El motivo habría sido un conflicto que mantenía un grupo de choferes con autoridades municipales por el reparto de licencias. La violencia recrudeció durante la campaña política, ya que se registraron ataques contra locales partidarios de la oposición y episodios con armas de fuego. El último hecho ocurrió la semana pasada, cuando un militante de la Coalición Cívica fue salvajemente agredido por la patota mientras realizaba una pintada, que se sumó a la golpiza que habían recibido días atrás algunos vendedores ambulantes en la dirección de Control Urbano.

"Se trata de una cuestión sistemática: cuando las autoridades municipales no pueden solucionar los problemas por la vía política, recurren a la violencia y a las patotas", le dijo a Hoy el concejal José Ramón Arteaga (Unión-Pro).

Con mando y sin cargo

Llamativamente, Mariano Bruera no ocupa ningún cargo en el Poder Ejecutivo municipal. Solamente aparece como asesor del jefe comunal, pero no son pocos los que afirman que, junto con su otro hermano Gabriel (que fue electo diputado provincial), constituyen el poder en las sombras del gabinete. Gabriel cumpliría la función de operador político, mientras que Mariano tendría bajo su ala el "control de la calle".

La relación con los barras sería tan estrecha al punto tal que se lo habría visto más de una vez en dependencias de la Comuna a Omar Alonso, apodado "El Hache", ex líder de la barrabrava que días atrás fue acuchillado en Mendoza, durante el partido que jugó Estudiantes frente a Godoy Cruz. El Hache recibió a fines de agosto el beneficio de prisión asistida, dado que le habían conferido 15 años de cárcel por una condena unificada de quince años que la Justicia Penal platense le había dictado por el homicidio del taxista Marcelo Benini, más otra pena dictada por el Tribunal Oral Federal 1 por transporte de drogas.

Además, Mariano Bruera también manejaría todo lo que se vende en la terminal de ómnibus y, según algunas fuentes consultadas, estaría vinculado con aparentes pagos extraordinarios que estarían realizando empresarios de la noche (bolicheros) para evitar que les realicen inspecciones durante los fines de semana.

También existen trascendidos de que el Municipio le habría entregado en bandeja a los barras el control de muchos puestos de comidas callejeros que se arman cuando hay partido de fútbol en la ciudad.

Como se ve, política, negocios y violencia constituyen un combo en el Municipio platense.

Comentá la nota