Peligrosa enfermedad Cómo prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico

Los meses del verano suelen ser los más propensos a la aparición de casos de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), la peligrosa enfermedad que ataca sobre todo a los niños.
En el presente período estival el virus tampoco estuvo ausente, por el contrario, se manifestó por duplicado en la ciudad de Bahía Blanca, lo que reavivó el alerta que ese mal siempre genera en los médicos y la comunidad.

En la Región Sanitaria III –el ente de salud que nuclea la actividad de hospitales y centros clínicos en Junín y otros siete partidos- admitieron que están armando un programa de prevención, al que en los primeros días de marzo estarían trasladando a las escuelas y demás instituciones.

Por lo pronto, vale recalcar algunas nociones respecto de las causales que desencadenan el SUH.

El Síndrome Urémico Hemolítico es un mal que afecta fundamentalmente a niños. Se caracteriza por producir una insuficiencia renal aguda. El riñón deja de funcionar de una manera brusca.

No es una enfermedad nueva. Un pediatra argentino la detectó en 1967. En los '80 la asociación del Síndrome Urémico Hemolítico descubrió la infección a través de la bacteria "Escherichia coli", aunque no todas producen este mal.

No obstante es importante la vigilancia que se realiza en los laboratorios que estudian a los pacientes que presentan diarreas con sangre.

La bacteria que produce esta infección se encuentra originalmente en reservorios animales, generalmente en los intestinos del ganado, y por deposiciones de éstos infectados se puede contaminar el agua, las verduras. Además la bacteria se trasmite por el manipuleo de productos contaminados si no se realizan las medidas de higiene de orden general.

Sosa especificó que no sólo la carne picada puede contener esta bacteria sino cualquier parte de la res. "En general es uno de los alimentos que si está contaminado puede ser un vehículo importante de trasmisión pero no es el único", enfatizó.

Destacó que si las hortalizas, el agua, las frutas y las manos están contaminadas también trasmiten la bacteria. De allí que sea importante que en la cadena del camino de la bacteria se realicen distintas intervenciones que pueden ayudar a disminuir el riesgo que la bacteria se ponga en contacto con una persona.

En el camino que hace la bacteria desde el intestino de la vaca o cualquier otro animal hasta la persona existen diferentes acciones que se pueden realizar.

En este sentido el investigador remarcó como importante que los establecimientos donde se faenan animales para la venta a la población estén registrados y convenientemente controlados, a fin de que se cumplan las recomendaciones claramente indicadas para disminuir el riesgo de la contaminación de las carnes La elaboración de este producto también debe ser realizada con una serie de reglamentaciones e instrucciones fijadas y monitoreadas por el organismo de control. Pero a esto se debe sumar la responsabilidad cívica de quien elabora este tipo de alimentos para hacerlo con la seguridad que corresponde y la que debe existir en cada hogar.

Por ejemplo, cuando se utiliza carne cruda para cocinar se recomienda el lavado de manos con agua y jabón antes de seguir manipulando otros alimentos crudos, como la lechuga. Además si se utiliza un cuchillo para cortar esa carne es conveniente que sea lavado antes de usarlo con otro alimento, dado que en estos actos puede ocurrir la contaminación.

Cuando la carne está cruda y en el caso de que esté contaminada, una buena cocción elimina la bacteria. La situación se complica si se trata de carne picada o molida porque la bacteria puede quedar en el interior de una albóndiga o hamburguesa que no fue lo suficientemente cocinada no sólo por afuera sino por dentro.

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