La peligrosa alquimia kirchnerista

Con la jugada de Kirchner al amagar con una posible candidatura de Scioli, el ex presidente logró que la atención política volviera a centrarse en el oficialismo, luego de que la muerte de Raúl Alfonsín, la semana pasada, instalará en un primer plano al radicalismo y sus aliados. Por eso no fueron pocos los analistas que hablaron de una movida comunicacional del ex presidente.
Pero la iniciativa política, en caso de concretarse, puede ocasionar un verdadero descalabro institucional. Ocurre que si candidatura de Scioli finalmente se efectiviza, se abrirían dos alternativas: la primera es que el mandatario provincial resulte electo y no asuma su banca para continuar en el sillón de calle 6, con lo cual se estaría violando el mandato popular de las urnas. A su vez, si efectivamente asume su lugar en el congreso nacional, esa situación podría ser un revés político para el gobernador ya que estaría dejando su cargo al promediar su gestión, teniendo que asumir la conducción de la Provincia el vice Alberto Balestrini.

Eso no es todo. Según pudo saber Hoy, en la reunión que ayer se realizó en Lanús, circuló la versión de que se obligaría a todos los intendentes oficialistas de la tercera sección Electoral, es decir la zona del Conurbano con mayor población, a que también se presenten como candidatos en las elecciones seccionales y/o municipales, con lo cual también plebiscitarían la gestión.

Si bien los jefes comunales más cercanos a la Casa Roasada están dispuestos a sumarse a la movida, otros en cambio tienen serio reparos ya que significaría rifar su capital político en un comicios donde el kirchnerismo la tiene muy difícil.

¿Cuál es el limite de los K en su ambición de no perder el poder? ¿Todo vale en su lógica para intentar frenar la debacle política del gobierno nacional? Más allá de las especulaciones, lo preocupante es que está en juego la estabilidad política y económica del país, en un país que cada vez siente con más fuerza los efectos de la crisis.

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