El peligro del desgaste en el combate urbano

El ejército israelí no quiere caer en el "síndrome libanés"
JERUSALEN.? Dos días después de haber ingresado en la Franja de Gaza, Israel se encuentra en la dramática encrucijada de no poder perpetuar su presencia para no exponerse a un desgastante combate urbano ni retirarse rápidamente sin haber destruido por completo la infraestructura militar de Hamas.

Los feroces combates nocturnos que estallaron ayer en las calles de la ciudad de Gaza confirmaron esos temores. Por primera vez desde el comienzo de la invasión, los soldados israelíes se enfrentaron en el suburbio de Shuyaia con la resistencia directa de los milicianos de las Brigadas Ezzedin al-Qassam, brazo armado del movimiento integrista Hamas, apoyados por combatientes de la Jihad Islámica. Precisamente, la revista británica Jane?s, especializada en temas de defensa, advirtió ayer que "una victoria militar de Israel sobre Hamas es imposible".

"Israel tendrá que mostrar rápidamente resultados tangibles para justificar ante la opinión pública el costo en vidas humanas y en dinero", explicó David Hartwell, especialista de Jane´s para cuestiones de Medio Oriente.

Desde que comenzó la segunda fase de la operación Plomo Fundido, el primer ministro, Ehud Olmert, y el ministro de Defensa, Ehud Barak, advirtieron que la presencia militar en Gaza "durará todo el tiempo que sea necesario" y requiere "sacrificios".

Los planes preparados por el general Gabi Ashkenazi y su estado mayor calculan que el "plazo razonable" para alcanzar los objetivos debía oscilar entre una semana y 10 días. Pero el gobierno empleó esa fórmula elástica para no suscitar expectativas inmediatas en caso de que hubiera una demora en el calendario previsto por la hipótesis A del estado mayor y para preparar a la opinión pública para un elevado número de víctimas.

En ese lapso, los 10.000 militares de las brigadas de elite Golani y Gaza deben, en teoría, ejecutar el trabajo de inteligencia preparado por el Shin Bet para "neutralizar" la infraestructura política y religiosa de Hamas y el aparato militar de las Brigadas Ezzedin al-Qassam, formado por 10.000 a 15.000 combatientes perfectamente entrenados.

Algunas informaciones estiman que el brazo armado de Hamas puede movilizar hasta 30.000 hombres, pero esas cifras parecen exageradas a criterio de expertos militares.

Las Brigadas Ezzedin al-Qassam también controlan campos de entrenamiento, las rampas de lanzamiento de misiles y depósitos de armas y municiones, donde están almacenados unos 5000 a 10.000 cohetes Qassam y Grad, 120 toneladas de explosivos y 32.000 fusiles de asalto Kalashnikov, según las estimaciones de los servicios de inteligencia israelíes.

Esas milicias poseían igualmente una vasta red de túneles que les permitía refugiarse en caso de bombardeos aéreos o represalias de artillería y desplazarse bajo tierra, como en un auténtico hormiguero. Hamas y su brazo armado habían construido subterráneos que pasaban por debajo de la frontera con Egipto, por donde contrabandeaban armas, municiones, alimentos y hasta se afirma que por allí se realizaba un intenso tráfico de drogas.

Las dos primeras jornadas de bombardeos y operaciones terrestres permitieron neutralizar "entre el 40 y el 60 por ciento" de la infraestructura militar de Hamas, según el analista militar Olivier Rafowitz. Pero lo más difícil queda por hacerse: destruir las instalaciones de Hamas dentro de la ciudad de Gaza, donde viven casi 500.000 personas.

Para abordar esa parte crucial de la operación, el ejército israelí se entrenó durante más de un año sobre una maqueta a escala reducida construida en la base de Tsehilim, en el desierto de Neguev, según reconoció el vocero militar Avi Benayahu. Gracias a esa minuciosa preparación, los soldados conocen perfectamente la geografía de la ciudad y la ubicación precisa de los objetivos que tienen asignados.

La gran obsesión del ministro de Defensa cuando comenzó a preparar la hipótesis de conflicto con Hamas era no repetir el error que cometió Israel cuando ocupó Beirut en 1982 y quedó expuesto a una guerrilla urbana difícil de neutralizar.

También quería evitar las trágicas desinteligencias que aparecieron durante la intervención de 2006 en el sur del Líbano contra el movimiento islamista Hezbollah.

"El síndrome libanés desvela a nuestros dirigentes militares y políticos", reconoció Matti Steinberg, ex analista del Shin Bet, los servicios de inteligencia internos. Durante esa operación hubo errores de coordinación entre la infantería y los blindados, una logística deficiente -a algunos soldados les faltaron agua y municiones-, material inadecuado e incluso escasa disciplina para mantener el secreto, pues los soldados enviaban mensajes SMS a sus familiares. El resultado fue que Israel perdió 160 hombres, uno de los tributos más elevados en la historia militar del país.

Barak -un ex militar con 34 años de carrera en el ejército- restableció la moral de la tropa, extremó las precauciones, modernizó el armamento, intensificó el entrenamiento y nombró oficiales con experiencia para llevar a cabo la operación.

El mayor general Yoav Galant, que comanda el frente sur, está en su puesto desde hace tres años y fue uno de los oficiales que concibieron la operación Plomo Fundido. Sus principales colaboradores son el general retirado Yom-Tov Sami, que estuvo al frente del comando sur durante la segunda intifada, y el brigadier general Moshe Tamir, que hasta hace poco tiempo comandaba la división Gaza.

Nueva doctrina

Incluso se dice que el ejército adoptó una nueva doctrina de combate, similar a la que emplean los británicos en Irak y Afganistán, pero esa información no fue confirmada por ninguna fuente militar autorizada.

A pesar de todos esos progresos, "limpiar" la Franja de Gaza puede llevar mucho tiempo, pues será necesario operar manzana por manzana y casa por casa. Pero retirarse sin lograr el objetivo primordial de "destruir la infraestructura terrorista de Hamas" equivaldría a una derrota.

Parte de guerra

Día 10

* Combates . Las tropas israelíes ingresaron en la ciudad de Gaza, donde se libraban ayer fuertes combates.

* Desafío de Hamas . Uno de los líderes del grupo llamó a sus militantes a seguir disparando cohetes y "aplastar" al enemigo.

* Esfuerzos diplomáticos . Una delegación de la UE se reunió en Egipto y Jerusalén con líderes de la zona para buscar una tregua.

* Periodistas sin acceso . Israel continúa prohibiendo el acceso de corresponsales a la Franja.

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