PELIGRO EN EL AGUA | Tras 9 años sin respuesta vuelve a estar en boca de todos la causa sobre uranio en el agua

El diario Clarín puso, el pasado sábado 18 de julio, la causa del uranio en el agua de Esteban Echeverría y Ezeiza en boca de todos.
Allí hablaron de trabas burocrática que impide llevar adelante una pericia científica en el marco de la causa judicial iniciada por vecinos de Monte Grande en el año 2000. A esto se suman los recientes estudios de Greenpeace que halló que al menos tres barrios más de Esteban Echeverría –entre ellos San Sebastián- poseen agua con alto grado de contaminación, no apta para el consumo humano.

No es una novedad para los echeverrianos la profunda lucha que vienen llevando adelante desde hace casi diez años, los vecinos del Centro Atómico (tanto de Ezeiza como de Echeverría) para que se lleven adelante pericias científicas que verifiquen el nivel de uranio en el agua que consumen millones de personas.

Según publicó este fin de semana el diario Clarín, la investigación se encuentra "estancada", debido a "una traba burocrática" que impide llevar adelante una pericia encargada a un laboratorio español sobre un muestrario de agua de la zona. Esto fue confiado a los vecinos por el juez a cargo de la causa, Alberto Santa Marina.

La población de Esteban Echeverría, Ezeiza y parte de La Matanza está expuesta en tanto no se realicen las pericias. De confirmarse la contaminación, sería letal ya que el uranio en dosis elevadas provoca, según todos los expertos, malformaciones y cáncer.

El Centro Atómico de Ezeiza ocupa un predio de 830 hectáreas, vecino al aeropuerto internacional, y su tarea es investigar y desarrollar servicios para la industria, la agricultura y la medicina nuclear, logrando, por ejemplo, avances en la detección del cáncer. Entre 1967 y 2001, allí se depusieron miles de litros de residuos radiactivos líquidos y miles de kilos de sólidos, sobrantes de las investigaciones. Aunque se supone que fue hecho con todas las medidas de seguridad requeridas, algo podría haber fallado. Hoy, allí, ya no se entierran más residuos.

Las conclusiones de la pericia de la UBA llevaron a los vecinos a un estado de alerta. Pero el Centro Atómico decidió contestar. Ordenó sus propios estudios y encargó pericias a laboratorios internacionales para contrarrestar el informe ordenado por el juez.

La causa judicial ya tiene 25 cuerpos, recargados de estudios de agua, de suelo, radiografías sobre la industria nuclear y el Centro Atómico de Ezeiza, esa gran obra ideada y puesta en marcha a mitad del siglo pasado, cuando el progreso del país parecía más cercano. Los datos y las historias clínicas de algunos enfermos de cáncer se mezclan con esos datos científicos, como abrazados a la misma cuna de origen.

A esto se suma, la reciente declaración de "no apta para el consumo humano" por parte de Greenpeace del agua procedente de la cuenca Matanza Riachuelo que afecta a varios barrios del distrito, entre ellos, el barrio San Sebastián, desde donde los vecinos llevaron adelante una lucha constante paraqué saliera a la luz pública la situación del barrio donde los chicos sufrían todo tipo de malestares por el agua contaminada.

Comentá la nota