Peligra la atención en las salas de salud municipales

Desde el Centro de Salud Nº 2, el Dr. José Parisi, aseguró este lunes que, ante la falta de insumos, personal médico y de seguridad –situación que no varió pese al cobro de una sobretasa destinada a fortalecer el sistema-, en varias Unidades Sanitarias se opta por interrumpir la continuidad de los servicios. Según explicó el profesional, en algunas salas "no se hacen radiografías, ecografías, electrocardiogramas ni hay Diclofenac desde hace varios meses", y comparó: "Trabajar hoy en una sala de la periferia es como hacerlo en el conurbano bonaerense; estamos cada vez peor".
En declaraciones a FM 99.1, el Dr. José Parisi, quien desarrolla tareas en el Centro Nº 2, ubicado en calle Guanahani 4546, afirmó este lunes que la escasez de personal de seguridad es "el principal problema" que padecen los profesionales al momento de desarrollar sus actividades.

Según dijo el médico, dicha situación genera que "se viva el día a día, decidiendo sobre la marcha cuál sala se abre y cuál no", lo que trae como consecuencia el malestar de los vecinos, que en reiteradas oportunidades se expresan "con un alto grado de violencia". "En Guanahani se atiende un promedio de 100 personas diarias y la gente se enoja y hasta patea la puerta cuando no damos abasto", reflejó.

En relación con la atención que se brinda en ese centro sanitario, Parisi afirmó que cuentan con necesidades que van desde el recurso humano hasta la exigua cantidad de profesionales en guardia. "Hace un tiempo se tomó un grupo de médicos pero fueron muchos más los que renunciaron, seguramente por los bajos sueldos y la gran cantidad de trabajo, que incluso aumenta aún más con el cierre de las otras salas", describió.

"Tampoco se hacen ecografías ni electrocardiogramas porque hace unas semanas renunciaron un cardiólogo y una radióloga. Cada vez estamos peor, en una emergencia tenemos que derivar a los pacientes al HIGA", aportó.

En tanto, el Dr. Parisi, quien también presta sus servicios en el Subcentro Batán, situado en el kilómetro 13 de la ruta 88, dijo que el panorama en esa unidad tampoco es mejor a la descripta con anterioridad. "Hace cuatro meses que no se trabaja rayos X porque hace falta invertir $2000 para arreglar la máquina", remarcó, y graficó que, "con la furia de la gripe tuvimos que hacer viajar a los pacientes a Mar del Plata para que se tomaran una placa y luego volvieran al consultorio para saber los resultados".

"La ambulancia tampoco tiene personal, por lo que, cuando de día surge una emergencia, tenemos que dejar el consultorio e ir a donde se nos convoca", advirtió, al tiempo que lamentó que, pese a la vigencia de una sobretasa de Salud destinada a recaudar fondos que apuntalen el sistema, "está todo cada vez peor".

"La gente está enojada y se la agarra con nosotros porque la situación está cada vez peor, desde hace varios meses falta el Diclofenac, que es un analgésico", insistió.

Pero como si fuera poco, el médico subrayó que desde hace un mes su salario también se vio recortado. "El Director de la Oficina de la Descentralización, Reinaldo Cano, nos borró la cotización vehicular, que ya desde hacía años estaba desactualizado, y nos bajó el sueldo", criticó.

Finalmente, el trabajador de la Salud enfatizó: "Trabajar hoy en una sala de la periferia es como hacerlo en el conurbano bonaerense".

Comentá la nota