Peligra la alianza de Macri, Solá, De Narváez

Los líderes opositores se volverán a ver las caras mañana cuando mantengan una cumbre cargada de tensión por el armado en las listas legislativas, y luego de que el segundo candidato de Unión-PRO confirmara que mantiene "diferencias de fondo" con el jefe de Gobierno porteño

Las tensiones entre el macrismo y los peronistas disidentes se desató por la conformación de las listas legislativas, que dejó al espacio que lidera Macri sin el tercio reclamado para sus postulantes y en el medio de una conflictiva interna partidaria.

El frente antikirchnerista buscará superar las nuevas discrepancias entre sus líderes, que ganaron el centro de la escena desde su inicio mismo por los roces que se evidenciaron ante la elección de la cabeza de la lista, finalmente en manos del empresario De Narváez.

Sucede que Macri se esperanzaba con colar un referente de su espacio en proporciones iguales a su socios peronistas, y de ese modo desactivar las disidencias que se habían generado en el PRO bonaerense por la alianza con De Narváez.

Pero a pocas horas de lanzada la fórmula se conoció que la tercera en la fórmula será Claudia Rucci -hija del asesinado líder de la CGT, José Ignacio Rucci-, alineada a la conducción del gremialista Gerónimo 'Momo' Venegas y en acuerdo con Solá.

La candidata del frente antikirchnerista se mostró preocupada por las diferencias que existen en la sociedad opositora y reclamó que se dejen de lado "las miserias personales" para que "alguna vez en la vida la gente empiece a pensar en los demás"."La verdad es que estoy muy lejos de esta interna pero espero que no se rompa porque sino va a ser más difícil", dijo, en declaraciones radiales.

El enojo de Macri con los peronistas disidentes también apunta contra la reserva del cuarto y quinto lugar que hicieron para sus espacios en la lista nacional sus socios Solá y De Narváez, y entre los que podrían encumbrarse el diputado Jorge Sarghini y el ex funcionario bonaerense Alfredo Atanasof, respectivamente.

Aunque también subyacen los cuestionamientos que le realizan al líder porteño por la reintegración de su primo Jorge Macri en las listas, tras haberlo marginado del acuerdo sellado meses atrás en un hotel céntrico.

La estrategia kirchnerista de impulsar candidaturas testimoniales también se instaló como diferencias en el seno opositor debido a que Macri estudia la posibilidad de desactivar la candidatura de su vicejefa Gabriela Michetti para evitar que la asocien con la movida que incluye al gobernador bonaerense, Daniel Scioli.

Sin embargo, esa postura choca contra la mirada de Solá, que a pesar de estar cuestionado por querer renovar este año la banca que tiene hasta 2011, se negará a renunciar al cargo en plena campaña.

El ex gobernador se quejó el sábado porque Macri tiene "una mirada sobre su propia estrategia puede estar llevando a Macri a rever su posición", y expresó que respeta "las dudas que puede tener Macri en este momento, porque tiene una responsabilidad muy grande" en la ciudad.

En este marco, el diputado del PJ disidente resaltó que el funcionario porteño "está mirando su Jefatura de Gobierno y sus propias elecciones". "El lunes se sabrá si seguimos juntos o no. Faltan 18 días para cerrar las alianzas y eso es muy poco", sostuvo Solá, al dejar en claro que su intención es resolver la situación de la alianza lo antes posible.

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