Peligra la actividad en escuelas y hospitales para fin de año

Estatales dicen que es inminente el reclamo en conjunto. Al regreso de Jaque habrá definiciones
La situación en Mendoza es compleja ya que, hacia fin de año, los reclamos gremiales podrían volver a afectar, como pasó durante el último tramo de 2008, la normal actividad de las escuelas, los hospitales y el Poder Judicial, y poblar de cortes y marchas las calles del centro de la ciudad.

En los gremios estatales los ánimos están bastante caldeados y la posibilidad de que en los últimos días del año se realicen medidas de fuerza o marchas en conjunto, que incluyan a gran parte de los sindicatos estatales, es cada vez más concreta. El detonante es el monto de las asignaciones por hijo, que en el caso de los empleados del Gobierno es de $100, suma considerablemente menor a los $180 que impuso la Nación, tras el aumento del 33% otorgado la semana pasada. Este monto lo cobrarán, además de los trabajadores que dependen del Gobierno nacional y de los privados, aquellas personas desocupadas o empleadas en negro que accedan a la asignación universal de la Anses.

El problema para Mendoza es que este aumento llega en momentos en que el tremendo rojo financiero de la provincia (de $522 millones según Hacienda) pone en duda el cumplimiento de los gastos ya pautados, y ubica en un horizonte imposible de llegar, a los hipotéticos aumentos salariales.

En los sindicatos afirmaron, sin embargo, que las sucesivas declaraciones de Hacienda sobre la falta de fondos buscan sólo atemperar los ímpetus de protesta de los empleados. "Es un discurso paralizante", comentó Cristina Raso, secretaria gremial del Sute (gremio docente), cuya valoración coincide con la del titular de sindicato de los judiciales, Carlos Ordoñez, para quien los dichos del ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, "responden a la necesidad de disciplinar a los trabajadores".

Mientras tanto, el gobernador Celso Jaque está en Francia (regresa hoy), a su arribo se encontrará con un panorama, como mínimo, complejo, ya que deberá afrontar los reclamos de los trabajadores de los troles, el pedido de reapertura de paritarias de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) –acordado a principio de año para octubre– y las discusiones salariales con los judiciales y los docentes. Los trabajadores de la salud, en tanto, están en una situación de forzada docilidad ya que la emergencia sanitaria, que rige hasta el 31 de diciembre, les impide movilizarse.

Pero todo hace suponer (y el ánimo de los estatales así lo corrobora), que se ha iniciado ya la cuenta regresiva para que la explanada de la Casa de Gobierno sea escenario, tal como sucedió el año pasado, de airadas y efusivas protestas.

"Creo que a la gravedad de la situación económica se le agrega una alarmante falta de decisiones políticas", indicó Ordoñez, quien aseguró que ciertamente "hay posibilidades" de que se renueve el escenario de reclamos conjuntos. "Han hecho todo mal, pero si ellos son irresponsables y falta plata para los dos últimos meses, no lo pueden resolver acudiendo al bolsillo de los trabajadores", comentó Raquel Blas, titular de ATE, para quien los reclamos mancomunados de los sindicatos estatales "van a surgir, tarde o temprano".

En el Sute, en cambio, dijeron que se pedirán aumentos salariales pero que no hay posibilidades de unirse a los reclamos de las demás entidades. "La respuesta no puede ser alertar que no hay plata todos los meses, aunque sabemos que las cuentas están en rojo, pero eso es consecuencia de no haber previsto la situación", dijo Raso.

En tanto, los choferes de los troles continuaron con sus asambleas y con los cortes en el servicio, y esta modalidad continuará al menos hasta el lunes, si es que el Gobierno no da respuesta al reclamo salarial.

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