La pelea de Reutemann y Rossi divide al peronismo

La pelea de Reutemann y Rossi divide al peronismo
El duelo de Santa Fe podría derivar en una elección interna
ROSARIO.- Mostrarse o no mostrarse kirchnerista, he aquí la cuestión que como un Hamlet moderno deberá resolver el justicialismo santafecino y que amenaza con derivar en una dura interna entre el jefe del bloque de diputados nacionales del PJ, Agustín Rossi, y el senador nacional Carlos Reutemann.

El problema radica en que el ex piloto de Fórmula Uno no quiere saber nada con referenciar su campaña en el matrimonio Kirchner y pretende provincializar la elección, al extremo de buscar mecanismos que le permitan evitar que las boletas lleven el sello del Frente para la Victoria.

Esta actitud encuentra explicación en el fuerte malestar que existe en una importante porción del electorado santafecino con la Casa Rosada desde la crisis por las retenciones móviles. Lo demuestran las encuestas de diciembre, que arrojan una imagen negativa (mala y muy mala) del 48,5% sobre la gestión de Cristina Kirchner.

Se trata, sin dudas, de un escenario poco favorable. Mucho más cuando el ex gobernador provincial se jugará en los comicios de octubre, en los que buscará renovar su banca en el Senado, gran parte de sus aspiraciones presidenciales para 2011.

Sin embargo, las intenciones de Reutemann chocan de frente con la presencia de Rossi, que también busca renovar su banca en la Cámara baja y que no esconde su alineamiento incondicional con la Casa Rosada. El rosarino debe su proyección nacional a Néstor Kirchner, que lo eligió en 2005 para conducir la bancada de diputados oficialistas, un gesto político más que fuerte si se toma en cuenta que Rossi venía de perder la elección legislativa a manos del socialista Hermes Binner y el Frente Progresista Cívico y Social, coalición política que dos años después se alzaría con el gobierno provincial tras 24 años de hegemonía peronista.

"Rossi es la cara de los Kirchner en la provincia, por eso sería el candidato preferido del socialismo", afirmó en diálogo con LA NACION la senadora nacional Roxana Latorre, una de las voceras del pensamiento de un Reutemann que, fiel a su estilo, evita la confrontación directa.

"No pido permiso"

Esta suerte de impugnación no amedrenta a Rossi. "No le estoy pidiendo a Reutemann permiso para ser candidato", replicó el diputado ante la consulta de este diario sobre la pretensión del senador de evitar toda alusión que remita a la casa Rosada en su campaña.

Rodeado de Luis Rubeo (h.), presidente del bloque de diputados provinciales kirchneristas, y de Arturo Gandolla, titular del bloque del Frente para la Victoria del concejo municipal rosarino, Rossi se entusiasma ante LA NACION con la idea de defender sus convicciones kirchneristas ante Reutemann.

"Vamos a ir a internas, porque un acuerdo con exclusiones no es un acuerdo", arremete, para rechazar cualquier posibilidad de un consenso electoral en el peronismo provincial que lo excluya por su apoyo a la Casa Rosada. "Si algo trajo Kirchner [Néstor] es que se volvió a discutir de política e ideología en la Argentina, y no sólo de nombres", agregó Rossi.

Desde el reutemannismo respondieron con cautela, aunque insisten en su veto. "Nosotros necesitamos hasta el último voto de Rossi, pero por una cuestión de estrategia no podemos llevarlo", insistió Latorre.

El panorama, entonces, parece complicarse. Sin embargo, el jueves último Kirchner mantuvo en Olivos una reunión con intendentes peronistas de Santa Fe, a quienes les dijo que respaldará la candidatura de Reutemann; una decisión impulsada más por la necesidad que por el convencimiento en un año electoral clave para el proyecto político kirchnerista.

Pero aún quedan por resolver las diferencias entre Reutemann y Rossi, un entuerto en el que deberá laudar Kirchner. Será ésa, tal vez, la única intervención que el patagónico podrá disfrutar en el proceso electoral santafecino.

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