Pelea política y estrés social

Por: Daniel Fernández Canedo

La disputa entre el Gobierno y el campo volvió al terreno de la colisión fuerte. La jugada oficial del "deschave" sobre las negociaciones secretas entre el ministro De Vido y el jefe de la Sociedad Rural llenó de clavos miguelitos el camino que conduce a la reunión del martes entre los representantes del agro y la ministra de la Producción.

Como primera respuesta, el campo no comercializará granos ni carne hasta el martes. Una medida que también responde a que los dirigentes no podrían ir hoy al acto de Leones, Córdoba, con las manos vacías. Creen que la bronca de los productores los hubiese puesto en una situación de compromiso. En el retruco, también, el campo dejó en claro que insistirá con la rebaja de las retenciones a la exportación.

Hace sólo una semana fue la Presidenta la que aseguró que sobre ese tema no habrá cambios. Allá por mayo, en los tiempos de pelea por la polémica resolución 125, el precio de la soja estaba más del 30% por arriba del actual y la discusión era sobre quien debía adueñarse de la "súper renta" sojera. Hoy, con el golpe de la sequía a la producción y precios más bajos, la pelea por rebajar el 35% de retención a la soja tiene otro sentido. También lo tiene para el Gobierno, que actúa para evitar una baja de la recaudación impositiva frente a una crisis financiera internacional que amenaza con prolongarse. Pero, a esta altura, para el Ejecutivo el punto de la recaudación habría pasado a un segundo plano. El enfrentamiento político gana protagonismo. El Gobierno insiste por una vía en la que cree que gana vitalidad aunque eso le genere un estrés importante a buena parte de la sociedad.

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