La pelea por las notebooks

El proyecto de ley que eleva la tasa de impuestos internos a productos electrónicos importados para promover la producción en Tierra del Fuego tiene preferencia para ser debatido en el Congreso. Negociaciones con la oposición.
El Frente para la Victoria quiere avanzar con el proyecto que pretende aumentar los impuestos internos a una serie de productos electrónicos en el continente, con el objetivo de favorecer la fabricación nacional en Tierra del Fuego. Así se lo comunicó Agustín Rossi, titular del bloque K en Diputados, a la gobernadora fueguina, Fabiana Ríos. La iniciativa que lleva la firma del Ejecutivo tiene preferencia para ser tratada en la primera sesión de la Cámara baja, que podría concretarse en la primera semana de agosto. Hasta ahora, el lobby de los importadores de notebooks y de los integradores de ese mismo producto del continente lograron frenar la normativa. Pero como la ley incluye también otros bienes –como equipos de audio, LCD, celulares, GPS–, los funcionarios fueguinos están dispuestos a quitar de la ley las notebooks y así sortear esa resistencia empresaria.

La gobernadora Fabiana Ríos estuvo reunida anteayer con los presidentes de los diferentes bloques parlamentarios en Diputados para explicarles los alcances de la normativa en estudio. El proyecto del Ejecutivo se enmarca en los beneficios impositivos que tiene Tierra del Fuego por ser una zona industrial, equiparable con Manaos. Esta iniciativa se complementa con un decreto (el 252/09) que fija una baja de impuestos en la isla, a los mismos equipos tecnológicos contemplados en el proyecto del Ejecutivo. Sin embargo, la entrada en vigencia del decreto tuvo que prorrogarse por 60 días, a la espera de la sanción de la ley.

La principal objeción que se llevó la gobernadora llegó desde el PRO. Con mirada neoliberal, los macristas plantearon que "los argentinos en su conjunto no tendrían por qué pagar el desarrollo tecnológico de una provincia, cuando pueden conseguir los equipos importados más baratos". Según indicó a este diario Fabián Delamata, secretario de Industria de Tierra del Fuego, el PRO pidió que "los aumentos en los impuestos internos comiencen una vez que la provincia alcance un determinado nivel de producción".

Durante la última reunión de la Comisión de Presupuesto, que conduce Gustavo Marconato (FpV), los legisladores opositores hicieron suyas las palabras de las cámaras empresarias que rechazan la iniciativa. La principal objeción pasa por el aumento de las notebooks importadas y las que se integran en el continente. "La realidad del efecto de la ley es que concentrará la producción de electrónica en un puñado de empresas que hace 40 años viven de subsidios y no han podido consolidar su industria", manifestó ayer, a través de un comunicado, la Cámara de Empresas Informáticas del Litoral (CEIL).

Pero el proyecto de ley es más amplio que las notebooks y pretende gravar ciertos bienes –con barreras paraancelarias– para potenciar la fabricación nacional en la isla. En Tierra del Fuego –según fuentes oficiales– se produce el 79 por ciento de los televisores de tubo que se consumen en el país y el 50 por ciento de los LCD y plasmas. También se fabrica en la isla el 70 por ciento de los microondas y el 82 por ciento de los aires acondicionados.

Es decir, la iniciativa del Ejecutivo busca afianzar la fabricación de estos bienes, sumándoles otros, como las notebooks, los equipos de audio y los celulares. Como la principal objeción está relacionada con las computadoras portátiles, la gobernadora Fabiana Ríos indicó a Página/12 que están estudiando la posibilidad de "sacar de la ley" el aumento a las notebooks, como carta de negociación que permita el trato legislativo del proyecto. Rossi le prometió a la gobernadora que la ley se trataría en la primera semana de agosto, si es que el oficialismo logra conseguir quórum.

Una vez que se frenó la iniciativa en el Congreso, el polémico secretario de Comercio, Guillermo Moreno, tomó el tema entre sus manos. Convocó a los diferentes sectores interesados –básicamente a los importadores de informática nucleados en Cicomra y a los fabricantes locales (Camoca)– y les solicitó los números de sus respectivos negocios y planes de inversión. Moreno estaría cerca de darles una mano a los integradores de tecnología radicados en el continente.

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