La pelea por la Intendencia volvió a brillar en el Concejo

La sesión extraordinaria por la asunción de la mesa de conducción del Concejo capitalino, volvió a dejar en evidencia las irreconciliables diferencias políticas que existen en el bloque oficialismo.
Los gestos y las palabras para distender la tensión política no fueron suficientes. A pesar de que concejales y el propio intendente Domingo Amaya intentaron bajarle el perfil a la crisis que se desató en el bloque oficialista del Concejo Deliberante, ayer, en el acto de asunción de las nuevas autoridades, quedaron nuevamente de manifiesto las irreconciliables diferencias políticas.

Adentro y afuera del recinto de San Martín y Monteagudo se vivió el acostumbrado clima de fiesta ya que varios ediles contaron con el apoyo de sus seguidores y Amaya también tuvo los suyos. Pero adentro fue notoria ausencia de Noemí Correa, Humberto Marcuzzi y Esteban Dumit en el recinto, lo que demostró que los ediles capitalinos están enfrascados en una pelea anticipada por la Intendencia a pesar de que los comicios generales tendrán lugar recién en 2011, dentro de dos años.

A todo esto, en una ceremonia austera y breve, Ramón Santiago Cano asumió por sexta vez consecutiva, como presidente del cuerpo. Junto a él juraron Eloy del Pino, en la vicepresidencia primera y Hugo Cabral, vicepresidente segundo.

En la sesión de la semana pasada, cuando se eligieron las autoridades del Cuerpo, Correa, Marcuzzi y Dumit ya habían dado la nota al votar en contra de las designaciones de Del Pino y Cabral. Correa, quien fue desplazada por Del Pino en la vicepresidencia primera, y Marcuzzi, son aliados políticos del titular del Ente de Infraestructura Comunitaria, Rolando "Tano" Alfaro, quien aspira a ocupar el lugar de Amaya en 2011 (Correa es esposa del funcionario). En tanto, Dumit, es ahijado político del actual diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse, quien desde hace tiempo se viene perfilando como precandidato a Intendente, en medio de duras críticas a la gestión "amayista".

La crisis peronista en el Concejo salió a la luz pública por primera vez hace tres semanas, cuando Marcuzzi y Dumit, junto a Teresa de Heredia, apoyaron el tratamiento de una iniciativa opositora para interpelar al secretario de Gobierno municipal, Walter Berarducci, lo que finalmente no prosperó. Luego salió a escena el diputado nacional Germán Alfaro, aliado de Amaya, quien denunció un pacto entre el alperovismo y el bussismo.

Ayer, mientras afuera sonaban los bombos, un conocedor de la interna remarcaba lo que todos saben y nadie dice públicamente, en esta historia ninguno de los que abrió la boca lo hizo sin conocimiento de sus jefes directos, o sea José Alperovich y Domingo Amaya. En el fondo es una pelea entre el gobernador y el intendente que tuvo uno de sus tantos brotes en las últimas elecciones legislativas de junio, cuando desde la Casa de Gobierno observaron "poco entusiasmo" por parte de la estructura que responde a Amaya.

También, los alfiles de Alperovich recuerdan que el jefe comunal dijo que "no" a la oferta para ser el candidato a senador por el Frente para la Victoria. Tampoco pasó desapercibido el fallo de la Corte Suprema de Justicia a favor de Osvaldo "Cacho" Acosta, que legitimó su cargo como secretario general electo del Sindicato de Obreros y Empleados de la Municipalidad (SOEM). De esta manera, Modesto Suárez deberá dejar el cargo. Acosta no es precisamente un hombre cercano al intendente, quien supo cultivar una mejor relación con Suárez, ahora con los dos pies fuera del gremio.

Para el intendente Amaya "puede haber malas intenciones"

En tono enigmáticor, el intendente Domingo Amaya buscó minimizar las diferencias que se abrieron dentro del bloque oficialista del Concejo Deliberante. . "Son cosas de la política, hay idas y vueltas. Puede haber una intención mala, eso se lo irá deduciendo con el tiempo", argumentó en una de las pocas frases que dejaron algo para evaluar.

Luego habló lo de siempre, la necesidad de "seguir trabajando", que no hay "internas" y que "todo está tranquilo". Cuestiones que las actitudes y declaraciones de varios protagonistas se empeñan en demostrar no son reales.

Frente a las notorias ausencias, el presidente del Concejo, Ramón Santiago Cano, recordó que "la tarea del concejal es una de las últimas del escalón. Somos los que les ponemos la cara a los vecinos. Este trabajo es anónimo y pese a todas las dificultades, lo seguiremos haciendo porque encaramos el mismo proyecto", enfatizó.

La ausencia de tres ediles peronistas no fue el único mensaje político de la sesión de ayer. La presencia de casi todo el gabinete provincial, salvo el gobernador José Alperovich y el ministro de Economía, Jorge Jiménez, demostró que el Ejecutivo provincial sigue acompañando, al menos en lo formal, a Amaya.

En representación del Poder Ejecutivo concurrieron a la ceremonia de asunción Regino Amado (a cargo del Ejecutivo, junto a los Ministros de Gobierno Edmundo Jiménez, Salud Pública, Pablo Yedlin, Seguridad Ciudadana Mario López Herrera, Desarrollo Social Beatriz Mirkin y del Interior Osvaldo Jaldo.

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