La pelea por los impuestos: KO a los intendentes

La pelea por los impuestos: KO a los intendentes

La Gobernadora no logró imponer por completo la quita de impuestos a la tarifa eléctrica. Al verse perjudicados, se opusieron los intendentes opositores y también los oficialistas. El proyecto no llegó al recinto y ya se empieza estudiar en las comisiones. Los cruces, las discusiones y las distintas posibles salidas.

Primero se quedaron sin el Fondo de Seguridad, después sin el Fondo de Infraestructura, se vieron prácticamente en la obligación de adherir al Pacto Fiscal y pierden 1400 millones por la desfinanciación del Profide (Fondo Fiduciario para el Desarrollo del Plan de Infraestructura Provincial). Los intendentes, tanto oficialistas como opositores, dicen tener no tener más paciencia. Para colmo de males ahora sienten que la Provincia directamente les mete la mano en el bolsillo. Y como es sabido, la gran mayoría de los intendentes se preocupan primero por su pago chico y después por el proyecto, el modelo o lo que fuere.

Esta vez, el Ejecutivo no dio en el blanco. Las cosas no fueron como las anunció Vidal. Si bien hubo una quita de impuestos para la tarifa eléctrica, fue mucho menor de la esperada. Pasando en blanco, la Legislatura aprobó la reducción de un impuesto que gravaba la tarifa de electricidad pero mandó a comisiones el proyecto que eliminaba una contribución de 6% en la luz y 4% en la tarifa de agua, que perciben los municipios.

Las dos iniciativas habían sido giradas por la mandataria provincial un día antes y previamente presentadas en conferencia de prensa. Así las cosas, por decreto, Vidal eliminó de las tarifas de luz un 15,5 por ciento de dos fondos específicos que recaudaba la Provincia; un 6 por ciento de la tarifa de gas y otro 3 por ciento de de agua.

Además, giró un proyecto para reducir una alícuota del 6 por mil que percibe la provincia en las tarifas de luz y de un 6 que se destinan a los municipios y de un 4 que también perciben las comunas de las tarifas de agua. Este último punto fue el del problema. No el párrafo claro, sino los 1300 millones de pesos que perderían. Una vez analizado el tema, los jefes comunales pusieron el grito en el cielo. “No, no, esta vez no”, coincidieron.

¿Los peronistas? Sí, claro. Pero también los radicales y los macristas. Tanto fue el enojo que hubo que dar marcha atrás y enviar el proyecto a las comisiones del Senado, que es por donde había ingresado. De ahora en más comenzará una puja interna que tendrá como protagonistas a los legisladores que le responden a Vidal y del otro lado a los legisladores que responden a los intendentes. Estos últimos ni siquiera desean que la iniciativa salga de las comisiones y llegue al recinto. Pero la tienen difícil.

Según fuentes allegadas a la Gobernación, el primer cruce se habría producido en un encuentro mantenido en el Palacio de calle 6 entre el jefe de Gabinete, Federico Salvai y los alcaldes amarillos Jorge Macri (Vicente López), Néstor Grindetti (Lanús) y Ramiro Tagliaferro (Morón), quienes le habrían hecho a saber a la mano derecha de la Gobernadora algo que ya sabía, que a partir de la modificación iban a perder un dinero importante.

Palabras más, palabras menos, Salvai, en un tono poco amistoso, habría invitado a los tres protestantes a conseguir la plata que se les iba por otro lado, remarcándoles que eran oficialismo y que el problema en el que se encontraban metidos por estos días no era económico sino político. En resumen, les habría comentado, siempre según la fuente allegada a Gobierno, que “si nosotros no bancamos esto, se puede ir todo a la mierda”.

Esa reunión chiquita se agrandó más tarde cuando los sentados eran la totalidad o casi de los integrantes de la Mesa política de Cambiemos. Otra vez el jefe de Gabinete fue quien dirigió la batuta. Intentó convencer a los presentes respecto de la necesidad de respetar la línea de Nación y defender la quita de impuestos a las tarifas. Los Pro se mantuvieron en silencio y los radicales, aunque con cara de pocos amigos, también. El más belicoso habría sido el tandilense Miguel Lunghi.

A esa altura, el asunto estaba medio cocinado. El problemático proyecto pasaba a Comisiones, por el momento, para la opinión pública, la que no cumplía con su palabra era Vidal. Había que salir a cambiar esa ecuación, había que salir a culpar a la oposición. No era tan complicado. Aunque fueron todos los intendentes los que se opusieron a la iniciativa, los que se quejaron ante la prensa fueron sólo los peronistas. Macristas y radicales, en off.

En plena sesión, el diputado Marcelo Daletto, presidente de la Comisión de Presupuesto e Impuesto, expresó que “en Cambiemos queremos bajar las tarifas y la oposición no nos deja”, y añadió que “prácticamente en estos dos años no hubo sesión en la cual no tocáramos este tema y parecía que los buenos eran los integrantes de la oposición- que querían que las tarifas bajaran-; mientras que los malos parecíamos nosotros -desde el oficialismo-. Pero cada uno tiene que debatir diciendo su verdad, nosotros hoy queremos que las tarifas bajen y ustedes no lo permiten”, sostuvo.

Casi al mismo tiempo o con unas horas de diferencia, un intendente boina blanca de los de peso, le decía a La Tecla, en off por supuesto, que el proyecto no había ido al recinto de manera directa por la presión y el reclamo de parte del oficialismo. “Si se dio marcha atrás fue por pedido nuestro, qué le importa a Vidal lo que digan los peronistas”, afirmó y reflexionó el mandamás radical del interior.

“Nos cambian las reglas de juego, no es así, no puede ser. Firmamos el pacto fiscal y cerramos las paritarias tal como nos pidió Provincia, pero ahora la mano se modifica. Esto nos cuesta unos cuantos millones de pesos el año que viene, a Junín 25 millones, a Olavarría 28 millones”, se quejó el intendente, cuidándose de no dar a conocer el monto en cuestión para que no sepan en el Ejecutivo que se trata de él. Ante Salvai había prometido “cuidar la línea”.

“Es un montón de guita que vamos a dejar de recibir. De dónde la vamos a sacar, se están equivocando. Son medidas heroicas que no terminan resolviendo el problema de fondo, ya que lo que le descuenta la Provincia al vecino es un pequeño porcentaje de una tarifa que se ha ido muy arriba en el último tiempo. Desde que asumimos nosotros se incrementó el 400 por ciento y el descuento es de 15, no existe”, completó.

“Otro correligionario mandamás se animó a comparar la movida con un caminante sediento que está atravesando el desierto y le convidan dos gotitas de agua. “Que le descuentes un 6 por ciento en la factura a alguien que le vino 3000 mil pesos son apenas 18 pesos, no existe. No le hace ni cosquillas. Pero sí nos genera un quilombo importante a los intendentes”, cerró sin vueltas.

Las cartas están echadas. Como cualquier medida o iniciativa que se propone, Vidal quiere que la quita de impuestos que está en Comisión, pase al recinto y sea ley; por más que los intendentes propios y ajenos chillen y pataleen. El final de la novela por el momento es incierto, pero si los boina blanca que ahora se quejan por lo bajo deciden hacer público su enojo, será por lo menos original y sobre todo álgido.

“Si llega el recinto, el voto seguramente va a ser en bloque, no creo que los que juegan con los intendentes voten de una manera y nosotros de otra. Finalmente se terminará haciendo lo que quiera la Gobernadora. Pero sí van a poner bastante resistencia en las comisiones, el tema es complejo. Los intendentes están muy incómodos con esta situación, increíblemente coinciden con los peronistas”, señaló un legislador de la Tercera que poco y nada tiene que ver con el pago chico del que viene.

El problema es político y no económico, habría dicho Salvai en la ya mencionada áspera reunión con Grindetti, Macri y Tagliaferro. “Si, es político, pero a los problemas políticos se los resuelve con política”, retruca un intendente salvadorista y hace hincapié en que “nosotros le ponemos la jeta a la política, a nosotros se nos quejan los vecinos no a ellos; pero no nos metan la mano en el bolsillo, qué nos muestren una salida que no nos perjudique”.

Las alternativas que se barajan para avanzar

En la actualidad, el artículo 75 de la ley  11.769, establece que los agentes de la actividad eléctrica “abonarán mensualmente a las Municipalidades de los partidos respectivos, una contribución equivalente al seis (6) por ciento de sus entradas brutas, netas de impuestos, recaudadas por la venta de energía eléctrica -con excepción de las correspondientes por suministros para alumbrado público- la que se trasladará en forma discriminada en la facturación al usuario”. También indica que “dicha contribución será sustitutiva de todo gravamen o derecho municipal”

El proyecto enviado por el Ejecutivo, que primeramente será tratado por la Comisión de Presupuesto del Senado, presidida por el lilito Andrés De Leo, sólo cambia el porcentaje, y establece “…una contribución equivalente al cero con cero uno por ciento (0,01 %) de sus entradas brutas…”.

Si esto se mantiene y Cambiemos logra sacar el proyecto tal cual lo mandó  María Eugenia Vidal, los municipios no solamente pierden una fuerte suma de dinero, sino que además quedan inhabilitados para tratar de recuperar, en todo o en parte, esa pérdida ya que sigue inalterado el segundo párrafo de artículo donde dice que la contribución sustituye cualquier gravamen o derecho municipal por el uso del espacio público por parte de las empresas eléctricas.

Los intendentes no quieren que se toque nada del texto original y en el oficialismo los acusan de no acompañar el esfuerzo de la Provincia para favorecer a los usuarios con bajas en las facturas de luz. Aparecerían, en tal sentido, algunas propuestas. Por el momento, en el horizonte se visualizan dos alternativas, aunque ninguna es de fácil resolución.

Derogación

Una de las posibilidades es, directamente, derogar el artículo. No es lo buscado por el Ejecutivo al establecer una cifra baja pero que mantenga el impuesto, y de esta manera obstaculizar cualquier intento municipal de gravar con una tasa a las compañías eléctricas por el uso del espacio público.Si se deroga, los municipios podrán cobrarle una tasa a las empresas “que en cualquier caso va a ser menos que la que se tributa actualmente”, dijo a La Tecla un legislador del oficialismo, que ve en esa alternativa una salida. También tiene una connotación política: el intendente que imponga el tributo deberá pagar el costo ante su comunidad.

Otro porcentaje

Al pasar a comisión, el artículo entró en ronda de negociaciones. Una de las salidas salomónicas es que se entre en una negociación para que el 6% se baje a una cifra menor, pero no a la irrisoria del 0,01%. Otro legislador de Cambiemos, contó a este medio que “vamos a ver si podemos llegar a un acuerdo con los diputados y los intendentes, porque si nosotros la pasamos sin modificaciones y diputados la modifica nosotros vamos a quedar como los malos de la película”. Desde el radicalismo surgió la idea de desplazar la reunión e comisión (en principio pautada para el miércoles 2) y darle tiempo a los intendentes y legisladores para negociar un nuevo porcentaje, que algunos imaginan en la mitad del presente, es decir que rondaría el 3 %.

Alfredo Fisher, intendente de Laprida

“La quita de impuestos es una simple cortina de humo”

“Creemos que no se va a aplicar esta quita de impuestos que afecta a los municipios. La mayoría de los intendentes de la oposición creemos que se trata de una medida de carácter demagógico que solamente constituye una cortina de humo para correr la figura de Vidal del medio y que no pague el costo político de esta locura del tarifazo que esimpagable para la gran mayoría de los bonaerenses”, afirma ante La Tecla el intendente de Laprida, Alfredo Fisher, luego de salir de un encuentro con legisladores de carias de las bancadas con representación peronista.“Lo cierto es que estas medidas de ninguna manera son siquiera paliativas. Se trata simplemente de poner a la gente y a los medios a hablar de otra cosa y no del problema real, que pasa nada más y nada menos que por el 1600 por ciento de aumento en la tarifa de luz y el 800 en la de gas”, añadió. Y completó: “Estos cuadros tarifarios causan problemas no sólo en la administración pública municipal sino también en el resto de la sociedad. Las sucesivas medidas de Nación y Provincia ponen al interior en una situación económica más que difícil”.

Gustavo Barrera, intendente de Villa Gesell

“Es mentira que hay una rebaja en las tarifas, es inexistente el monto”

“La mayoría de los municipios compensa ese 6 por ciento que ahora tendrían que abonar con las distribuidoras de energía. En mi caso, el importe a pagar ronda entre los 10 y 12 millones de pesos anuales. En algún momento, el costo del servicio público se va a tener que volcar a la tasa de Alumbrado, barrido y Limpieza”, señala el mandamás de Villa Gesell, Gustavo Barrera.  

Y más de lleno en el problema de fondo, señala que “es mentira que hay una rebaja, se trata de una bomba de humo como para no discutir el tema principal, que es el alto aumento de las tarifas. Hay facturas de luz y gas que son imposibles de pagar para la clase trabajadora y también para las Pymes, las cuales muchas han tenido que cerrar generando un mayor índice de desempleo”.

Marcelo Santillán, Gonzáles Cháves

El relato que ya no corre…

“Hasta ahora el relato de Cambiemos venía bien, pero en esta oportunidad no, con las tarifas les está saliendo mal la jugada. Esta disminución a partir de la quita de impuestos que proponen es insignificante. El vecino seguirá afrontando costos impagables. Claramente estamos frente a un gobierno que protege a las empresas”, afirmó ante este medio el mandamás de Gonzales Cháves, Marcelo Santillán”.

Juan Ignacio Ustarroz, Mercedes

“La medida de Vidal no se resuelve nada”

“Las tarifas se vuelven impagables para los ciudadanos de la provincia de Buenos Aires, los trabajadores, la Pymes, los productores agropecuarios, todos están en serios problemas con este tarifazo. Esto viene acompañado de una economía que no arranca ni funciona para todos los sectores, sino que funciona para el sector más concentrado de la economía. La medida de Vidal no resuelve nada, no toca ni analiza la capacidad de pago de los contribuyentes. Por un lado, el aumento de salarios tiene un techo del 15 por ciento y por el otro hay tarifas que aumentan más del 1400 por ciento e impuestos provinciales como el Inmobiliario Rural que aumentó el 50 por ciento”, dice el mercedino Juan Ignacio Ustarroz.

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