La pelea por el control de Télam quedó abierta

La pelea por el control de Télam quedó abierta
Falta que se formalice la renuncia del actual presidente de la agencia estatal, Martín Granovsky. Télam maneja casi toda la pauta oficial.
Pese a que su renuncia aún no se formalizó, el lugar que Martín Granovsky dejará vacante en la agencia oficial de noticias Télam ya desató una disputa al interior del gabinete de Cristina Fernández de Kirchner. La pulseada por controlar la abultada cuenta de la publicidad oficial enfrenta a los dos ministros más importantes del gobierno nacional: el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro de Planificación, Julio De Vido. Cada uno impulsa un candidato propio dentro del actual directorio de Télam para ocupar el sillón principal que el ex periodista se ve obligado a resignar.

Fuentes oficiales le anticiparon a Crítica de la Argentina que la nueva conducción de la agencia se definirá entre hoy y mañana. De Vido presiona para designar a uno de sus fieles, Jorge García, actual gerente periodístico de la agencia oficial que arribó hace cuatro años desde Infobae. Desde el sector alineado con el jefe de Gabinete, en tanto, buscan ungir al rionegrino Sergio Fernández Novoa, un funcionario que llegó al gobierno nacional de la mano del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, pero reporta al jefe de ministros. Fernández Novoa, que actualmente se desempeña como vicepresidente de Télam, registra en los pergaminos que evalúan en la residencia de Olivos el mérito de haber sido una de las voces oficiales que defendió con mayor vehemencia la necesidad de alterar el mapa de los medios de comunicación durante el debate por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. No obstante, se supone que es el que cuenta con menos chances de suceder a Granovsky. En algunos despachos oficiales sostienen que será designado en la futura Radio y Televisión Argentina, el organismo que reemplazará al actual Sistema Nacional de Medios Públicos que tiene bajo su órbita a Radio Nacional y Canal 7. El tercer miembro del directorio, Eduardo Descalzo, no compite por el cargo.

Según pudo saber este diario, Granovsky demora el momento de presentar su renuncia ante Aníbal Fernández y hasta el viernes último no lo había hecho pese a que ya sabe que deberá irse, debido a que el cargo que dejó Enrique Albistur en la Secretaría de Medios aún está vacante, por lo cual el ex columnista de Página/12 se verá obligado a oficializar su partida ante el jefe de Gabinete. Fernández y Granovsky tenían una buena relación y compartían un vínculo estrecho y común con el operador Alejandro Ruiz Laprida, quien había designado como auditor interno en Télam a su yerno, Cristian González Palazzo. Sin embargo, en los últimos meses algo se rompió. Cerca de Aníbal afirman que el ex intendente de Quilmes está enojado por el retraso del pago de la pauta oficial. Hasta el mes pasado, sin ir más lejos, se debían 200 millones de pesos. La nueva conducción que reemplazará al ex periodista tiene como meta ponerse al día antes del 1 de enero.

Granosvky se anotició de que estaba afuera del Gobierno cuando los directores Fernández Novoa y Descalzo firmaron un acta sin su anuencia en la que reclamaban la renuncia de todos los directores administrativos y comerciales. Enseguida, el periodista que soñaba con ser canciller emitió una comunicación interna en la que sostuvo que el acta de sus colegas no era válida. Tardó unos días en entender que ya no decidía nada.

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