La pelea de los Colombi incomoda a la UCR

Hubo preocupación de Cobos y de Morales.
Conmoción, sorpresa y, sobre todo, silencio. Así se vivió ayer en el radicalismo la noticia de la muerte del joven empresario Hernán González Moreno, cercano al gobernador Arturo Colombi.

"Pedimos que la Justicia aclare lo que pasó, sea quien sea el que gobierne", dijeron escuetamente fuentes del comité nacional de la UCR, que preside Gerardo Morales.

El partido lanzó hace más de un año la candidatura de Ricardo Colombi, primo y antecesor de Arturo, y la apoyó toda la campaña.

En la otra vereda, Arturo Colombi recibió el respaldo del vicepresidente Julio Cobos, que después de la primera vuelta le había pedido al gobernador aceptar la derrota y no presentarse al ballottage. Ante su negativa, Cobos decidió ser prescindente en las elecciones de mañana.

A uno y a otros la noticia de ayer los dejó helados. Cobistas y radicales ya estaban muy preocupados por el clima de denuncias y agresión mutua que crecía en la provincia, pero nadie esperaba un desenlace semejante.

Durante la tarde, Cobos se comunicó telefónicamente con el gobernador y con la senadora radical Dora Sánchez, que le contaron las alternativas del caso. Nadie del entorno del vicepresidente se animó a emitir ninguna opinión ni decir nada más sobre el tema.

También Morales, que participaba de una gira política en Mendoza, guardó silencio. Sus voceros ratificaron que viajará mañana a acompañar a Ricardo Colombi, como tenía previsto.

Atrapados

Atrapados en una interna sangrienta a la que los radicales no están acostumbrados, sólo el interventor en la UCR en Corrientes, José Luis Bellia, se atrevió a tomar partido.

"No es una interna radical, porque los que están en el poder adoptaron prácticas peronistas, justamente el radicalismo está tratando de recuperar sus banderas frente a los que las abandonaron para armar su quintita de poder", le dijo Bellia a LA NACION.

Hipólito Solari Yrigoyen, el presidente de la Convención Nacional de la UCR, también apoyó a Ricardo Colombi.

"Nuestro candidato hizo una campaña seria y correcta, con algunas denuncias, pero no entró en el campo de llamar la atención", sostuvo el dirigente.

Solari Yrigoyen aclaró que no tenía información suficiente para juzgar el episodio, pero introdujo un factor que otros radicales, en reserva, habían deslizado. "Siempre sé que detrás de un suicidio hay una depresión", dijo.

Otros referentes históricos del partido prefirieron no atender llamadas o se excusaron de opinar.

En los pasillos del comité trataban de entender los motivos que llevan a un empresario joven y exitoso a quitarse la vida.

Entre hipótesis de lo más variadas, casi ninguna con sustento objetivo, se colaba el análisis de cómo influiría su muerte en el resultado de una elección que parecía definida de antemano.

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