Pejotistas cuestionaron el urgente tratamiento sobre tablas del puente de Escalada

La sesión tuvo como centro las exposiciones que, desde los bloques, fundamentaron el voto a favor o en contra del proyecto de ordenanza referente al nombre que llevará el nuevo puente que se construye en R. de Escalada.
Entidades escaladenses solicitaron que el nuevo puente se llamara "de los talleres", en recordación al origen, historia y luchas de los obreros del ferrocarril, luego de -según manifestaron- numerosas reuniones de vecinos para llegar al acuerdo.

Existía un proyecto previo presentado por la concejal Alicia Iglesias que propone que el mismo se llame "Manuel Quindimil", por ser el impulsor de la creación del nuevo puente. Pero la ordenanza 10564, aprobada hace varios meses, impide que se instauren nombres de personas a espacios públicos antes de cumplirse los cinco años de su fallecimiento. Ese fue el principal argumento que dejó afuera al proyecto anterior.

Cabe señalar que lo que los concejales pejotistas cuestionaron fundamentalmente fue el urgente tratamiento sobre tablas que se le dio al proyecto -y no el nombre propuesto-, cuando tenía tiempo para cumplir con los pasos administrativos de discutirse en comisión, con lo cual se podría haber considerado el otro proyecto y consensuado de otra forma. Iglesias había manifestado horas antes que "no es tan urgente. No es un tema de necesidad inmediata que implique el tratamiento sobre tablas: aún no sabemos en qué fecha se terminará la obra del puente." Lo cierto es que con este tratamiento ni siquiera se le dio oportunidad al proyecto anterior.

Además de aprobaron el llamado a licitación de la línea de colectivos 520, un pedido de informes sobre los responsables de arrojar basura en la ex fábrica militar, la ordenanza que cambia el nombre de "Villa Martínez de Hoz" (en Escalada) por "Barrio Pescopagano" , un pedido de informes sobre el cumplimiento de la ordenanza 7016, referente a la tracción a sangre en el distrito y numerosos pedidos por calles y sumideros.

Entre los once expedientes sobre tablas se aprobaron las reformas al organigrama municipal, el compromiso de fondos para el contrato de locación del Imdela y una declaración de repudio a las amenazas recibidas por Marta Santos, expresando su solidaridad hacia la periodista y en defensa de la libertad de expresión.

GARCIA SE FUE

Omar García se retiró del recinto antes de la votación del primer expediente. Antes se había dirigido puntualmente al presidente expresando que "si el nombre de Quidimil está en medio de una reyerta renuncio a ponerle ese nombre. Pero aconteció un suceso previo en su despacho." En la reunión de Labor Parlamentaria -dijo García- Rezano expresó que "el nombre de Quindimil sería motivo de enfrentamiento entre vecinos y que su agrupación no apoyaría ningún homenaje". "Por eso me siento ofendido", expresó. Y se fue.

Consultada, la concejal expresó que ella lo había expresado porque no adherirá a ningún homenaje "en forma personal". "García lo sacó de contexto", agregó.

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