A Oca le pegan la estampilla de venta

Alfredo Romero, CEO de Oca, se convertirá en el dueño de la compañía. Hará uso de una opción de compra y tendrá la facilidad de pagar en cuotas. No se informó el monto de la operación. El Ministerio de Planificación pediría precisiones.
A través de una singular operación, Alfredo Romero, CEO de Oca, se convertirá en el dueño de la empresa privada postal más grande del país. El grupo inversor Advent, que tuvo la compañía desde 2004, decidió vendérsela en cuotas a su principal gerente, sin que ninguna de las partes haya dado alguna pista sobre el monto involucrado en la transacción. Las singularidades habrían llamado la atención del Ministerio de Planificación, que pediría precisiones sobre el traspaso.

Los propios protagonistas de la operación anunciada ayer señalan una similitud con la venta de una porción de YPF por parte de Repsol, por la cual los españoles financiaron al comprador (el grupo Esquenazi), ya que querían reducir su exposición en el país y aumentar sus inversiones en otras regiones. En este caso, Romero habría conseguido un plan de pagos para ejercer la opción de compra que había tomado hace cinco años, después de trece en la compañía que alguna vez perteneció a Alfredo Yabrán. "Es una operación absolutamente normal, con la única particularidad de que el saldo se paga en cuotas", asegura Advent.

Los máximos responsables de este fondo sostienen que, a pesar de desprenderse de su único activo en la Argentina, no tienen intenciones de retirarse definitivamente del país. Por el contrario, estarían analizando ocupar posiciones en los rubros "infraestructura, servicios financieros y laboratorios". Para ello, dispondrían de 1359 millones de dólares para invertir hoy.

La apuesta por Oca habría sido exitosa. Según los vendedores, se estarían retirando con utilidades y dejando a una empresa cuya facturación se incrementó 14 por ciento en el último año. Básicamente, por haber encontrado "nichos" de negocios como la entrega de productos de poco volumen y de gran valor. Con esa evolución, la principal competidora del Correo Argentino se ubicaría en el cuarto lugar del ranking regional, después de las firmas postales oficiales de Brasil, México y la Argentina.

La razón esgrimida por aquel fondo de inversión para vender a pesar de esa supuesta bonanza es, simplemente, que se agotó el plazo de rutina para sostener un activo en su cartera. A su juicio, cinco años son suficientes para retirarse de un negocio, más allá de cuál sea su evolución y cuáles las perspectivas futuras. En rigor, ya hace tres que Advent quería vender, pero la situación de los grandes jugadores internacionales que podrían haber comprado es crítica. "Antes de esperar tres años para que la crisis se supere y se pueda conseguir un buen comprador, preferimos vender ahora, comenzando a cobrar en cuotas".

Romero asegura que las acciones permanecerán prendadas hasta que él termine de pagar el monto comprometido, que aspira a mantenerse en secreto. No es la única vez que se procura reserva sobre los números de una operación que se supone millonaria, si se considera el monto de la facturación y el plantel de 5000 mil empleados.

Tampoco hubo información precisa cuando la compró Exxel Group, de Juan Navarro, hace unos años. El inversor fue un experto en compras apalancadas, es decir, aquellas que se costean con la caja de la propia empresa que se compra. Similar reserva se reiteró cuando en 2004 se la cedió a Advent, que habría conseguido hacerse de Oca con el solo compromiso de administrar su pasivo de 280 millones de dólares, por entonces en manos de un grupo de bancos que integraban los extranjeros Citi, Deutsche, UBS, JP Morgan, Bank of America y First Boston, junto a los locales Río y Bisel.

Según algunas versiones que circularon ayer, el Ministerio de Planificación que encabeza Julio De Vido habría reclamado precisiones acerca de esta operación. Si bien se trata de un acuerdo entre empresas privadas, la prestación del servicio postal tiene la característica de público y está bajo la órbita de la Comisión Nacional de Comunicaciones. Oca es la principal empresa privada y la segunda más importante detrás del correo estatal.

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