Pedirán análisis de los riesgos aluvionales y sísmicos en San Rafael

"Hablemos de los riesgos y de la seguridad", propone el ingeniero Rodolfo Piastrellini, Presidente del Consejo Profesional de Ingenieros y Geólogos de Mendoza, al comparar la tormenta del 17 de diciembre y preguntarse si los sanrafaelinos estaremos preparados para "un Haití" a nivel local.
Profesionales de la Ingeniería, Geología y Arquitectura mendocinos plantean la necesidad de un profundo análisis por la aparición de los problemas de riesgo y de evacuación en las rutas, y también del estado de las construcciones edilicias y eléctricas en San Rafael.

"¿Cómo se debería evacuar la gran masa de turistas si lo que ocurrió el pasado 17 de diciembre ocurriera el 17 de febrero de este año, con todas las deficiencias que quedaron al descubierto con respecto a los desbordes de los badenes?" pregunta el profesional, que sostiene que no está analizado el problema de riesgo aluvional.

En alusión a los efectos de la tormenta en Valle Grande, Piastrellini acotó que salvo tres o cuatros construcciones que resultaron seriamente dañadas, la mayoría actualmente está en condiciones de uso, lo cual significa que no fue una catástrofe.

No obstante, considerando algunos otros problemas emergentes, señaló que fue una falla grave no haber considerado la cota de ribera para algunas edificaciones, lo que habrá que solucionar en su momento, pero que sigue faltando el análisis de riesgo por si llegara a suceder en estos días, con miles de personas en ese sector turístico.

Construcciones

"Ese es el análisis que no se hace", insiste el ingeniero, y afirma que lo mismo pasa con las construcciones.

Reconoce por una parte que todo lo que se construye en San Rafael cuenta con permisos constructivos, y por lo general está bien construido y la gente que vive al interior de los edificios tiene garantizado un alto grado de seguridad.

Pero agrega que a la par existen muchas construcciones clandestinas que están hechas fuera de la norma, situación que después se blanquea con un simple permiso que significa que se las acepta como están y que las personas pueden confiar que no tendrán problemas, cuando en realidad no es así.

Aclara que dimensiones, espacios o estructuras mínimas, son las que están estipuladas en el Código de Construcciones vigente, que contempla a su vez las características sismo resistentes, que están para que se cumplan y, sin ser un invento de nadie se conformaron desde la base de una evaluación de lo que pasa en el mundo.

"Creemos que hay que explicarle a la comunidad para que entienda que la vez que decide la construcción de una vivienda debe apuntar a que si algún día llega a ocurrir un sismo eventual, tenga la seguridad de que no le va a pasar nada, o que estando adentro se puede salvar", afirmó, al mencionar el tópico candente que lidera la opinión generalizada por estos días, en la que la gente no está segura cómo actuar ante estos problemas.

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