“No pedimos que las empresas se vayan, sino que las controlen”.

La asociación civil Vecinos Integrados en Defensa del Ambiente reclamó ayer por el incumplimiento de lo acordado dos años atrás, referente a la puesta en funcionamiento de un sistema de monitoreo de la calidad del aire en la zona sur de la ciudad.
La entidad medioambiental VIDA conmemoró ayer lo que calificaron como “un triste aniversario”: los dos años transcurridos desde que empresas de la zona portuaria y el Gobierno provincial se comprometieron a poner en marcha un sistema de monitoreo del aire en la zona sur de la ciudad. Los ambientalistas reclamaron porque, según afirmaron, “nada de lo convenido fue llevado a cabo”.

El 13 febrero de 2007, las empresas del sector portuario junto a autoridades municipales y la ex Secretaría de Política Ambiental (SPA) de la provincia, firmaban un acta a través de la cual se comprometían –ante vecinos e integrantes de distintas ONG’s- a poner en marcha lo que se denominó entonces el “Programa de Monitoreo Continuo de Aire” aplicable a la zona sur de la ciudad.

Al cumplirse ayer dos años desde la firma del acuerdo, la asociación civil Vecinos Integrados en Defensa del Ambiente (VIDA) reclamó el cumplimiento de lo pactado en aquella oportunidad. Marcela Herrera, encargada del área de prensa de esa entidad medioambiental, se presentó ayer en el Palacio Municipal con un gesto que tuvo tanto de simbólico como de irónico: la ambientalista cargaba una torta de utilería adornada con dos velas, en alusión al plazo transcurrido desde la firma del acto, un plazo en que, según sostuvo, “todavía no hemos tenido ningún tipo de novedad”.

Antes de intentar llevar el presente hasta las manos del propio Intendente Carignani, Herrera explicó a los medios que “venimos con esta torta simbólica a hacer un festejo muy triste”.

Según comentó la ambientalista, el programa acordado debía ser cancelado a mediados de 2008 y lamentó que ante la falta de cumplimiento “todavía no hemos tenido ningún tipo de respuesta”.

Cuando en el transcurso de estos 12 meses VIDA presentó diversos reclamos e incluso intimaciones a los equipos técnicos de las empresas portuarias, la respuesta fue que ya habían sido adquiridos dos de los cuatro equipos de monitoreo. “En aquel momento, el año pasado, nos dijeron que tenían que adecuar los lugares para instalar los equipos que medirían el nivel de elementos contaminantes atmosféricos. En febrero de 2009 todavía estamos esperando”, señaló Herrera.

El acuerdo

La firma de aquel acuerdo fue el punto que puso fin a una serie de reuniones que se realizaron con frecuencia semanal en las dependencias del Puerto, y en las que participaron funcionarios de la ex SPA –hoy, convertida en el Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable-, representantes de las empresas radicadas en el predio portuario, la Dirección Municipal de Control y Gestión Ambiental, concejales, integrantes de organismos medioambientales y vecinos, entre otros actores.

“Este proceso se debió a los reclamos hechos por vecinos de la zona sur, por la cantidad de problemas de salud que venían manifestando”, recordó la representante de VIDA, quien aseguró que los vecinos de la zona sur “siguen sufriendo los mismos problemas de salud, que cada vez se agravan más”.

La ambientalista aseguró en este sentido que luego de un relevamiento hecho en barrio Alcoholera, encontraron que “de cada tres casas, hay una en venta”. “Cuando preguntamos por qué querían vender estas casas, nos decían que se quieren mudar porque están teniendo nietos o hijos enfermos o con problemas de piel”, comentó.

“La Provincia, la Municipalidad y los equipos técnicos de las empresas se han llamado a silencio, en una omisión que es totalmente homicida”, disparó Herrera, quien advirtió que “no queremos que las empresas se vayan, pero sí queremos que estén controladas debidamente, y que se mida el impacto de los efluentes gaseosos que eliminan a la atmósfera, de los efluentes líquidos que largan al río, y de los contaminantes en tierra”.

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