40% más de pedidos de comida a Cáritas

En la entidad de la Iglesia aumentaron en el último año y medio los requerimientos por alimentos y por medicamentos.
El flagelo de la pobreza se ha instalado decididamente en la agenda nacional y Córdoba no es ajena al deterioro de la situación social de una enorme franja de la ciudadanía. Al respecto, desde Cáritas Córdoba advirtieron que se ha incrementado un 40 por ciento, en un año y medio, la cifra de personas carecientes que acuden a esa institución de la Iglesia en busca de alimentos y medicamentos.

También, apuntaron, creció el número de indigentes que no tienen ningún tipo de vivienda ni contención familiar, a quienes se denomina "personas en situación de calle". Muchos de ellos logran acceder a refugios nocturnos, pero otros pasan sus días a la intemperie.

"La situación viene empeorando desde hace un año y medio. Hay un mayor requerimiento de gente que se acerca a Cáritas en busca de asistencia inmediata, por comida", comentó a La Voz del Interior el director de la entidad benéfica, José Luis Álvarez.

Con los datos aportados por Cáritas, este diario consultó al Ministro de Desarrollo Social de la Provincia, Juan Carlos Massei, quien no sólo avaló los dichos de Álvarez, sino que reveló que unas "40 mil personas" se han sumado en el último año y medio a los distintos programas de asistencia social que se brindan desde el ámbito estatal.

Álvarez fue contundente y no desentonó con el diagnóstico real de la pobreza, muchas veces deformado por estadísticas de dudosa credibilidad, como las que elabora el Indec.

"Sobre todo fueron cambiando los pedidos que se hacían. Primero había mucha gente que se acercaba en busca de trabajo, de contención. Ahora va creciendo el requerimiento de comida, remedios; es decir, necesidades básicas urgentes", relató el dirigente.

Sin comida. Los datos suministrados por Cáritas dan cuenta que desde 2007 creció un 40 por ciento el flujo de pobres que acuden por algún tipo de ayuda y que en la actualidad el "90 por ciento" de los carecientes que llegan a la entidad lo hace para pedir alimentos.

Tanto Álvarez como Massei mencionaron un programa que funciona dentro del área de Promoción Infantil, que es del Estado provincial, que brinda asistencia a los centro comunitarios que atiende Cáritas, en especial aquellos destinados a niños de 0 a 4 años.

"Ahí tenemos unos 1.500 niños a los que se les da el desayuno y el almuerzo. Y tenemos los jardines de estimulación temprana. En ese programa recibimos colaboración del Gobierno, pero no hay ningún apoyo directo de parte de la Municipalidad" de Córdoba, manifestó Álvarez. Salvo un quiosco que funciona en el Palacio 6 de Julio desde hace tiempo y que maneja Cáritas.

De hecho, todos estos datos de la realidad social son avalados por el arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez. "Cáritas depende de Ñáñez y lo que dice Álvarez es la palabra del arzobispo", confió un vocero de la Iglesia.

Madres menores. "Detectamos que se llega a niveles de pobreza en donde hay gente que ya no tiene siquiera la reacción de ir a buscar el programa. Este es un problema severo que no se resuelve desde un escritorio. Vamos a las villas y descubrimos que muchos chicos no son atendidos en los centros comunitarios porque las madres no los llevan. Indagamos y descubrimos que algunas chicas son madres de 13 años. Esto es grave", graficó el dirigente.

–¿En qué porcentaje creció el nivel de demandas? –se le preguntó a Álvarez.

–Si hablamos de gente que viene a Cáritas, en el último año medio debe haber crecido un 40 por ciento. Y sobre todo se ha modificado el requerimiento. Eso es notable. Si en 2007 tenía un 50 por ciento de gente que buscaba comida, hoy tenemos un 90 por ciento, por no decir el cien por ciento".

Los registros que tiene la entidad de la Iglesia abarcan un mapa de la pobreza de la ciudad Capital y el Gran Córdoba, y suma sedes propias y más de 100 parroquias que dan asistencia.

Comentá la nota