Por pedido de Kirchner, Scioli echó al ministro de Agricultura

Se trata de Emilio Monzó, quien había tejido una buena relación con los dirigentes del campo. El gobernador apostaría, así, a un mayor alineamiento con el ex Presidente. El reemplazante será un intendente del interior de la Provincia.
En pleno conflicto del Gobierno nacional con el campo, Daniel Scioli le pidió la renuncia a su ministro de Asuntos Agrarios, Emilio Monzó, quien mantenía buen diálogo con los ruralistas. Según se insistió ayer en La Plata, el recambio en el gabinete bonaerense fue "un reclamo de Néstor Kirchner".

"Me dijeron que Scioli decidió profundizar en la provincia el modelo de Kirchner y que yo no compatibilizaba con ese momento", dijo ayer Monzó a Clarín. Y aseguró que la orden de echarlo venía del ex Presidente.

Monzó había ingresado al gabinete provincial el 27 de octubre de 2008, con la división del ministerio de la Producción. En todo este tiempo, intentó acercamientos con la representación gremial del campo. Hace un mes, después del comicio legislativo reunió a la Mesa Agropecuaria Provincial con Scioli. No obstante, los preacuerdos del encuentro terminaron congelados luego del apoyo del gobernador al veto presidencial sobre el quite de retenciones en 37 distritos bonaerenses declarados en emergencia.

En ese contexto, algunas fuentes señalan que Scioli se desencantó de la política de acercamiento al campo que encabezaba Monzó con la amenaza de los ruralistas de marchar a La Plata y por las declaraciones de Eduardo Buzzi, quien llamó al gobernador "felpudo de Kirchner". Otras fuentes agregan que la gobernación seguía con asombro gestiones de Monzó en la legislatura para acotar aumentos impositivos impulsados por Scioli que afectarían al campo,

Más allá de esos tironeos, ayer el equipo de Monzó entendió que "los márgenes de consenso estaban acotados", aunque en las últimas horas el ahora ex ministro procuró evitar la protesta rural frente a la Gobernación.

En lo que hace a las presiones de Nación para el reemplazo del funcionario, Scioli ya las había resistido varias veces antes. En febrero tuvo una advertencia porque entonces Monzó cuestionó "los métodos" de Guillermo Moreno para ayudar a los productores afectados por la sequía. Hubo entonces un llamado con este mensaje: "Echen a Emilio". Unas horas después, Scioli explicaba que a los funcionarios los ponía y lo sacaba él. Ayer, aceptó la vehemente sugerencia.

El apremio por la situación financiera de la Provincia, que requiere auxilio de Nación, quitó autonomía a Scioli. Un indicio fue su candidatura a diputado testimonial, detrás de Kirchner. Paradoja. Con inclemencia política, un sector oficialista no identificado, ahora estimula su aceptación de la banca y el traslado al Congreso, en diciembre. Por las dudas, el vicegobernador Alberto Balestrini, su eventual sucesor, descarta esa hipótesis y sostiene que "Scioli tiene que ser reelecto en 2011".

Los tres -Scioli, Kirchner, Balestrini- estarán mañana a la noche en La Plata, en el lanzamiento de una corriente interna que postula al ex Presidente para otro período, agotado el mandato de su esposa. Es la única certeza por estas horas. Kirchner no está dispuesto a ceder poder, confronta para afuera y "rigorea para adentro", según definiciones en la propia Gobernación. La salida de Monzó confirmaría el esquema.

Anoche, el gobernador ya había decidido quién reemplaría a Monzó, aunque no lo anunció aún. Y ya se hablaba de presiones del Gobierno nacional para imponer su candidato.

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