A pedido del Central, los bancos bajaron las tasas de financiación con tarjeta

Desde fines de junio, varias entidades decidieron reducir el costo del revolving, mecanismo para diferir el pago de saldos. Sin embargo, en el corto plazo podrían volver a subirlas, a la luz del aumento de las tasas de depósitos
En la actualidad, pagar el resumen de la tarjeta de una sola vez no es tan sencillo como unos años atrás. La inflación ha minado el nivel de ingresos reales de la gente y por ello, cada vez son más los argentinos que deciden pagar un porcentaje mínimo de las deudas del mes y diferir el resto hacia adelante. Este mecanismo, llamado revolving, tiene una sola contra: las tasas que cobran los bancos por utilizarlo han sido y siguen siendo muy elevadas en el mercado local.

Teniendo en cuenta esto, y con el objetivo de aliviar el peso de la deuda de las familias, el Banco Central (BCRA) se propuso en los últimos meses convencer a las entidades de que reduzcan las tasas del revolving. Y finalmente logró su objetivo: en el último mes, los principales bancos bajaron en al menos 5 puntos porcentuales los intereses que cobran por financiarse con tarjeta de crédito.

De hecho, ahora, las entidades tienen las tasas del revolving entre 29% y 32%, cuando un mes atrás se encontraban entre 35% y 40%. Sin embargo, en el actual escenario financiero, no se espera que las nuevas tasas se mantengan por mucho tiempo. "Están subiendo las tasas de los depósitos, y eso se traducirá pronto en un aumento de los intereses que se cobran por algunos créditos", indicaron desde una importante entidad privada nacional. De hecho, en las últimas semanas las tasas de los plazos fijos aumentaron en dos puntos porcentuales, y se espera que sigan moviéndose al alza.

Un pedido de Redrado

"Hemos bajado las tasas de la financiación con tarjeta, a pedido del Banco Central", indicaron. En concreto, desde varios bancos explicaron que en el último mes han tenido una serie de reuniones con el BCRA para tratar el tema de las tasas que se cobran por las financiaciones con tarjeta. El organismo regulador argumenta que en la actualidad, los spreads bancarios –es decir, la diferencia entre lo que las entidades pagan por un plazo fijo y lo que cobran por un préstamo– son demasiado altos y no están justificados. Además, señalan que esa situación es aún más marcada en el caso de las líneas de crédito relacionadas con el consumo.

Así, el BCRA se sentó en varias oportunidades a discutir con los bancos el tema de las tasas del revolving, y logró que las entidades convaliden una baja de entre 5 y 7 puntos porcentuales para ese mecanismo de crédito. La financiación de los saldos de la tarjeta es una de las pocas líneas que hoy muestra cierto dinamismo en el mercado bancario, junto con los adelantos a empresas. Según un estudio del Cefid-Ar –el centro de estudios que manejan los bancos Nación, Provincia, Ciudad y Credicoop– a mayo el saldo de financiaciones con tarjeta había crecido 20% frente al año previo, y totalizaba $15.400 millones, lo que representa un tercio del total del stock de préstamos a familias de la Argentina ($61.500 millones).

En rigor, la porción de las compras con tarjeta que se financian de este modo no es elevada y nunca lo ha sido, debido a que los consumidores locales prefieren los planes de pago en cuotas. Sin embargo, desde una importante compañía de tarjetas de crédito indicaron que en el último año el uso del revolving viene incrementándose.

"Desde hace unos años, el porcentaje de las compras que se financia con revolving estaba estancado en torno al 20%. Pero desde fines de 2008 ese porcentaje viene aumentado como consecuencia de la crisis y de la restricción de las cuotas, y está cerca de 25%", indicaron.

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