Pedernal: 120 familias casi aisladas y sin agua potable

Pedernal: 120 familias casi aisladas y sin agua potable
El temporal provocó que la corriente de agua arrastrara la cañería distribuidora del servicio.
El domingo por la noche sucedió lo que el pueblo de Pedernal, en Sarmiento, tanto temía. Llegó la primera lluvia torrencial del año. Y la angustia de verse nuevamente en serios problemas. La creciente esta vez no sólo dejó a unas 120 familias aisladas por varias horas. También las dejó sin agua potable porque se llevó las cañerías distribuidoras.

A pesar de que este panorama se repite cada vez que el río Pedernal crece a causa de los temporales, ninguno de los habitantes de esta localidad quiere abandonar su hogar. Dicen que Pedernal es un lugar donde vale la pena vivir porque hay trabajo y cero inseguridad.

Hugo Cantos, luego de cerciorarse de que era imposible atravesar el río, decidió volver a casa. Nuevamente ensilló el caballo para salir a buscar agua para el consumo familiar. Es que las 120 familias que habitan en la zona Norte del pueblo no tienen agua desde el domingo pasado por la madrugada, cuando se produjo la creciente. Las 80 familias que habitan el lado Sur del pueblo, sí. Y se ofrecieron a abastecer a sus vecinos. Pero hasta pasado el mediodía de ayer todavía era imposible. El cauce del río impedía el paso de un lado al otro del pueblo, motivo por el cual tampoco pudieron llegar al lugar los tanques enviados por el municipio.

Las esperanzas de recobrar el servicio parecían cada vez más remotas. El caño que distribuye el agua a la zona norte pasa a través del río y hay que esperar a que el cauce descienda para reponerlo. Y es no es todo. También hay que esperar que el agua se aclare (por ahora es como greda) para poder potabilizarla en la planta distribuidora. Una espera que puede extenderse por un par de días más, siempre y cuando no vuelva a llover torrencialmente ni haya una nueva creciente.

Al mediodía de ayer, una máquina enviada por el municipio sarmientino comenzó a abrir canales en el río para favorecer la salida de agua y hacer que el caudal descendiera. A las pocas horas, ya era posible cruzar de un lado a otro del pueblo y retomar algunas actividades. Aunque no todas. Hoy los chicos no asistirán a la escuela del pueblo por falta de agua, ni sus padres a trabajar por culpa del barro. Todavía es imposible ingresar a los parrales para cosechar la uva, principal fuente de trabajo en la zona.

De todos modos los mayores no se tomarán el día libre. Seguirán acarreando piedras para hacer una defensa que mantenga a sus difuntos a salvo. Es que el cementerio se ubica a 20 metros del río y con cada creciente corre más riesgo de ser arrasado por el agua.

Pedernal es una localidad que se encuentra a 86 kilómetros de la capital sanjuanina. Para llegar al pueblo hay que atravesar el río, algo que se vuelve un problema durante la época estival. Las lluvias torrenciales de esta temporada provocan crecientes que cortan el paso, dejando la zona Norte casi totalmente aislada.

Actualmente lo habitan 200 familias que, a pesar de los problemas que enfrentan cada verano, no tienen pensado abandonar sus viviendas porque dicen que tienen trabajo y seguridad. Por el contrario, algunos que se fueron deciden volver, aunque sea por un par de días.

Según Oscar Moreno, presidente de la Unión Vecinal de Pedernal, desde hace unos ocho años los ex habitantes del pueblo comenzaron a edificar casas quintas en Pedernal para vacacionar los fines de semana en el lugar que los vio nacer. Hoy el pueblo tiene hasta cabañas para turistas.

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