Pechito López, en su debut triunfal.

TC en Termas de Río Hondo: El piloto de Río Tercero, con un Torino, logró su primera victoria en la popular categoría; Pacho (Torino) y Jalaf (Ford) completaron el podio.
El festejo en el podio del prolijo autódromo santiagueño mostraba algo más que una celebración por la victoria. Es que el de ayer no fue sólo un triunfo. Fue una conquista que supera los 20 puntos en juego y que adquiere cotización en los mercados del sentimiento, de la confianza, de la autoestima. Era la comprobación de poder cuando se lo propone, pese a las adversidades, pese a los pobres resultados que últimamente lo pusieron a José María López como protagonista de los sueños truncos en el Turismo Carretera. Candidato al éxito, no podía, por errores propios o por porfías del destino, alcanzar el debut victorioso.

Finalmente llegó el día. Contundente, imparable, inalcanzable, Pechito, en su carrera número 20 en la categoría, festejó en lo más alto del podio. Allí expresó su inmensa alegría, la que exteriorizó casi con lágrimas cuando sintió la algarabía del público, ante el cual improvisó celebraciones eternas. Poco le importó ese corcho que salió accidentalmente de la botella de champagne e impactó en su ceja derecha. Antes había expresado una coreografía ideada por su propio ejecutor, al bajarse del Torino, tomar una bandera roja con la insignia de la marca, y a modo de torero, se floreó frente a la trompa de su máquina, "el toro" que fue implacable en un rodeo a su medida.

La competencia fue anodina por el abrumador dominio de López, que se benefició al ser ganador de la serie más veloz de la fría mañana santiagueña (la neblina provocó la postergación del comienzo de la actividad por casi 40 minutos) y le permitió ganar de punta a punta la quinta fecha del año.

"Esto es especial. Uno no se da cuenta de todo esto hasta que lo logra. La verdad es que me siento mucho más tranquilo ahora", confesó López.

Así como en el automovilismo, para Pechito todo pasó muy velozmente en su vida deportiva. Desde aquella soledad en Europa, adonde se fue a los 14 años para hacer carrera con los kartings y llegar a ser uno de los probadores del equipo Renault de Fórmula 1, hasta el regreso obligado al país, la irrupción exitosa en el TC 2000, donde el año último alcanzó la corona, y ahora la primera victoria en el Turismo Carretera. "Es increíble cómo la gente se aproxima a nosotros. En Europa estaba solo, para todo. Y acá la gente se agolpa. Eso me obligó a cambiar la mentalidad y a dedicarme al público también", comentó el cordobés, que en su casa exhibe el buzo de Fernando Alonso, con el que Pechito hacía las pruebas con el F.1. "Esa indumentaria no tiene mi nombre bordado. Creo que nunca pensaron en que me iba a quedar allí", recuerda ahora con humor.

Santiago del Estero no es un lugar más para la familia López. Aquí, su papá, "Pecho grande", como lo conocen en el ambiente, tiene una planta de su fábrica, la de tractores Pauny. Y el propio José Luis participó también con su opinión en el diseño del trazado.

Aquí se concretó el dominio de los Torino. Detrás del flamante vencedor se ubicó el chubutense Ariel Pacho, con otro auto de la marca. Así se cristalizó un dominio y de los motores Cherokee que muchos rivales advirtieron casi de manera alarmante. "No me gusta que digan que corremos con ventaja. Nosotros elegimos Torino y el éxito se debe al trabajo del equipo", dice Pechito, cuando los rivales mencionan la compresión y el nuevo anclaje de la suspensión delantera de los autos de la marca.

El conductor de Comodoro Rivadavia aprovechó un toque entre Norberto Fontana y Agustín Canapino (lo sancionaron injustamente y se quejó a los cuatro vientos) y allí se dedicó a mantenerse como alejado escolta. Un humo blanco proveniente del neumático delantero izquierdo y la puerta izquierda que no se cerraba complicaron la tarea del patagónico, que llegó con la presión baja al podio.

El podio lo completó el mendocino Matías Jalaf, con un Ford, que, al margen de la actuación del vencedor, se llevó todos los méritos para convertirse en el mejor piloto de la jornada. Largó desde la undécima posición y con un andar aplomado sólido, sin errores ni controversias, trepó hasta el tercer lugar.

Más allá de los primeros lugares, también se destacaron las tareas de Diego Aventin, que largó 33°, y la de Omar Martínez (ambos con Ford), que partió 16° y llegó octavo.

Pasadas las 18, sorpresivamente, el departamento técnico de la ACTC confirmó que se llevó hacia Buenos Aires el múltiple, la tapa y el carburador de los impulsores de los tres primeros, por lo que la clasificación quedó en suspenso.

Pechito conoció la popularidad del Turismo Carretera. Ganó en Termas de Río Hondo y ya inscribió su nombre en la selecta lista de vencedores. No es poco para quien, con una sonrisa, prefirió no recordar su llegada polémica a la categoría, desde donde preferían, por otros manejos, derivarlo al TC Pista para que pague el derecho de piso. Parece que ya aprendió Pechito...

* El dominio de los toros está en boca de todos

"¿Dónde está Patricio Di Palma, que tanto se quejaba por los Torino y ahora no lo encuentro?", disparó Oscar Aventin, presidente del TC. El piloto de Arrecifes, que en 2008 criticó el reglamento, dijo: "El mejor Torino, salvo en Río Cuarto, fue el mío. Mis pedidos no cayeron en saco roto", dijo Patricio, el dueño del anterior triunfo de la marca, en San Luis, en 2007.

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