Peaje y puente inconcluso: una estafa, pero vieja

La Cámara de Diputados de Neuquén pide la rescisión del contrato con la empresa del peaje, y denuncia una estafa por el tercer puente. El tema había sido anticipado por este diario en mayo de este año, pero en toda su dimensión: no es tan preocupante lo que (no) ha hecho la empresa del peaje, como lo actuado por el Estado nacional.

El tercer puente, cuando se estaba construyendo

En la última sesión ordinaria de la Legislatura neuquina, se aprobó una resolución que reclama que el Estado nacional declare caduco y por lo tanto rescinda el contrato con la empresa del peaje de los puentes carreteros, Caminos del Valle, entre otras cosas por lo que fue denominada una "estafa" en el no cumplimiento de obras como la efectiva habilitación del tercer puente, que está construido aunque no comunicado con las rutas rionegrinas y neuquinas pertinentes.

Se informó al respecto que "sobre la caducidad del contrato con la empresa Caminos del Valle, el diputado Gastón Contardi denunció los incumplimientos en las obras comprometidas para el tercer puente, los accesos en las provincias de Neuquén y Río Negro y la circunvalación", y que los diputados Russo (MPN) y Rachid (Opción Federal) "coincidieron en argumentar que la concesión es una estafa".

La decisión legislativa viene a reflejar una situación que este diario había publicado el 20 de mayo de este año, y que hizo referencia precisamente a este tema en relación a la visita y los anuncios realizados por la presidente Cristina Fernández en Chos Malal. Reproducimos esa nota, que viene al caso para ilustrar hasta qué punto han pasado años y declaraciones sin que nadie hiciera nada, hasta la última sesión del año de los diputados neuquinos.

La nota, titulada "Se anunció una obra adjudicada en 2007 (tomada de pelo)", decía textualmente:

En el listado oficial de las obras que suman más de 571 millones de pesos que el gobierno de Cristina Fernández ejecuta o se prepara para ejecutar en Neuquén (fue publicado íntegro este miércoles por el diario Río Negro, y antes distribuido por el kirchnerismo neuquino), figura una que es ya a esta altura un emblema de la burocracia mezclada con la corrupción: las vinculaciones de las rutas 7 de Neuquén y 151 de Río Negro con el tercer puente sobre el río Neuquén.

En el listado se puede ver el anuncio de esa obra –como si fuera una novedad- con una asignación de 26.635.300 pesos. Con esa plata que asignaría el gobierno de Cristina se harían entonces los caminos para llegar al tercer puente, que por ahora es un puente hacia la nada, todo un ejemplo de falta de seriedad estatal.

El caso es todo un paradigma de la ineficacia y la corruptela argentinas.

Por empezar, habría que decir que esta obra, y otras que originariamente debería haber hecho la empresa Caminos del Valle como concesionaria del peaje del corredor 19 de la ruta nacional 22, mereció una denuncia penal de parte de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) , entonces a cargo del fiscal Manuel Garrido, el 12 de marzo de este año.

"De la investigación practicada en el ámbito de esta Fiscalía se desprende que en virtud de la aprobación y ratificación del acuerdo celebrado en el marco de dicho proceso se han otorgado a la empresa concesionaria ventajas indebidas que han resultado perjudiciales para los intereses del Estado Nacional, en los términos de los art. 173, inc. 7° -en función del art. 174, inc. 5° CP-, y 265 del Código Penal de la Nación", se afirma en el encabezado de la presentación judicial.

El fiscal Garrido renunció al otro día de presentar esta denuncia.

Habría que decir también que la obra que se anuncia ahora, fue licitada en el año 2006 (licitación 40/06 del Órgano de Control de Concesiones Viales, OCCOVI) y adjudicada en 2007, a una UTE integrada por la empresa Luciano SA y por CN Sapag, que ofertó exactamente 26.635.300 pesos, es decir, la suma que figura en el listado entregado por el gobierno para que los diarios difundan la bondad inversora del Estado nacional.

Esto permite inferir rápidamente, que a todas luces y como muchos reclamos han dejado en evidencia durante estos años, el problema principal de esta obra es que no se inicia, mientras el puente –que tenía que ser de 400 metros y que fue construido más corto- espera pacientemente sobre las indomables aguas del río Neuquén.

Se puede rápidamente también inferir que difícilmente un presupuesto de 26.635.300 pesos aceptado en el año 2007 sirva hoy para hacer las obras de acceso, pues como todo el mundo sabe en Argentina ha habido inflación en los últimos dos años, y los materiales de construcción no cuestan lo mismo que entonces. Otro dato para concluir la poca seriedad con que se presenta la información pública a la hora de acumular millones para conseguir impactar a una audiencia que –aunque tal vez así lo piensen nuestros gobernantes- no está integrada por giles.

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