Pavimento, iluminación y respaldo político

San Miguel de Tucumán es una ciudad importante en el contexto nacional. De hecho, es la quinta ciudad del país, por lo que era necesario lograr que esa envergadura se reflejara en un reconocimiento político por parte de la administración central. Fue el gobierno de Néstor Kirchner el que tomó la decisión política de generar gestión desde los municipios. Quizás porque el ex presidente fue, antes que nada, intendente de Río Gallegos, sabe de la importancia que tiene la forma de gobierno más próxima a sus administrados: el municipio.
Todas las relaciones entre el municipio y sus ciudadanos estaban quebradas. Hoy no recordamos el deterioro al que se había llegado. Creo fervientemente que la obra más importante que realizamos fue esa recuperación institucional, esa restitución del entramado relacional que hace fuerte a una ciudad. Sin eso nada hubiera sido posible; sin eso, pensar un futuro no hubiera sido posible.

La Nación puso su mirada en San Miguel de Tucumán. Pero fue el calor que los tucumanos le brindaron en su momento al Presidente y ahora a la Presidenta el que logró que también volcaran su corazón en nuestra ciudad. Ese afecto permitió que trabajáramos en proyectos de largo plazo, sabiendo que podíamos conseguir los recursos.

La ciudad tenía un abandono de 12 años. No se habían realizados obras ni siquiera de mantenimiento de la infraestructura existente. Era una tarea titánica la que teníamos por delante. Era imposible pensarla sin el apoyo de la Nación y de la Provincia.

En 2003 la iluminación no llegaba al 50%, hoy la ciudad está iluminada en un 98%. Se optimizó el gasto en iluminación, hoy es casi el mismo con el doble de luminarias. En materia de pavimentación, la cuarta parte del pavimento existente se hizo desde 2003.

Se revalorizó el patrimonio de la ciudad en todas sus manifestaciones, basta ver el "Paseo de la Independencia" para entender de qué estamos hablando. La Presidenta nos manifestó personalmente su deseo de que esta sea una obra emblemática de San Miguel de Tucumán y ya estamos en la tercera etapa de su desarrollo.

Son muchísimas las obras que pudimos hacer gracias al apoyo de esta gestión presidencial y de la anterior, pero lo que más rescato es recuperar la posibilidad de pensar en una obra para beneficiar a nuestros vecinos sabiendo que puede ser posible. Eso es lo que nos devolvió esta gestión, nos devolvió la esperanza.

Comentá la nota