El patrimonio de De la Sota sigue siendo un misterio

El patrimonio de De la Sota sigue siendo un misterio
Hace un año, el Gobierno provincial decidió no difundir la declaración de bienes. La negativa oficial para brindar la información se funda en supuestos argumentos legales.
Una de las primeras modificaciones legislativas que impulsó José Manuel de la Sota cuando asumió la Gobernación de Córdoba, en 1999, fue la sanción de la ley 8.835, conocida y promocionada por el oficialismo con el nombre de “Carta del Ciudadano”.

El inciso b del artículo 1° de esa ley establece que el Estado provincial se compromete a “promover y asegurar la participación y los controles ciudadanos, la iniciativa privada, la información amplia y oportuna, la transparencia de la gestión pública, la constante rendición de cuentas y la plena responsabilidad de los funcionarios”.

Hace más de un año que De la Sota dejó la gestión pública y, a pesar de lo que dice la legislación que él mismo impulsó, y de la insistencia de este diario, su declaración jurada patrimonial sigue siendo un misterio.

De la Sota la presentó en tiempo y forma ante el organismo competente del Gobierno provincial que hoy conduce Juan Schiaretti. Pero por esas cuestiones de la política, ese organismo decidió no darla a conocer. Después de un largo trámite legal que inició este diario en marzo de 2008 (ver aparte), el secretario General de la Gobernación, Ricardo Sosa, respondió que el documento no podía ser entregado a la prensa.

Falo tampoco pudo. Durante el año transcurrido, La Voz del Interior solicitó una copia de la declaración jurada patrimonial del ex gobernador De la Sota a su más estrecho colaborador y actual legislador provincial, Marcelo Falo. A pesar de la buena voluntad del interlocutor parlamentario, quien en un principio prometió pedírsela a su jefe político, el documento jamás llegó a esta Redacción.

¿Por qué tanto interés? Porque hace a la transparencia de la gestión pública –como dice la “Carta del Ciudadano”– la permanente rendición de cuentas de los gobernantes y es deber de la prensa informar a la ciudadanía acerca de la evolución patrimonial de los funcionarios. Más aún de quien ejerció el poder político provincial durante más de ocho años. El mismo dirigente que la semana pasada anunció, a través de voceros, que en breve comenzará a recorrer el país para definir su todavía eventual candidatura presidencial para 2011.

Movimientos de fondos. En uno de los frustrados intentos periodísticos por obtener la declaración patrimonial, un legislador delasotista dijo a este diario que después del juicio de divorcio con Olga Riutort, De la Sota había quedado “pobre de pobreza absoluta”.

Otro dirigente político, que sigue siendo funcionario aunque ya no es tan delasotista como antes, dijo todo lo contrario de la economía del ex gobernador.

Más allá de estos extremos incomprobables, lo cierto es que el patrimonio de De la Sota se debe haber modificado merced a la división de bienes que provocó el divorcio con Riutort. Antes de eso, ambos reconocían como propiedad de su firma Jomasol SRL el siguiente listado de bienes: $ 334.711,93 de capital y $ 236.000 de créditos de esa sociedad; la casa de Villa del Lago, en Villa Carlos Paz; una chacra en Barreal, provincia de San Juan, y dos vehículos, entre otras cosas. El 5 de febrero de 2008, un tribunal de Familia disolvió el vínculo, pero no se sabe qué pasó con los bienes de la sociedad.

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