Patricia Fadel: “Cobos es el que duda entre continuar o no en el Gobierno”

Referente del kirchnerismo en la Cámara de Diputados de la Nación, admite que la resolución 125 marcó un punto de inflexión “saludable” para el Gobierno y dice que Jaque pidió que todos trabajen para ganar las legislativas en 2009.
La diputada Patricia Fadel es una de las protagonistas centrales de la estrategia legislativa del oficialismo en el Congreso. Como secretaria parlamentaria del bloque del Frente Para la Victoria, la mendocina fue testigo de las más duras negociaciones que debió afrontar este año esa bancada para destrabar leyes clave para el gobierno de Cristina de Kirchner.

En una entrevista con Los Andes, reivindica el hecho de que el Parlamento haya recobrado protagonismo y admite que el fracaso de la resolución 125 marcó un punto de inflexión “saludable” para el Gobierno. Además, relativiza la posibilidad de que Julio Cobos pueda recuperar su liderazgo en Mendoza.

-El Parlamento ¿dejó de ser "una escribanía" como decía la oposición?

-En realidad, en estos cinco años hemos tenido que trabajar bastante porque casi nunca hemos tenido mayoría propia en Diputados, así que lejos de ser una escribanía había que trabajar todas las veces con los proyectos que enviaba el Ejecutivo para poder conseguir las mayorías necesarias.

Siempre nos ha costado, pero a partir de la Resolución 125 tuvimos que hacer un doble esfuerzo por la connotación que tuvo, porque tuvo un impacto social diferente y eso hizo que hubiera mucho más protagonismo del Congreso y una discusión más álgida. Por ahí no sé si más profunda porque tampoco la oposición que hoy tenemos está marcando caminos a seguir alternativos al oponerse por oponerse.

-El voto de Cobos ¿envalentonó a la oposición?

-No envalentonó a la oposición porque ha sido oposición en todos los proyectos que presentó el Ejecutivo y rara vez hemos conseguido algunas adhesiones. Lo que pasa es que le da un protagonismo mayor, pero no es que esto significó que crean que pueden ganar. En Diputados no ganaron nunca; en la 125 tampoco.

Nosotros teníamos una muy buena propuesta que a la larga los pequeños y medianos productores se dieron cuenta de que era una propuesta mejoradora para ellos, pero ya era tarde.

-¿Con quiénes fue más difícil consensuar? ¿Con los posibles aliados o con los diputados disidentes del propio bloque?

-La primera resistencia se dio en la 125 con estos siete u ocho diputados (Felipe Solá, Enrique Thomas y Beatriz Halak, entre otros) que se fueron más por su situación política personal y no encuentran un camino dentro del oficialismo nacional porque ya jugaron afuera o porque tienen la idea de ser candidatos a otra cosa y entonces no les alcanza con ser diputados de este bloque y necesitan acciones que los pongan por encima, como protagonistas.

-Es decir que esa división no tiene una raíz ideológica sino meramente electoral...

-Muchos de ellos venían coincidiendo en todo. El hito lo marca la 125 y a partir de allí surgen situaciones políticas que significan otra cosa. Dentro del interbloque que formaron hay referentes de cinco candidatos a presidente: Solá, De la Sota, Rodríguez Saá, Macri y Cobos. Hoy pueden votar juntos pero el año que viene, que es electoral, no sé cómo se las van a arreglar.

-Por el protagonismo que tuvo en la Cámara, usted profundizó su relación con la Presidenta.

-La verdad es que el protagonismo del Congreso a mí me significó que me miraran más, pero yo el trabajo lo vengo haciendo desde siempre. Llevo tres años de secretaria parlamentaria y tres años sumando voto a voto cada voluntad de los aliados y amigos. Lo que pasa es que no se notaba porque no había habido una situación extrema.

La Presidenta respeta el trabajo y la responsabilidad que uno demuestra, una afinidad y el jugarse por el lugar de donde uno vino, porque yo llegué al Congreso por primera vez con el ex presidente Kirchner, en la misma lista, y volví en una lista con la Presidenta. Uno no debe olvidar de dónde viene.

-¿Qué sintió cuando Kirchner eligió a Cobos como vice?

-Nosotros respetamos la decisión porque él debía elegir el candidato que acompañara a Cristina, pero siempre marcamos nuestra diferencia a nivel nacional y por eso jugamos fuertemente con candidato propio del PJ en Mendoza y terminamos ganando la elección.

En alguna medida, marcamos la diferencia que teníamos en la provincia y eso hizo que pudiéramos ganar y demostrar que teníamos razón y que lo que se estaba armando no era una concertación verdadera, no era lo que pretendía en ese momento Kirchner y creo que luego él también se dio cuenta.

-¿Le sorprendió el "voto no positivo" de Cobos?

-¿A mí? No, porque él ha actuado siempre parecido, no es sorprendente. Llegó de la mano de Iglesias a la gobernación siendo un desconocido en la política mendocina y a los seis meses armó la Concertación y del gabinete de Iglesias echó a todos.

-¿Aquel día marcó un antes y un después para el Gobierno en términos de poder?

-Y...marcó, marcó una tendencia que se pudo revertir porque me parece que a partir de allí la Presidenta comenzó a crecer ¿no? Creo que hasta ahí venía trabajando tranquila, pero no se la veía protagonizando fuertemente y yo veo que a partir de allí empieza a tener un protagonismo más fuerte y se la ve ejecutando. Me parece que fue saludable.

-Algunos dicen que Cobos necesita recuperar Mendoza para proyectarse nacionalmente.

¿Recibieron alguna instrucción de Kirchner para evitarlo?

-Yo lo que creo es que si nosotros fuimos capaces de ganarle a Cobos candidato a vicepresidente en la última elección con un candidato del PJ, en circunstancias complejas porque la Concertación estaba en pleno auge, podemos repetir el triunfo. Eso depende de nuestra voluntad de trabajo, de nuestra convicción.

No hemos recibido instrucciones porque tenemos la convicción de que desde el PJ se puede ganar y así fue como fuimos durante doce años gobierno en la provincia.

-Aun cuando cambió el escenario, porque ahora la imagen de él creció notablemente.

-Pero él se fue del Gobierno de Mendoza con buena imagen y a lo mejor ahora la tiene mejorada, pero no le tuvimos miedo nosotros a eso. Ganamos porque a Jaque no lo venció ninguna adversidad. Él demostró voluntad de trabajo, fe y esperanza en que no había que bajar los brazos.

Cada vez que lo llamaban desde Buenos Aires para una reunión pensábamos: “Lo llaman porque lo bajan”; así que todos los meses creíamos que nos quedábamos sin candidato (se ríe). Jaque nos decía: “Tranquilos, vayamos para adelante, sigamos”. Sin un candidato como ése no hubiéramos ganado las elecciones. Ahora nos ha dicho que quiere que trabajemos para ganar la legislativa del año que viene.

-¿Cobos tiene que quedarse?

-Yo creo que fue elegido democráticamente y el tema del plebiscito que está planteando su gente es algo que tiene que resolver él. Me parece que no hay que exponer a la sociedad a dirimir esta problemática.

Si tiene una duda entre continuar o no en la Vicepresidencia deberá resolverla él mismo, porque es él quien la tiene. Yo no creo que desde el Gobierno se le esté pidiendo nada, pero es difícil gobernar con alguien que hoy no está comulgando con las ideas del Ejecutivo.

-Entonces la decisión depende sólo de él.

-Me parece que él tiene una responsabilidad importante desde lo institucional y tiene que manejarse con cautela sabiendo que al país le fue mal cuando un vice se abrió. Yo creo que lo que se ha planteado sobre la consulta popular es netamente una operación política para ponerlo en el tapete nuevamente. No me parece que tenga seriedad.

Comentá la nota