A lo patovica, Moreno hizo bajar dólar a $ 3,38

El secretario de Comercio Interior presionó a empresas exportadoras para que liquiden divisas.Inspectores del BCRA se instalaron en las mesas de dinero de bancos indagando quién compraba.

Por: Pablo Wende

La AFIP y la CNV se ocuparon de transacciones en casas de cambio y en sociedades de Bolsa. A través de un comunicado, se informó que sólo se trataba de "verificaciones" para detectar elusiones. Un argumento absurdo y poco creíble.

Ayer se vivió otro día de fuerte presión y control oficial sobre bancos, sociedades de Bolsa, casas de cambio y hasta cooperativas vinculadas al descuento de cheques y créditos para consumo. El gobierno repitió, a través del accionar conjunto de la Comisión Nacional de Valores (CNV), AFIP y Banco Central la estrategia de vigilar cada una de las operaciones vinculadas con el mercado de cambios. Obviamente, todo bajo la supervisión directa del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Inspectores de la AFIP atestaron las casas de cambio, persiguiendo «coleros» contratados para comprar divisas. Pero además el organismo ya desde la semana pasada viene cruzando datos de todas las operaciones de compra de divisas con el patrimonio de los individuos que las realizan. Según destacaron desde el organismo que dirige Claudio Moroni, «ya descubrimos gran cantidad de casos en que el volumen de compras de dólares no se condice con el patrimonio reconocido por los que intervienen». Inspectores del BCRA se instalaron en las mesas de dinero de los bancos.

En el mercado consideran con sustento que este cerrojo es ni más ni menos que un control de cambios informal. Esto significa que bancos, empresas e individuos tienen severas restricciones para comprar dólares, aunque estas limitaciones no se hacen explícitas.

La CNV, el Central y la AFIP informaron ayer a través de un polémico comunicado conjunto que «en el marco de las respectivas atribuciones, se están llevando a cabo verificaciones en sede de las distintas entidades sujetas a respectivas competencias». En el segundo párrafo aclararon que dichas verificaciones «tienen como objetivo detectar la eventual existencia de mecanismos que habiliten la elusión de los requisitos establecidos en la norma cambiaria, así como la evasión tributaria».

Prohibición

Se alude así a la prohibición de continuar realizando la operación de «contado con liquidación», uno de los instrumentos preferidos para fugar dólares. Consiste en la compra de acciones o bonos en el mercado local para liquidarlos en una cuenta del exterior, lo que permite cobrar en dólares pero fuera de la Argentina, habiendo pagado pesos en la plaza local. Una norma que el Banco Central, a cargo de Martín Redrado, había divulgado el lunes limitó este tipo de transacción.

Las principales sociedades de Bolsa recibieron llamados del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, preocupado por seguir de cerca el cumplimiento de estas limitaciones. También en bancos de primera línea (tanto locales como extranjeros) continuaron las inspecciones de funcionarios del Central para monitorear cada pedido de compra y venta de dólares. En el mercado juraron que hubo incluso llamadas de Moreno a individuos que compraron más de un millón de dólares, aunque las mismas no se pudieron confirmar.

La mano de Moreno llegó incluso a empresas que procuraban comprar dólares en el mercado, con el objetivo de disuadirlas.

Lo insólito es que en muchos casos se trató de compañías que precisaban las divisas para cumplir con el pago de importaciones. «Se puede dar el absurdo de que las empresas argentinas incumplan con el pago de mercadería que compran en el exterior porque no las dejan acceder al mercado de cambios», razonaba un ejecutivo del área financiera de un banco internacional. Las compañías tienen un límite de u$s 2 millones mensuales para atesorar dólares, pero no deberían tener problemas para acceder al mercado cambiario si se trata de cumplircon compromisos comerciales. Semejantes limitaciones se hicieron sentir en la baja sensible del volumen operado tanto en el mercado de bonos como en el cambiario. La caída de la demanda de divisas se reflejó en la cotización del dólar, que cayó 2 centavos en el mercado formal, ante la abrupta disminución de compradores.

También cayó fuerte el dólar en el mercado informal: hubo varios llamados del Central a las cooperativas que se encargan de descontar cheques para monitorear la compra y venta de divisas, que en este tipo de entidades se realiza sin registración.

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