Se patentaron 108 autos en un solo día, pero pocos de alto valor

La demanda se volcó decididamente a los medianos y chicos. El segmento más buscado es el ubicado entre los 40 y 60 mil pesos. A diferencia de años anteriores, hay poca inscripción de camionetas
La caída registrada en las ventas durante el último mes del año pasado fue fuertemente disimulada por la ola de trámites para patentamiento que se dio ayer en los registros de automotores de la ciudad.

Desde la primera hora, las bocas receptoras de documentación se vieron colapsadas por la cantidad de personas que llegaron para inscribir su nuevo vehículo.

Es que si bien en enero se da el pico habitual de la actividad, este año hubo una particularidad: los primeros cuatro días del mes no fueron hábiles y entonces todo se concentró en el quinto. Ayer, desde que abrieron las puertas y hasta las 13.30, el movimiento fue permanente. Incluso la atención se extendió una hora y media más de lo habitual.

Al final de la jornada se había alcanzado un récord con 108 autos cero kilómetro patentados y 37 motos. Pero, además, se estima que hay muchos trámites pendientes por falta de documentación de los vehículos vendidos. Aunque en las agencias admiten que por la crisis y la caída de las ventas esto último es mucho menos importante que en años anteriores, cuando la fuerte demanda traía una importante demora en la llegada de los papeles. Hoy, los modelos centrales de las diferentes marcas están disponibles y, en su mayoría, los clientes tienen la posibilidad de salir con la documentación en mano.

Lo nuevo

En la oficina de Patentamiento de la Municipalidad ayer confiaban que entre las inscripciones realizadas -que ingresaban permanentemente por fax desde los registros de automotores- había pocos vehículos de alta gama. Incluso un segmento que había crecido mucho en la región de la mano del campo, como las 4x4, cayó fuertemente al menos en la primera jornada hábil del mes.

En este punto hay plena coincidencia entre las distintas concesionarias consultadas por PUNTAL: el año que atravesó la actividad agropecuaria fue el quiebre para el fuerte crecimiento que venía mostrando la venta de autos, incluso batiendo récords registrados en los mejores años de la década de los ‘90. Pero a esto se sumó luego la crisis financiera. “Lo peor es que ninguno de los dos concluyó y no sabemos ni cuándo ni cómo pueden terminar”, explicaron desde una de las concesionarias líderes de la ciudad.

La venta de automóviles fue uno de los sectores que más fuerte sintieron ambas turbulencias económicas y por ello el Gobierno nacional -y también gobiernos de otros países, como Estados Unidos- tomaron medidas para que su actividad no decaiga.

En las concesionarias la situación se observa día a día. La foto hace un año mostraba a los clientes esperando hasta 90 días los modelos de mayor salida en un mercado claramente dominado por la demanda. Las fábricas no daban abasto y en los comercios había listas de espera para la entrega. Ahora, la moneda se dio vuelta y en el mercado hay sobreoferta y entonces casi no hay que esperar, salvo algunos autos muy puntuales.

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