En la Patagonia: La mitad de los que trabajan ganan menos de 2.000 pesos por mes

En el Norte de la Argentina se destaca un cuadro de ingresos más deteriorado -con la mitad con menos de $ 1.100, y en la otra punta está la Patagonia con la mitad de la gente ocupada ganando menos de $ 2.000 mensuales. Claro que el nivel de los precios en el Sur es muy superior al del Norte argentino. Detalle completo del informe que asegura que apenas el 20 por ciento de los argentinos recibe ingresos superiores a los $ 2.500.

A pesar de varios años de crecimiento económico y que aumentó el empleo, la mitad de las 14.864.000 personas que trabajan como empleados en, por cuenta propia o como patrones en Argentina ganan menos de $ 1.500 por mes. Y apenas el 20 por ciento recibe ingresos superiores a los $ 2.500.

Cuando se baja en la escala, surge que el 40 por ciento -6 millones de ocupados- gana menos de $ 1.200 mensuales, que se desglosan del siguiente modo: 1,5 millón percibe entre $ 1.000 y $ 1.200; otro tanto entre $ 660 y $ 1.000; el siguiente 1,5 millón, entre $ 400 y $ 660 y el 1,5 millón más bajo, menos de $ 400.

Las cifras -proyectados 31 aglomerados a toda la población urbana- son de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que el INDEC divulgó el viernes pasado, luego de varios años de silencio. El informe abarca al periodo que va de el año 2003 hasta el segundo trimestre de 2009. Y marca que mucha gente puede ser pobre aunque no esté sin empleo sino trabajando.

En el caso de los varones, la mitad gana menos de $ 1.600 y el 50 % de las mujeres tiene ingresos de menos de $ 1.200. Esto se debe a que, en promedio, las mujeres fuera de casa trabajan menos horas (porque las tareas en el hogar recaen sobre sus hombros) y, además, una porción importante se desempeña en el servicio doméstico, con ingresos más bajos.

Esta realidad económica es más dura para los asalariados no registrados que, en promedio, ganan casi un 30 % menos que el trabajador registrado o en blanco. Así, la mitad de los asalariados "en negro" cobra menos de $ 1.000 mensuales.

Como viene sucediendo hace tiempo, el sueldo medio de los trabajadores del sector público supera en casi un 10 % al de los privados registrados o en blanco.

Por regiones, el Norte se destaca por un cuadro de ingresos más deteriorado -con la mitad con menos de $ 1.100. En la otra punta está la Patagonia con la mitad de la gente ocupada ganando menos de $ 2.000 mensuales. Claro que el nivel de los precios en el Sur es muy superior al del Norte argentino.

En el Capital y el Gran Buenos Aires, la mitad de los que trabajan gana menos de $ 1.600.

Un factor que pesa es que una porción importante de esta gente ocupada integra el contingente del subempleo porque trabaja pocas horas, aunque esté dispuesta a trabajar más. Se trata de vendedores ambulantes, changarines, cuentapropistas y otras formas precarias de inserción laboral.

A eso se agrega el empleo "en negro". Y, además, en el último año, en promedio, todos los argentinos ocupados trabajaron menos horas por las suspensiones o recorte de horas extras como consecuencia del impacto de la crisis global.

Estos datos marcan una realidad salarial y de ingresos muy apremiante por el nivel del costo de vida.

Con ese nivel de ingresos y sumando el aporte de la familia (como el ingreso del cónyuge o del hijo) en la mitad de los hogares argentinos ingresan menos de $ 2.400 por mes.

A partir de estos números críticos se resalta el debate sobre la pobreza. Porque con semejante cuadro de ingresos el valor que se le asigne a la canasta familiar determina cuánta gente vive por debajo de la línea de pobreza.

A junio de 2009, para el INDEC el valor de la canasta de una familia tipo (un matrimonio con dos hijos) de Capital y Gran Buenos Aires era de $ 1.007. Para las mediciones privadas, el costo rondaba los $ 1.500. Esa diferencia en el valor de la canasta lleva a que la pobreza que para el organismo oficial, en la primera mitad de este año golpeaba al 13,9% de la población (unos 5,5 millones de personas), para las mediciones alternativas ronde el 30% (cerca de 12 millones).

La crisis benefició a los que más tienen

Si a los ingresos de la población que trabaja (14,8 millones de personas) se le agrega lo que cobran los jubilados, los pensionados, lo que reciben algunas personas en concepto de planes sociales o lo que le ingresa a la gente en general por otros tipos de rentas -lo que alcanza a un total de 23 millones de individuos-, el cuadro de ingresos desciende un peldaño: la mitad -11,5 millones de argentinos- recibe menos de $ 1.300 por mes.

No sucede lo mismo en la otra punta, donde el 10% más rico acrecienta su participación en la "torta" por el impacto de los ingresos financieros.

Así, el 10% más rico -considerando el ingreso de su propio trabajo- se queda con el 28,8% del total. Pero cuando se toman en cuenta todos los ingresos, el 10% salta al 32,9%. En cambio, el 10% más pobre se mantiene sin cambios y recibe un poco menos del 1,3%. De ahí que la brecha entre ricos y pobres sea de 26,2 veces (ver Se amplía la brecha...).

Además, el impacto de la crisis se reflejó en un fuerte incremento de la desigualdad. Con relación al segundo trimestre de 2008, en un año, el 10% más rico mejoró un 26,8% sus ingresos nominales -superando a la inflación- en tanto que el 10% más pobre apenas los incrementó el 13%.

Otro dato que surge de la EPH es que ahora el 56% de la población recibe algún tipo de ingreso, cuando en 2003 alcanzaba al 50%. Eso se debe a que hay más gente ocupada que seis años atrás y también porque se amplió la cobertura jubilatoria.

No obstante, que a 11,5 millones de personas le ingresen menos de $ 1.300 por mes revela un cuadro de privacidad que marca que la mejora absoluta en los niveles de vida y en la distribución son todavía asignaturas pendientes.

Antecedentes

El viernes, el INDEC dio a conocer detalles de la Encuesta Permanente de Hogares que no difundía desde fines de 2006.

El informe sobre la distribución del ingreso muestra que, si bien las variables mejoraron desde 2003, la situación cambió a partir del año pasado.

Durante el segundo trimestre de este año, se agrandó la porción de la riqueza con la que se queda el 10% más rico de la población y se achicó la que pudieron capturar los más pobres.

Los argentinos que están en el pico de la pirámide social tienen sus bolsillos 26,2 veces más gordos que los más pobres. El año pasado, esa diferencia era de 23,4 veces.

En el segundo trimestre de este año el 10% más rico se quedó con el 32,9% de los ingresos mientras que el 10% más pobre sólo se adueñó del 1,3% de los ingresos. Un año atrás, los porcentajes eran del 31,9% y el 1,4%.

Si se compara el segundo trimestre de este año con el mismo lapso de 2008, el 10% más rico se reparte cerca de $ 7.783 millones al mes y, en promedio, tienen ingresos mensuales por $ 5.669.

En cambio, quienes están en la otra punta de la pirámide se reparten casi 298 millones de pesos al mes y, en sus bolsillos entra una media de 216 pesos.

La última vez que se había publicado este indicador, la brecha entre los que ganan más y los que ganan menos era de 25. Los ricos se quedaban con el 35% de la torta y los más pobres, con el 1%. Igual, el 10% más pobre mejoró 7,5 veces sus ingresos en los últimos seis años, mientras que el 10% más rico vio lo hizo sólo 2,6 veces.

Las cifras

1.600 Pesos gana por mes la mitad de los varones asalariados, cuentapropistas o patrones, según el INDEC.

1.200 Pesos mensuales ganan la mitad de las mujeres según el mismo relevamiento.

2.400 Pesos sería el ingreso promedio en el 50% de los hogares. La canasta familiar va de $ 1.007 (INDEC) a $ 1.500 (privados).(ADN_Clarin)

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