Pasos para recomponer el vínculo con el campo

Por: Marcelo Bonelli

El Gobierno nacional, por iniciativa de la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de la Producción, estudia una reducción en las retenciones a la soja y el girasol.

Cristina Kirchner tomará una decisión política fuerte: a la brevedad anunciaría la rebaja en las retenciones a la exportación de la soja.

Clarín confirmó que la medida ya está aprobada y que su difusión se produciría antes de Navidad. El recorte sería de 5 puntos y abarcaría también al girasol.

La decisión tiene una finalidad importante: la Casa Rosada quiere dar señales de acercamiento al campo y avanzar en una apertura hacia el sector agropecuario.

La estrategia responde a la iniciativa conjunta de la Jefatura de Gabinete y del Ministerio de la Producción. La dupla Sergio Massa y Débora Giorgi mantiene discretos diálogos que intentan recomponer una relación quebrada con el sector agropecuario.

La propuesta la acercaron varios referentes empresarios y hasta dirigentes de la Unión Industrial. Todos sugieren a los ministros reflotar un proyecto de "acuerdo productivo" que incluya a la Unión Industrial y a la Mesa del Enlace.

Los ministros insisten en que el ruralismo atraviesa una fuerte interna y que ese clima de diferencias en la Mesa de Enlace facilita un diálogo. Dicen que son evidentes las diferencias entre CRA, Sociedad Rural, Coninagro y Federación Agraria

Giorgi y Massa coinciden en un diagnóstico: que el escenario internacional actual nada tiene que ver con el del conflicto y que eso hace que no tenga sentido continuar la confrontación política con el movimiento agrario.

Por otra parte, la Argentina necesita -ahora más que nunca- el ingreso de dólares para fortalecer una cuestión clave: dar una señal precisa de que se pagarán los compromisos externos en el 2009.

El plan igual tiene que vencer una resistencia política: la del matrimonio presidencial a reconocer el duro traspié que le ocasionó el campo.

En medio de los sondeos secretos de ambos ministros, Néstor Kirchner volvió a golpear esta semana contra la dirigencia agraria. Tampoco ayuda a ese diálogo la inflexible posición ideológica de algunos ruralistas. El ultraortodoxo Hugo Biolcati prefiere la confrontación al diálogo.

Cristina Kirchner también evalúa otros dos anuncios: reestablecer los ausentes créditos hipotecarios y difundir el plan financiero.

Un informe reservado de la Secretaría de Finanzas precisa que ya cierran los números para abonar los vencimientos externos del año próximo. Ahí se habla de que está cerrado el acuerdo por el tramo local de los préstamos garantizados. Pero en la Quinta de Olivos dudan en difundir esos programas. Néstor Kirchner teme que un anuncio fallido genere más dudas que certezas sobre la capacidad de pago de la Argentina.

El desprolijo e impreciso anuncio sobre la refinanciación de la deuda y la reapertura del canje -en septiembre- en la Casa Rosada generó una versión de default que terminó en tensiones cambiarias. De ese anuncio participaron los bancos Barclays, Citibank y Deutsche Bank, así como funcionarios del Palacio de Hacienda.

La cuestión se habló ayer en un encuentro secreto de los 20 principales economistas de Argentina. Hubo críticas duras hacia el Gobierno y se conoció un dato clave: por la crisis internacional, el UBS y el Credit Suisse prácticamente desmontan sus oficinas en Buenos Aires.

También una información corrió de boca en boca: Guillermo Mondino, que defenestró a la Argentina cuando escribió un informe en Lehman Brothers, ahora moderó sus ímpetus antikirchneristas en su último trabajo para Barclays.

En el mundo económico privado existe una convicción: no se frenará la caída productiva si antes no se reduce el costo financiero. La Asociación Empresaria Argentina ratificó -como anticipó Clarín- la conducción de Luis Pagani y marcó claramente el problema financiero. Para AEA, la ausencia de líneas de crédito accesibles a tasas razonables son el principal escollo para mantener la producción.

Héctor Méndez -en la UIA- tiene aún que superar algunos escollos, antes de volver a ocupar la principal poltrona fabril. Es el candidato elegido, pero el grupo contrincante se tomará un trimestre antes de bendecirlo.

Mendez surgió como quinta opción del movimiento Celeste y Blanco. Antes se le ofreció el cargo a Héctor Massuh, Federico Nicholson, Daniel Funes de Rioja y Miguel Acevedo. Ninguno de los cuatro aceptó y todos apoyaron la candidatura de Méndez. El agrupamiento Industriales -donde milita Techint-- quiere evaluar el panorama económico de marzo, antes de cerrar un acuerdo definitivo sobre la conducción fabril.

Antes se conocerá el futuro de Aerolíneas Argentinas. En la Secretaría de Transporte se evalúa una propuesta final de negociación con Marsans. Jorge Molina -directivo de Marsans- habló de esa salida con Ricardo Jaime. La propuesta en estudio consiste en lo siguiente:

Que el Gobierno instrumente la expropiación y tome el control de la compañía al precio de un dólar .

Pero que en forma inmediata negocie un aporte de capital de Marsans, incorporando 6 aviones de última generación que ya compró la firma española y no sabe ahora donde ubicar.

La firma ibérica retendría un 20% de las acciones y desistiría de una denuncia ante el CIADI.

Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferran -los dueños de Marsans- propician el acuerdo para frenar el descrédito internacional que implicaría salir de la Argentina salpicados de denuncias de vaciamiento.

La Presidenta Cristina Kirchner -a su vez-también enviaría un mensaje conciliador a Madrid. Y así evitaría algo políticamente demoledor para la Argentina: bloquearía la posibilidad de que los fondos buitres intenten y logren embargar aviones de una compañía aérea exclusivamente propiedad del deudor Estado argentino.

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