Los pasos de la oposición - Opinión

Por Fernando Micca

Aunque falta bastante para octubre, las cosas comienzan a decantarse en las dos grandes fuerzas opositoras de la provincia. Después de tantos amagues, les llegó la hora de decidir.

Tranquilizado el debate por el centro cívico provincial, en la última semana la oposición ocupó el centro de la escena política de Córdoba, insinuó su potencial y mostró también sus diferencias e indefiniciones.

Luis Juez, líder del Frente Cívico, fue contundente en su movida al ofrecer al radicalismo de manera pública y formal la concreción de un frente electoral para las legislativas de octubre. Con su iniciativa, aceleró el debate interno que los radicales ya venían preparando camino a su interna de abril próximo.

Aunque falta bastante para octubre, las cosas comienzan a decantarse en las dos grandes fuerzas opositoras de la provincia. Después de tantos amagues y especulaciones, les llega la hora de decidir.

Juez mostró su juego sin vueltas. Hace tiempo que rompió con los Kirchner y se acercó a la Coalición Cívica, la fuerza que con más entusiasmo pregona una mega alianza para octubre en todo el país. Igualmente, la pelea final con Daniel Giacomino fue la confirmación del camino emprendido, como opositor en toda la línea.

El ex intendente se siente fuerte para apurar una alianza formal con la UCR. Encabeza todas las encuestas de intención de voto que hay en la provincia y confía en ganar con o sin la tercera fuerza como aliada. Sólo que con la asistencia de ésta –calcula– el camino es más seguro y la diferencia, más amplia.

Además, Juez supone que el escenario nacional lo ayudará en el intento por concretar la alianza. Cada vez está más cerca de quedar plasmado un amplio frente opositor en los principales distritos, lo que daría carácter nacional a la confluencia de la Coalición Cívica, el radicalismo, los socialistas y Consenso Federal, el grupo del cambiante vicepresidente Julio Cleto Cobos.

Si esa movida se concreta en las otras provincias grandes, será un fuerte condicionante para que en Córdoba ocurra lo mismo. En esa línea trabajan el presidente de la UCR nacional, Gerardo Morales, Elisa Carrió y, por supuesto, el titular del radicalismo en Córdoba, Mario Negri.

El Frente Cívico dio el paso con el que amagaba, al invitar a los radicales a formar la coalición. Juez está dispuesto a ceder importantes espacios a sus socios, pero también tiene claros los límites. Él encabezará la boleta de senadores nacionales y, aunque comparta escenarios, su figura encabezará la campaña.

De la misma manera, no puede prometer con dos años de antelación que les dejará a sus socios tal o cual candidatura para 2011. ¿Por qué habría de ceder –como especulan algunos– la postulación a intendente de Córdoba, la ciudad donde ganó por escándalo en las tres últimas elecciones? Si llega a hacerlo por cuestiones de ingeniería electoral, lo hará en su momento, no ahora.

El gran debate. Los radicales, en tanto, entraron en estado deliberativo. Hoy por hoy, los antijuecistas parecen marchar con ventajas. Además de ser muchos, los favorece el calendario.

Primero, el partido no tomará ninguna definición antes de las internas del 26 de abril.

Segundo, cuando después de esa fecha se reúna el Congreso Provincial para consagrar la estrategia, estarán elegidos los candidatos a diputados y senadores nacionales. No será sencillo “bajar” a varios postulantes ya designados para acordar las listas con otras fuerzas (ir a la interna con algunos sitios en blanco en la boleta, para ser llenados después, no resuelve por completo la cuestión).

Tercero, la mayoría de los intendentes que se han expresado en público están en contra de una alianza. Aunque no lo digan, sienten la presión de los gobiernos provincial y nacional, que no quieren una confluencia del Frente Cívico y el radicalismo.

Los intendentes saben que tendrán ayuda para gestionar en la crisis –en especial por parte de la Provincia– siempre que caminen por determinada vereda. La obsesión por la “identidad partidaria” tiene sentido práctico, antes que nada.

Hace sólo 48 horas, Juez y Mario Negri –por separado– compartieron reuniones con la conducción provincial de la Federación Agraria y el referente nacional de esa entidad, Eduardo Buzzi. Ambos recibieron de los ruralistas el pedido implícito de que marchen juntos para vencer al kirchnerismo en las urnas que vienen.

Cita en Oliva. Los dos referentes se reunirán hoy en Oliva, en un tema que los une: el rechazo a la venta de propiedades del Estado provincial. No es la única cuestión en la que coinciden. Pero a ambas fuerzas les cuesta articular acciones conjuntas. Más aún si en la UCR muchos no quieren.

La división sobre la estrategia electoral en el radicalismo alcanza incluso a los que son permeables a una alianza. Algunos entienden que el partido debe hacer una buena elección con lista propia en octubre para cotizarse mejor en una negociación en 2011.

En privado, el concejal Ramón Mestre lo dice cada vez más seguido. Otros advierten que si repiten el tercer puesto y el juecismo gana este año, quedarán en pésima posición para negociar una alianza cuando se dispute la gobernación. Ese es el temor de Negri y de muchos aliancistas.

En lo que sí coinciden todos es en la necesidad de comenzar a elaborar diagnósticos, propuestas y estrategias para mostrar que un posible frente opositor no es sólo una opción electoral de coyuntura sino una alternativa real para gobernar.

Ese planteo también es parte de una estrategia seria y está en consonancia con lo que reclama la gente. No está presente únicamente el mal recuerdo de la improvisada alianza UCR-Frepaso, entre 1997 y 2001. Además de ello, Córdoba afronta enormes dificultades que se evidencian con meridiana claridad en la ciudad capital. Esta sociedad no resiste más improvisaciones.

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